Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 26 de enero de 2022
  • Actualizado 02:06

Niños que vencieron la COVID-19 encabezan vacunación para evitar más traumas y culpa

Una niña se prepara para recibir una vacuna contra la COVID-19. NOÉ PORTUGAL
Una niña se prepara para recibir una vacuna contra la COVID-19. NOÉ PORTUGAL
Niños que vencieron la COVID-19 encabezan vacunación para evitar más traumas y culpa

Muchos de los niños que encabezaron las filas para recibir las vacunas anticovid fueron pequeños que superaron la enfermedad, muchos sin problema, pero algunos quedaron con el trauma de las severas molestias como dolor y fiebre. Algunos menores perdieron a sus seres queridos a causa del coronavirus y dicen que ya no quieren ver morir a nadie más.

Carlos y Manuel son dos hermanitos de 8 años que entrenan fútbol en la escuela Ferroviario, en la zona norte de Cochabamba. Hoy juegan con toda normalidad, pero el principio de 2021 significó un periodo terrible para ambos.

Con mucha tristeza cuentan que ambos contrajeron coronavirus en febrero y que no sintieron casi nada, "fue como un resfriado", pero no sucedió lo mismo con su abuelo Víctor, que dio positivo al virus una semana después de que ellos se aislaran.

La madre de ambos, que quiso mantener su nombre en reserva, relató cómo su padre, y abuelo de los mellizos, presentó un estado crítico de forma muy rápida y falleció.

"Al principio fue solo un malestar en la garganta, pero luego vino la fiebre, en cuestión de horas nomás. Al día siguiente, ya le dolía todo el cuerpo. Cuando ya no pudo respirar tuvimos que internarlo en una clínica privada", contó.

Pasaron solo tres días para que se reportara la muerte de Víctor. 

Carlos y Manuel piensan que ellos llevaron el virus a su hogar y contagiaron a su abuelito, que no pudo recuperarse más.

Según la psicóloga Marcia Garamendi, el encierro por la pandemia causa un impacto en los niños que los hace recurrir de forma más cercana a las personas que habitan con ellos.

“Ver morir a alguien que todavía se volvió más cercano en pandemia es casi irreparable, y peor aún si siente culpa. Es muy fácil que los pequeños se sientan culpables por cualquier situación y lo peligroso es que puede provocar severos cambios en la personalidad, lo más probable es el retraimiento", señaló.

Desde la aprobación de la vacunación para menores de 5 a 11 años en Bolivia, el 9 de diciembre, las filas estaban encabezadas por niños ansiosos.

"He venido a vacunarme porque ya no me quiero enfermar", decía una pequeña que contó que tenía miedo de recaer.

"Tengo que vacunarme para poder volver rápido a la escuela y ver a mis amigos", indica Leonardo, otro pequeño futbolista.

Cochabamba lidera las cifras de niños vacunados en el país. Solo en la primera semana registró mas de 10 mil inoculaciones a este grupo etario.