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  • Diario Digital | lunes, 22 de abril de 2024
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LOS DATOS CORRESPONDEN A LA OFICINA JURÍDICA UNIVERSITARIA

Registran, al menos, 15 casos de acoso por semestre en la UMSS

Las instituciones de educación superior no cuentan con los registros de las denuncias de este tipo de delitos. Las estudiantes víctimas callan por vergüenza y temor a represalias.

Registran, al menos, 15 casos de acoso por semestre en la UMSS

La Oficina Jurídica de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) registra al menos 15 denuncias de acoso a estudiantes cada semestre.

La encargada de esta oficina, Silvia Cladera, indica que es muy difícil llevar la contabilidad de estos casos. Pero que, por lo general, esa cantidad se registra solamente en una facultad. La que incurre con mayor frecuencia es la de Ciencias Económicas.

Explica que, dentro de sus labores como abogada, una de las situaciones más complicadas es el tema de las denuncias de acoso que presentan las estudiantes es esta instancia.

Asegura que la mayoría de las denuncias se trata de docentes que condicionan las calificaciones de las estudiantes a cambio de citas y encuentros clandestinos forzados.

“Estos casos se dan mayormente al final del semestre cuando los docentes tienen que subir las notas al sistema. Cuando las chicas se niegan, los docentes las llaman, les escriben, las acosan y hasta toman represalias reprobándolas hasta tres veces”, explica Cladera.

La abogada afirma que ninguna de las denuncias que recibió pasaron del primer acercamiento con las víctimas, ya que ellas abandonan los casos por vergüenza de que sus compañeros se enteren y por miedo a las represalias que los docentes podrían tomar.

Los registros estadísticos del Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB) cuentan con más de 40 mil universitarias inscritas en los centros de educación superior en Cochabamba.

La mayoría de ellas están expuestas cada día a este tipo de situaciones, debido a la carencia de planes de prevención y protocolos de denuncias contra la violencia de género que se vive en los centros académicos.

Las universidades públicas y privadas no cuentan con un registro oficial de los casos denunciados, ya sea por acoso de docentes o situaciones entre compañeros. Ante lo cual no se puede evidenciar la gravedad del tema.

“No existe una estadística o un registro, porque no hay una oficina que atienda este tipo de casos en ninguna universidad”, explica Roberto Borges, presidente del Congreso del Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB).

OFICINA DE PROTECCIÓN Karen Arreaño, encargada de la Oficina de Protección a la Mujer Universitaria de la UMSS, que fue inaugurada el 20 de septiembre, indica que el número de casos denunciados por violencia de género son manejados como una “cifra negra” y no existe documentación alguna al respecto. Agrega que a partir de esta nueva institución trabajarán más a detalle este aspecto.

Sin embargo, a poco más de dos meses de haber inaugurado la entidad, esta oficina atendió, al menos, tres denuncias de acoso a estudiantes por semana en esta universidad.

En este promedio, uno se trata de acoso entre estudiantes y los demás de docentes hacia los alumnos.

ÁMBITO PRIVADO Algunos representantes de universidades privadas afirman que estas “quejas” son remitidas a las oficinas de bienestar universitario y que siempre son resueltas “de buena manera”. Nunca han registrado casos graves.

Roberto Sayari, de la Universidad Técnica Privada Cosmos (Unitepc), indica que no tienen denuncias registradas al respecto, y que todo “conflicto” que pudiera generarse nunca llegó a formalizarse y que siempre solucionaron los pocos problemas.

Gabriel Castellón, de la Universidad Domingo Sabio, explica que la oficina de Bienestar Estudiantil se ocupa de solucionar cualquier “reclamo” entre los docentes y universitarios. Y “si es el caso, se da seguimiento al problema”.

En ese sentido, el proceder de las universidades privadas es similar.

SIN REGISTRO A pesar de las numerosas denuncias en la UMSS, incluso publicadas por la prensa, esta tampoco lleva un registro de los casos de violencia que involucran a sus docentes y estudiantes, así como también carecen de un plan de prevención.

“La universidad tiene un fuerte sello patriarcal en la problemática de género. Existe mucho silencio en el tema de la violencia y acoso, un silencio que la misma sociedad genera”, asevera María Esther Pozo, Rectora interia de la UMSS.

Según el ejecutivo de la Federación Universitaria Docente (FUD), Manuel Monroy, es por este motivo que se creó la Oficina de Protección a la Mujer Universitaria, porque las denuncias no se logran concretar y no se lleva un registro estadístico.

A su parecer, la política de haber creado una oficina que trate el tema de la violencia de género lidera en el país y es algo que “ninguna otra universidad tiene en Bolivia”.

RETIRO DE DENUNCIAS Silvia Cladera admite que muchas  denuncias son abandonadas porque al inicio son las mismas estudiantes las que aceptan las propuestas de los catedráticos, luego se arrepienten y presentan sus quejas.

Relata que las universitarias “a veces cuentan los hechos omitiendo información y eso genera dudas. Entonces, al no aclararlas      se van y no regresan para formalizar las denuncias”.

En su experiencia, como estudiante y en el ámbito legal, Cladera cuenta que tuvo muchas compañeras que cedieron al acoso docente para aprobar sus materias, pero resalta una oportunidad en la cual juntas hicieron frente al abuso.

“En 2013, un docente de (de la UMSS) reprobó a varias compañeras sin mostrarnos los exámenes. Cuando reclamamos nos citó a su oficina una por una, y allí preguntaba ‘¿qué estábamos dispuestas a hacer por las notas?’. Una amiga grabó la conversación, pero finalmente solo fue destituido. De todos modos las grabaciones fueron publicadas también porque estábamos en época electoral”, relata.

Datos:

Alcances de la Ley 348

La abogada de la Fundación Voces Libres, Mercedes Cortez, explica que en la Ley 348 “para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia”, solamente se catalogan como delitos la violencia física, sexual, psicológica y económica en el ámbito intrafamiliar. Lo cual “normalmente no se activa en el ámbito académico. Entonces, la Ley dice que esto debe llavarse adelante a través de un protocolo interno de cada institución. Las universidades tienen que generar un protocolo interno para atender este tipo de denuncias”, explica.

Protocolo en la UMSS

La Oficina de Protección a la Mujer Universitaria, recientemente inaugurada en la UMSS, formuló un protocolo de atención de casos de violencia de género. En el mismo se establece el alcance, las medidas a tomar y los pasos a seguir en torno a las denuncias que surjan al interior de esta casa superior de estudios.

Dos centros de atención

La UMSS es la única universidad a nivel nacional que cuenta con dos centros de atención y ayuda para las denuncias de acoso, la Oficina Jurídica y la Oficina de Protección a la Mujer Universitaria.

La primera no lleva registros estadísticos detallados debido al exceso de casos que atienden y, la segunda, se encuentra en etapa de socialización del protocolo de denuncias.