Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 05 de diciembre de 2020
  • Actualizado 14:03

DURANTE OCHO MESES SE ELABORÓ LA PROPUESTA DE DEFENSA DE LOS DERECHOS LABORALES DE LOS MENORES DE 18 AÑOS

Niños y adolescentes trabajadores exigen garantías

Niños y adolescentes trabajadores exigen garantías



Los niños, niñas y adolescentes trabajadores aglutinados en la Unión Nacional de Niños y Niñas y Adolescentes Trabajadores de Bolivia (Unatsbo) realizaron durante el año 2010 una propuesta para el reconocimiento de su trabajo y un llamado a las autoridades para que realicen acciones legislativas en defensa de sus derechos.

Con el apoyo de las organizaciones que los respaldan en sucesivos congresos nacionales identificaron sus demandas acerca de la regulación de su trabajo y realizaron una Propuesta de Normativa para el reconocimiento, promoción, protección y defensa de sus derechos como trabajadores, explica el representante de la organización Ernesto Copa.

“Queremos que el Gobierno nos haga respetar con una ley”, “Quisieramos que el Estado reconozca que el trabajo empieza a los 6 años y no como dicen que empieza a los 14”, “Que la sociedad tome en cuenta que trabajamos para contribuir a nuestra familia”, son algunas de las demandas de los niños, niñas y adolescentes.

En Bolivia cerca de 850.000 niños, niñas y adolescentes son trabajadores. Muchos de ellos comenzaron a los cinco años. La información sistematizada en el libro “Mi fortaleza es mi trabajo” hace referencia a que “los niños trabajan por causas múltiples, como múltiples son las condiciones en las que trabajan, que van desde condiciones duras e infelices, en condiciones de explotación, hasta el trabajo como parte de la vida, el aprendizaje o el desarrollo de la vida en las comunidades campesinas”.

Ernesto Copa insiste en que participan en todas las actividades económicas cotidianas. En las calles y locales como vendedores ambulantes, en los buses como voceadores, en los mercados como cargadores, en los cementerios limpiando los nichos y en el campo de la construcción. Por lo tanto, merecen el reconocimiento.

Uno de los aspectos que -desde la perspectiva de los profesionales cercanos a la Unatsco- perjudica la implementación de políticas de seguridad al trabajo infanto-juvenil es “la falta de reconocimiento de los niños que trabajan”. Esto entorpece su futuro y sus posibilidades de salir adelante en mejores condiciones de vida.

Los niños y jóvenes realizaron la propuesta de una normativa para el reconocimiento, promoción, protección y defensa de los derechos de los niños, niñas y adolescentes trabajadores. La misma que debe ser, según Copa, considerada al redactar las modificaciones al Código Niño, Niña y Adolescente y en la nueva Ley del Trabajo.

La propuesta de la normativa

Los integrantes de la Unión Nacional de Niños, (Unatsco) plantean que el monto fijado deberá ser establecido en base al salario mínimo nacional. En caso de un trabajo inferior al máximo de horas laborales, la cancelación deberá ser proporcional a las horas trabajadas.

Unatsco plantea la protección en el trabajo y acceso a la formación integral y a la capacitación profesional, de acuerdo con su vocación, aptitudes y destrezas en relación a las demandas laborales.

El Estado debe garantizar la protección del niño, niñas y adolescentes de toda forma de explotación y desempeño de cualquier trabajo que sea peligroso o perjudique su educación, sea nocivo para su salud, su desarrollo físico, mental o social.

Sobre el acceso al sistema educativo y obligación de la escolaridad, los empleadores y padres de familia deben garantizar que el trabajo de éstos no perjudique el ejercicio de sus derechos a la educación y profesionalización. Los empleadores tienen la obligación de conceder al niño, niña y adolescente el tiempo necesario no menor a una hora de la jornada laboral para que concurra a un centro de formación educativa hasta concluir el nivel primario y secundario.

Niños y adolescentes trabajadores quieren acceso y asistencia a la escuela y profesionalización en turnos compatibles con sus intereses y atendiendo a las peculiaridades locales, sin deducir suma alguna de su salario.

Piden un seguro de salud que garantice una atención de calidad y oportuna. La norma debe prohibir los trabajos forzosos o en condiciones de explotación. Asimismo los que puedan afectar su normal desarrollo físico, mental y social. Aquellos que no le permitan gozar de bienestar en compañía de su familia o responsables, o entorpecer su formación educativa y los que los obliguen a realizar labores sin su consentimiento.