Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 20 de enero de 2022
  • Actualizado 01:25

En Ovejería Sayari terminan festividad con música y baile

La despedida a las almas en medio de un ambiente festivo, en Ovejería Sayari, Arque. LUIS MAMANI
La despedida a las almas en medio de un ambiente festivo, en Ovejería Sayari, Arque. LUIS MAMANI
En Ovejería Sayari terminan festividad con música y baile

Con música, baile, comida, bebida las familias despiden a las almas de sus seres queridos en la comunidad de Ovejería Sayari, del municipio de Arque.  

La fiesta de Todos Santos y el Día de los Difuntos en la región Andina de Cochabamba es una tradición que pasa de generación en generación, y que mantiene su vigencia. Tiene prácticas que duran tres días y se realizan entre luto y regocijo.

Las familias esperan llevando luto por las almas de sus difuntos desde la noche del 31 de octubre, cuando arman el mast’aku (la mesa con comida y bebida) en el domicilio del difunto. El 1 de noviembre, a mediodía, la familia doliente se traslada al cementerio para esperar a su ser querido con flores, t’anta wawas, comida y bebida. El 2 de noviembre, desde madrugada, despiden a las almas con el lavado del cuerpo y posteriormente con música autóctona de la temporada. 

“Ahora es alegría, ya no estamos de luto ni tristes, nos hemos quitado la ropa, nos hemos lavado el cuerpo; y con ropa nueva, con música y baile despedimos a las almas hasta el año que viene”, argumenta don Pastor Romero, al momento de despedir a su hijo, quien falleció hace cinco meses en un accidente de tránsito.