Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 24 de junio de 2021
  • Actualizado 17:52

SE REALIZÓ UNA NECROPSIA PARA EXTRAER LA BALA

Realizan reconstrucción de la muerte de Julio Pinto, la décima víctima de Huayllani

El hombre recibió un disparo en la cabeza el 15 de noviembre de 2019 y falleció el pasado 11 de junio tras luchar siete meses por su vida. La Fiscalía, IDIF e investigadores hicieron este jueves pericias para esclarecer su deceso.

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Realizan reconstrucción y planimetría para esclarecer la muerte de la décima víctima de Huayllani. FOTO: Cortesía
Realizan reconstrucción de la muerte de Julio Pinto, la décima víctima de Huayllani

Julio Pinto Mamani, de 51 años, falleció el pasado 11 de junio, tras 209 días en el hospital. Una bala se alojó en su cabeza el 15 de noviembre de 2019, durante los conflictos poselectorales en Huayllani (Sacaba). A cinco meses de su muerte, se realizó este jueves la reconstrucción y planimetría del caso que prevé determinar la trayectoria de la bala, entre otros aspectos que permita esclarecer su muerte.

Sobre los actuados, el fiscal de materia Giovanni Ocampo, manifestó que se ha realizado la pericia de trayectoria en base a la declaración de un “testigo”.

“Estamos continuando con las investigaciones. Se tiene la declaración de uno de los testigos del caso del último fallecido en junio y es por eso que se está realizando este peritaje con el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), miembros de la Fiscalía, laboratorio y asignados al caso. Estamos tomando en cuenta los nuevos elementos sobre el fallecimiento de este ciudadano”, señaló.

Acotó que se estableció el lugar dónde cayó herido Julio Pinto el 15 de noviembre del año anterior, según la declaración del testigo. El caso está en proceso de investigación.

En tanto, el abogado de las víctimas de Huayllani, Freddy Vargas, manifestó que los actuados tienen el propósito de esclarecer la muerte de Julio Pinto, décima víctima, y establecer si la bala que tenía en la cabeza es policial o militar.

Acotó que se realizó con anterioridad una necropsia con personal del IDIF en el Cementerio General de Vinto, donde fue enterrado Pinto, donde sustrajeron el proyectil para las investigaciones. “Es un elemento muy importante en este trabajo (…). La Fiscalía tiene el dictamen de la necropsia y bajo requerimiento vamos a tener la documentación y podremos analizarla, y queremos esclarecer la muerte de los 10 fallecidos”.

Asimismo, la esposa de Julio Pinto lamentó que no haya recibido ayuda de las autoridades de Gobierno durante el tiempo que su esposo estuvo internado y esperando una cirugía sumamente delicada para que le sacaran el proyectil que tenía en la cabeza, y tampoco lo hicieron tras su muerte. Cinco hijos, la menor de nueve años, quedaron huérfanos de padre.

“Mi esposo sufrió mucho tiempo, fueron casi ocho meses que estuvo luchando por su vida. Le hicimos atender con médicos particulares y he caminado sin comer por todos lados buscando ayuda. Me he quedado con cinco hijos, todos estudiantes, y ahora quién me va a ayudar. Pido justicia por su muerte”, exclamó.

Julio era miembro del Sindicato 2 de Junio de la Central Independiente de la Federación del Trópico. Los otros nueve fallecidos también eran del sector cocalero.