Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 13 de abril de 2021
  • Actualizado 19:45

Esta semana se registró el día más caluroso del mes

Cochabamba alcanzó 34.5 grados el pasado martes 24 de noviembre. En diciembre se prevén temperaturas por encima de los 30 grados.
Un trabajador de Emavra  regando las áreas verdes de la ciudad en pleno sol de mediodía. Dico SolÍs
Un trabajador de Emavra regando las áreas verdes de la ciudad en pleno sol de mediodía. Dico SolÍs
Esta semana se registró el día más caluroso del mes

Aún no llega la temporada más calurosa del año, verano, y Cochabamba experimenta temperaturas que superan los 30 grados.

El termómetro marcó 34.5 grados el pasado martes 24 de noviembre y esa se constituyó en la temperatura más alta de este mes, de acuerdo con los “datos mensuales” publicados por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi).

A pesar de que las jornadas que anteceden al verano se están tornando abrasadoras, las personas aprovechan el período de desconfinamiento para retomar sus actividades cotidianas sin importar que sea de cara al sol.

Si bien los expertos aconsejan evitar los períodos prolongados de exposición solar, hay oficios que obligan a solearse. Los vendedores ambulantes, por ejemplo, andan largas distancias sobre el pavimento hirviente de la ciudad y debajo los rayos candentes de sol que chamuscan silenciosamente cada centímetro de su piel.

La intensidad solar de estos días parece romper toda barrera. Sombrillas, sombreros, gorras, paraguas y otros, ya no son suficientes; el calor es envolvente.

PROYECCIÓN

El siguiente mes la situación no mejorará. Las temperaturas en el departamento, según las proyecciones meteorológicas, superarán los 30 grados y alcanzarán hasta 35.

Frente a este panorama venidero, hay una serie de recomendaciones que la Organización Mundial de Salud (OMS) da a la población para evitar desarrollar un cáncer de piel.

En primer lugar, se debe evitar la exposición solar en las horas centrales del día. Los rayos UV son más fuertes entre las 10 de la mañana y las cuatro de la tarde.

Aprovechar las sombras. Esto significa ponerse a la sombra cuando los rayos UV sean más intensos, sin embargo, no se debe olvidar que los árboles, las sombrillas o los toldos no protegen totalmente contra la radiación solar.

Usar ropa que proteja. Un sombrero de ala ancha cuida debidamente los ojos, las orejas, la cara y la parte posterior del cuello. Las gafas de sol con un índice de protección del 99% frente a los rayos UVA y UVB reducen considerablemente los daños oculares debidos a la radiación solar. Las prendas de vestir holgadas y de tejido tupido que cubran la mayor superficie corporal posible también protegen contra el sol.

Utilizar cremas con filtro solar. Aplicarse una crema protectora de amplio espectro, con factor de protección igual o superior a 30. Extenderla generosamente sobre la piel expuesta y repetir la aplicación cada dos horas, o después de trabajar, nadar, jugar o hacer ejercicio al aire libre.

Mujeres aguardan el transporte público protegiéndose del sol bajo sus paraguas. Dico SolÍs