Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 31 de marzo de 2020
  • Actualizado 06:33

EMPLEADOS TRABAJAN SIN PROTECCIÓN

La neumoconiosis es un mal sin cura; afecta a los yeseros

El neumólogo Julio Peñarrieta dijo que la enfermedad podría avanzar hasta 10 años después de desvincularse. 
Dos jóvenes cargan, con palas, las piedras en una fábrica de Sipe Sipe. DICO SOLÍS
Dos jóvenes cargan, con palas, las piedras en una fábrica de Sipe Sipe. DICO SOLÍS
La neumoconiosis es un mal sin cura; afecta a los yeseros

Una lámina blanca de polvo le cubre el rostro, los brazos y las piernas. Pedro, nombre cambiado, trabaja en una empresa artesanal que produce yeso en la comunidad de Suticollo, en Sipe Sipe. 

Él vestía prendas que dejaban al descubierto sus brazos y piernas, mismas que estaban cubiertas de blanco, mientras con una pala trasladaba las piedras de yeso. No había una sola parte de su cuerpo en la que se hubiera asentado el polvo. Sus cabellos, cejas, pestañas, labios también mostraban ese color. 

No era el único, en ese lugar, que trabajaba en esas condiciones. Otro hombre, que estaba a su izquierda, realizaba esas mismas acciones. Con una polera manga larga cubría sus brazos, pero carecía de elementos que protegieran sus oídos, sus ojos u otras partes de su cuerpo. 

Las partículas de polvo flotaban en el ambiente, mientras esos hombres, desconocían o no medían las graves consecuencias que podría provocar en su salud, la inhalación de esos elementos.

OPINIÓN constató las condiciones laborales de esos trabajadores, todos varones y jóvenes. Esos empleados conocen, a la perfección, las tareas que deben ejecutar en la fábrica, pero sus empleadores, no les han facilitado si quiera un barbijo para evitar que las partículas ingresen en sus fosas nasales y a la larga haya daños en los pulmones. 

Suticollo es una zona en la que se explota la piedra de yeso. Se desconoce si esa fábrica cuenta con las autorizaciones para la producción de ese mineral no metálico, pero que, en esas condiciones, atenta a la salud de los que trabajadores que asumen sus tareas en “silencio” y en medio del excesivo polvo. 

Al respecto, el secretario de Minería de la Gobernación de Cochabamba, Valerio Córdova Tumiri, manifestó que las fábricas deben garantizar la seguridad laboral y evitar que sus trabajadores arriesguen su integridad física, además de dotarles la indumentaria para su protección.

RIESGOS A LA SALUD  Las rocas para la producción de yeso tiene un alto contenido de sílice que al ser inhalado representa un grave riesgo a la salud.

El médico neumólogo, Julio César Peñarrieta, señaló que la inhalación de polvo podría producir enfermedades pulmonares como la neumoconiosis. 

Manifestó que ese mal genera lesiones en la estructura del pulmón. “La inhalación de esas partículas produce irritación crónica. Se establecen daños fibróticos”.

Aclaró que no se trata de una enfermedad menor, sino que después de su diagnóstico es “progresivo”” e “irreversible”, pero no presenta síntomas que alteren el organismo, en una etapa inicial.

Dificultad al respirar o agitarse tras caminar unas dos o tres cuadras son algunos de los síntomas que podría manifestarse en el paciente, inicialmente. “La persona empieza a presentar incapacidad para las actividades habituales e incluso llegan a requerir oxígeno de terapia”. 

Apuntó que tras confirmar el diagnóstico de neumoconiosis, el paciente tendrá que alejarse de los ambientes donde hay excesivo polvo. Dijo que pese a ese distanciamiento, la enfermedad podría continuar progresando hasta 10 años después de haber dejado esa fuente laboral. “El riesgo es bastante alto. No hay vuelta atrás si empezó la lesión. Sin embargo, hay factores que aceleran o no esa enfermedad, algunos son más susceptibles que otros, pero el riesgo ahí está y no sabemos a quién le tocará encarar una lesión severa”.

Añadió que la neumoconiosis es una enfermedad “prevenible” que no tiene cura. “Afecta a la calidad de vida porque, en ocasiones, el afectado ya no puede desarrollar sus actividades rutinarias”.

Peñarrieta indicó que los pacientes, llegan a un servicio médico después de presentar síntomas, es decir, cuando el cuadro es avanzado.

Aunque el diagnóstico es complicado debido a que no existen síntomas en una primera etapa, el control anual rutinario podría evitar llegar a un estado crítico o crónico del mal, pero acuden al servicio médico “solo cuando la molestia ha progresado y esa no es buena señal del estado de salud”. 

CUIDADOS Peñarrieta recomendó a los empleadores organizar un sistema de prevención. Ese plan consistiría en ofrecer medidas de seguridad, desde el control médico laboral. 

Dijo que los trabajadores deberían pasar un examen médico clínico y radiológico cada año. Señaló que es importante las pruebas funcionales como una aspirometría para detectar si existe un deterioro. Es la única técnica que da la posibilidad de detectar la enfermedad de forma temprana. 

Añadió que el empleado debe contar con la indumentaria de protección. Usar máscara con filtro, protectores oculares, y otros para cuidar que el polvo no ingrese a los oídos y fosas nasales.

Dijo que atendió pacientes con neumoconiosis, que mayormente, se dedicaban a la minería y los que operan maquinaría pesada en las construcción de carreteras debido a que están frecuentemente en contacto con polvo.

En Cochabamba hay 28 empresas legales que se dedican a la extracción de minerales no metálicos como la piedra de yeso, caliza y arena. Además de 102 comercializadoras que están en Sipe Sipe, Sicaya, Capinota, Tapacarí y Arque y otros municipios del departamento. 

Córdova manifestó que éstas cumplen con las normas de seguridad para el trabajador, desde un seguro médico y garantizar los elementos de protección. 

Sin embargo, podrían existir fábricas que no estén autorizadas o que estén incumpliendo las normas. Señaló que alistan un cronograma de inspecciones a las unidades para evitar la vulneración a las leyes.  Valerio Córdova fue posesionado en la secretaría de Minería de la Gobernación de Cochabamba hace un mes. 

Apuntes

Neumoconiosis 

Es una enfermedad pulmonar crónica causada por la inhalación constante de polvos inorgánicos, y la reacción fibrótica  se produce en el tejido pulmonar como consecuencia de  las partículas depositadas. 

Las partículas suspendidas en el aire que son inhaladas se  depositan en las porciones proximales de las vías respiratorias. Solo las de menor tamaño penetran hasta los bronquiolos respiratorios y alvéolos.

Proceso

Al principio, el polvo de mineral puede desencadenar en una inflamación pulmonar, que causa daño temporal en áreas del pulmón, pero con el paso del tiempo, la afectación puede progresar hasta formar depósitos de tejido fibroso. Esta etapa de neumoconiosis se denomina fibrosis que interfiere en el intercambio normal de oxígeno y dióxido de carbono.