Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 21 de septiembre de 2021
  • Actualizado 19:21

Planta de urea parará seis meses más y prevén pérdidas de $us 364 millones

El departamento deja de recibir 700 mil dólares por cada día de pausa. En 11 meses, no se generó casi 236 millones de dólares. A esa cifra, se sumará más de 128 millones en medio año que seguirá inactiva.
Una vista de la planta de urea y amoniaco ubicada en Bulo Bulo, en Cochabamba. Noé Portugal
Una vista de la planta de urea y amoniaco ubicada en Bulo Bulo, en Cochabamba. Noé Portugal
Planta de urea parará seis meses más y prevén pérdidas de $us 364 millones

La planta de urea y amoniaco ubicada en Bulo Bulo, en la región del Trópico de Cochabamba, está paralizada desde noviembre de 2019. El departamento deja de generar más de 700 mil dólares cada día por inactividad. Se prevé que vuelva a operar en unos seis meses, cuando las pérdidas asciendan a unos 364 millones de dólares.

El presidente de la Cámara Departamental de Hidrocarburos y Energía de Cochabamba, Cristian Torrico, informó que realizaron un cálculo parcial que prevé aproximadamente 350 mil dólares por el diagnóstico de la planta y su reactivación (diagnóstico, evaluación e inicio de operación) demandará más de un millón de dólares. Para ese trabajo, dijo que se necesita entre tres a seis meses.

“La planta de amoniaco y urea está paralizada y su reactivación significa un monto económico que se considera pérdida para el estado boliviano. Se debe iniciar los procesos legales a las autoridades transitorias porque no es posible que Bolivia haya y esté perdiendo tanto dinero a raíz de una mala administración y con medidas equivocadas en la gestión de transición”, manifestó.

PÉRDIDAS Según un reporte del director de Desarrollo Industrial, Energía e Hidrocarburos de la Gobernación de Cochabamba, Moisés Quispe, la planta, cuando aún funcionaba, producía 2.100 toneladas de urea al día.

Cada medida se cotizaba en aproximadamente 340 dólares, es decir, que las pérdidas diarias son de 714 mil dólares.

Haciendo cálculos, en los 11 meses de paralización se hubiese producido 693.000 toneladas de urea equivalentes económicamente a casi 236 millones de dólares perdidos.

Ahora, su reactivación demorará entre tres a seis meses. Si su reapertura fuera en el tiempo menor la pérdida sería de más de 64 millones de dólares más. Si se da en seis meses será el doble de ese monto, es decir, más de 128 millones de dólares.

El departamento perdería casi 300 millones de dólares si la planta se paraliza 14 meses, considerando los tres próximos meses. Si la inactividad llega a los 17 meses, seis meses más, la perdida alcanzará poco más de 364 millones de dólares.

“Es vergonzoso, penoso y doloso para el Estado perder significante cantidad de dinero”, manifestó Torrico considerando los montos económicos que se han perdido y que aún se dejará de generar por la paralización de la planta de urea y amoniaco.

PROBLEMAS

Torrico manifestó la importancia de realizar el diagnóstico de la planta de Bulo Bulo debido a que hay varios instrumentos y máquinas que han estado paradas y que suponen requerirán cambio de piezas y otros aspectos.

Al respecto, el asambleísta Freddy Gonzales, hace unos días, manifestó que la falta de experiencia del personal de la planta provocó daños en la turbina 101JGT el pasado 5 de septiembre. “Esta turbina es el corazón de funcionamiento de la planta de urea y amoniaco. Lamentablemente, algunas personas han cambiado partes, abrieron equipos patentados sin criterio ni presencia del fabricante u otro asesor para evitar estos problemas”.

Conoció que, desde los cargos de gerencia de Industrialización y dirección de la planta, los sueldos oscilaban entre 30 mil y 40 mil bolivianos, siendo una planta que ha estado paralizada desde noviembre de 2019.

“Pedimos que se haga una auditoría a la gestión transitoria. Debemos saber qué ha pasado para establecer quiénes son los responsables de los daños en la planta y estamos solicitando al Ministro de Hidrocarburos que nos autorice una inspección al lugar para constatar y verificar los problemas causados”, manifestó.

Añadió que se prevé que la planta inicie operaciones en 25 a 30 semanas, es decir, unos siete meses más de paralización, de acuerdo con el informe que recibió el asambleísta departamental.