Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 18 de septiembre de 2020
  • Actualizado 13:11

Regala medicamentos a necesitados y los auxilia en sus casas

El médico Israel Pinaya, de 34 años, a bordo de su moto, salva vidas de pacientes donde quiera que estén.

El médico Israel Pinaya en algunas consultas a gente de escasos recursos.      Frecuencia Policial
El médico Israel Pinaya en algunas consultas a gente de escasos recursos. Frecuencia Policial
Regala medicamentos a necesitados y los auxilia en sus casas

Cuando apenas se hablaba de COVID-19 en Cochabamba, un amigo de barrio acudió al médico Israel Pinaya con todos los síntomas del virus. Sin protección alguna y sin pensarlos dos veces, el profesional lo atendió en su domicilio por 15 días y lo salvó.

“Todos somos humanos y ver cómo la gente se ruega para que la atiendan, movió mi espíritu solidario”. En lo que va de la pandemia, el médico auxilió a más de 60 personas, algunas que lo llamaron desde municipios distantes, como Tiquipaya, Punata y el Trópico.

A pesar de que no está dentro de sus posibilidades llegar hasta allá, la voluntad que tiene pone a andar su moto hasta donde sea.

Pero, no solo atiende a enfermos, si lo necesitan, también les compra sus remedios para que cumplan su tratamiento y superen la enfermedad. Así lo hizo con hombre de 45 años, con dos hijas, una de 4 y otra de 8 años de edad, al que encontró devastado, “no podía pararse, ni respirar, tenía todos los síntomas del COVID”. La oportuna intervención de Israel lo salvó.

Su labor es tan destacada, que muchos enfermos acuden a él. Atiende a miembros de la Federación de Maestros, gente del Trópico de Cochabamba y policías.

Reconoció que, al principio, le daba temor enfrentar el virus, pero investigó mucho y continúa haciéndolo para dar el mejor tratamiento a los enfermos, pero, ¿en qué momento lo hace?, durante las madrugadas. Sus lecturas duran, a veces, hasta las cinco de la mañana.

SITUACIÓN El médico, como otros de sus colegas, fue víctima del virus. Hace poco desarrolló algunos síntomas, pero desaparecieron al segundo o tercer día. “Tal vez mi sistema inmunológico es fuerte. Tuve una ligera pérdida del olfato, nada más y otros síntomas leves”.

Su familia, entre ellas un recién nacido, está sana y eso, para él, es lo más importante, porque ella es su motivación para seguir en la lucha contra la pandemia.