Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 26 de octubre de 2020
  • Actualizado 08:47

TENÍAN CONTRATADA UNA FUNERARIA PARA CREMARLO

Se pierde el cadáver de Hugo, hombre de 68 años que murió por COVID-19 en el Viedma

La familia del adulto mayor fue a recoger el cuerpo de la morgue del hospital, pero les dijeron que “no había”. Uno de sus hijos ingresó al depósito con la intención de reconocer a su progenitor, pero no lo encontró y está desesperado.
Trasladan el cuerpo de una persona en un ataúd cerca de la morgue del Viedma. Fotografía referencial. FOTO- Dico Solís 
Trasladan el cuerpo de una persona en un ataúd cerca de la morgue del Viedma. Fotografía referencial. FOTO- Dico Solís 
Se pierde el cadáver de Hugo, hombre de 68 años que murió por COVID-19 en el Viedma

Los familiares de Hugo R. C. viven una “pesadilla”. Su dolor se multiplicó por mil, porque no solo es que no puedan acercarse al cadáver de su ser querido por el virus de la COVID-19, sino que no pueden ni llorarlo porque lo han perdido. Su cuerpo ha “desaparecido” de la morgue del hospital Viedma, en Cochabamba.

Uno de sus hijos, que prefirió mantener su identidad en reserva, contó a OPINIÓN que llegó a la morgue el viernes, cerca de las 09:00, para recoger el cuerpo de su padre. Estaba acompañado de personal de una funeraria que iba a hacerse cargo del traslado para su cremación, pero fueron sorprendidos al enterarse de que no encontraban el cadáver.

Tuvo que entrar a la morgue con la intención de reconocer el cuerpo, pese a los riesgos que implicaba ese ingreso. Descubrieron varios cadáveres, pero no encontró a su progenitor. “Hemos desatado bolsas. Vi que algunos tenían nombres y otros no. Lo iba a reconocer fácil porque mi papito no tenía una manito, ni así lo he encontrado. Doctores también han buscado, pero nada”, dijo entre lágrimas.

No encuentra consuelo y está al borde de la desesperación por la necesidad de saber dónde fue a parar el cuerpo de su padre. Tenía pensado comprar un nicho, en un cementerio, para depositar en ese espacio las cenizas de su progenitor y “permitirle que descanse en paz”.

“Ya debe estar cremado, no te preocupes, me dijeron el viernes. Está mañana (sábado) también he ido a preguntar, en eso estoy caminando, y me han dicho que probablemente le han entregado el cuerpo a otra persona o familia porque podrían haberse olvidado poner el nombre. Quieren tranquilizarme, pero nada lo hará. Me han mandado de un lugar a otro y se molestan si levanto la voz, estoy desesperado y no lo entienden”, manifestó.

SUS OJOS SE CERRARON Recordó que hace 15 días su padre ingresó al servicio de emergencias porque se encontraba delicado de salud. Pensó que se trataba de una complicación porque padecía diabetes. “Entró al Viedma el 20 de junio, a las 16:00 horas y el domingo en la madrugada, como a las 03:00, me llamaron para decirme que había fallecido”.

Señaló que les extendieron un certificado de defunción que indicaba que la causa de la muerte era diabetes y neumonía grave, pero por la sintomatología le pusieron también que era paciente sospechoso de COVID-19. Desde entonces, no ha podido “ni pegar los ojos” debido a que le dijeron que debía pagar por los servicios del hospital. Además, debía conseguir una funeraria y buscar un cementerio para la cremación.

Su situación se complicó porque no tenía recursos económicos. Los últimos 15 días, toda su familia peregrinó por las casas de familiares y vecinos para conseguir que les prestaran algo de dinero y sacar a Hugo de la morgue. Unos cinco días después del deceso, recibió los resultados de laboratorio que confirmaban que su padre falleció por coronavirus.

Luego, consiguió el dinero y se dirigió al hospital para pagar los 5.260 bolivianos y que le permitan recoger el cuerpo. Calcula que ya gastó más de 2.500 dólares, considerando el servicio funerario, pero no encontró el cadáver de su progenitor.

Desde el hospital, le indicaron que le regresarán mañana el dinero que canceló al nosocomio. “Nos quieren devolver el dinero y lavarse las manos. ¿Quién me va a devolver el cuerpo de mi padre?”, se preguntó.

Aunque, los pacientes con coronavirus acceden a una atención gratuita en los hospitales públicos. Además, en este caso, el fallecido era un adulto mayor. En ocasiones, les piden a los familiares algunos medicamentos que escasean o que no contempla el servicio.

En tanto, la funeraria accedió a devolverle un 35%, pese a que no realizaron el trabajo. “Argumentan que ellos se presentaron y que no es su culpa que el cadáver haya desaparecido”.

Sobre el caso, este medio de comunicación conversó con un funcionario de la morgue, quien dijo desconocer de la desaparición del cadáver. Indicó que una nueva persona se está haciendo cargo del servicio debido a que el anterior responsable dio positivo a coronavirus.

El hijo de Hugo, consultado sobre el estado de salud de la familia, señaló que todos se encuentran bien porque su padre vivía solo, hace unos cuatro años. La pandemia evitó que pudieran visitarlos durante los últimos meses, pero mantenían contacto telefónico y fue como se enteraron de su situación. Sin embargo, teme haber sido contagiado durante su ingreso a la morgue.