Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 18 de enero de 2021
  • Actualizado 03:17

SEDES ve segunda ola en diciembre y anuncia que habilitará todos los hospitales

Los centros médicos centinelas ya no serán los únicos en recibir a contagiados. La última semana, Cochabamba registró un incremento importante de infectados con coronavirus.  
Personal del Hospital Viedma atiende a un paciente con COVID-19. DICO SOLÍS
Personal del Hospital Viedma atiende a un paciente con COVID-19. DICO SOLÍS
SEDES ve segunda ola en diciembre y anuncia que habilitará todos los hospitales

El jefe de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (SEDES), Rubén Castillo, afirmó que se preparan para la segunda ola de contagios del coronavirus COVID-19 en Cochabamba y que todos los hospitales del sistema de salud público y privado tienen la obligación de atender a los pacientes contagiados.

La última semana, el departamento registró un incremento considerable de casos positivos, lo que generó alerta de un rebrote en diciembre, como tenían planificado. El jueves fue uno de los picos, con 32 personas confirmadas, y el viernes se sumaron 16 más. Castillo explicó que, en otros países donde ya se vive la segunda ola, el incremento de casos fue más agresivo y sorpresivo que en la primera, por lo que se mantienen alertas.

El médico añadió que uno de los factores que agrava la situación es que las personas ya no se cuidan, no usan barbijo ni otras medidas de bioseguridad. “Prácticamente todo ha vuelto a la normalidad, y eso es un problema que podría acrecentarse en un futuro. Hemos visto que el sistema de salud en países en el exterior está colapsando. Entonces, esperemos que nosotros no estemos pasando nuevamente por ese conflicto como en la primera ola”, dijo.

Durante el primer brote de contagios que vivió el país, se habilitó hospitales centinelas específicos para atender a los pacientes con COVID-19, lo que derivó en el congestionamiento de esos centros y un colapso en la respuesta. Debido a esto, el SEDES informó que todos los hospitales, de segundo y tercer nivel, tienen la obligación de atender este tipo de casos, al igual que los seguros sociales a corto y largo plazo.

“Todo el sistema de salud, público y privado, va atender casos COVID de forma obligatoria, ya no se estará buscando centros centinelas. Ese es uno de los planteamientos para descongestionar segundos y terceros niveles donde llegan las personas con complicaciones en su cuadro clínico”, aseguró Castillo.  

Además, indicó que el 85% de las personas que enferman no necesitan atención hospitalaria y que ellos deben pasar a las salas de aislamiento o permanecer en sus domicilios. Aseguró que se está trabajando en dotar de equipos y recursos humanos a los centros médicos, pero requieren respuestas de todos los niveles gubernamentales, como Alcaldía, Gobernación y Ministerio de Salud.

La curva epidemiológica que realizó el SEDES indica que el rebrote puede surgir en diciembre, más o menos. Castillo resaltó que en varios países los casos, incluso, se triplicaron en relación al primer brote, lo que preocupa a la institución.

TASA DE LETALIDAD Y RIESGO EN MUNICIPIOS

Los casos de coronavirus subieron la última semana en Cochabamba. DICO SOLÍS

Por otra parte, la predominancia de riesgo alto en los municipios del departamento fue bajando. Por el momento se mantienen es esa categoría Tacachi, Morochata, Cochabamba, Colcapirhua y Sipe Sipe

Durante la etapa crítica había hasta 25 municipios en riesgo alto, pero ahora más de 20 se mantienen en riesgo medio. Los que están en mayor peligro son aquellos que tienen más población y movimiento de personas.

Cochabamba se mantiene en segundo lugar a nivel nacional en la tasa de letalidad, con 9.3%, luego de Santa Cruz, que tiene 9.7%. Sin embargo, Castillo aseguró que esta cifra es el reflejo del trabajo que hicieron en la etapa más crítica del virus en el departamento, cuando se llegó a registrar hasta 60 muertos por día. Según explicó, se trató de cubrir todos los casos rigurosamente, lo que derivó en que haya un subregistro durante varias semanas que, poco a poco, se fue actualizando y dejó a la Llajta a la cabeza del país.

“Fue un trabajo estadísticamente notificado, por eso tenemos las cifras más altas, a diferencia de otros departamentos. Hemos tratado de dar toda la cobertura necesaria, por eso hemos registrado esa cantidad y seguimos revisando retrospectivamente los casos que se hayan escapado en las notificaciones”.  

Explicó que siguen recopilando los casos que quedan pendientes en el Instituto De Investigaciones Forenses (IDIF) y en los centros de salud, pero la tarea es compleja porque tienen poco personal.

De hecho, uno de los problemas para encarar la segunda ola es la falta de médicos y enfermeras. “Todavía tenemos un poco de deficiencia en la parte de recursos humanos. El Ministerio (de Salud) en ese entonces se comprometió a dotarnos más, pero, lamentablemente, hasta esta época no se ha cumplido con lo que se tenía previsto”, aseveró.

Además, explicó que hay considerar que muchos fueron afectados por el mismo virus, otros renunciaron y sus filas quedaron mermadas. “Como primera línea, el personal ha caído, también estamos susceptibles a la enfermedad. Ojalá la segunda ola no llegue pronto porque todavía tenemos deficiencias en el sistema público, en la capacidad de respuesta”, reconoció.

FLEXIBILIZACIÓN

Ante la flexibilización cada vez mayor que tiene el departamento, Castillo aseguró dieron las recomendaciones necesarias a los municipios a través de la sala situacional, pero están limitados por otras condiciones externas. “Sería mucho mejor si entraríamos a una cuarentena rígida, sería ideal para nosotros, pero sabemos que no es posible por la necesidad y los problemas socioeconómicos y culturales que no nos permiten implementar esa estrategia de control”.

Por el momento, el SEDES pide que los municipios se mantengan alertas ante el incremento de casos y tomen las medidas necesarias.