Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 19 de mayo de 2024
  • Actualizado 16:57

PRIVADO DE LIBERTAD

El ‘muralista de El Abra’ convierte las paredes de la prisión en arte

M.A.C. ofrece su talento en el recinto penitenciario, es su fuente laboral. Sus representaciones gráficas plasman el sentir de sus compañeros.

El mural con payasos, en una de las celdas del recinto penitenciario de El Abra./ DICO SOLÍS
El mural con payasos, en una de las celdas del recinto penitenciario de El Abra./ DICO SOLÍS
El ‘muralista de El Abra’ convierte las paredes de la prisión en arte

El mural colorido de tres payasos en una de las celdas del recinto penitenciario de El Abra acompaña el espacio que comparten varias personas privadas de libertad. La pintura fue hecha a pedido. El artista es M.A.C., cuyas representaciones gráficas están expuestas en interiores y en áreas comunes exteriores, como en los espacios deportivos y otros.

El penal de El Abra es el de máxima seguridad de Cochabamba. Está situado en la zona del mismo nombre en jurisdicción del municipio de Sacaba.

M.A.C., de más o menos 1.68 metros de estatura, tez canela, voz tranquila, con estudios de arquitectura, está hace dos años recluido. Prefiere no dar detalles de los motivos de su privación de libertad. Pero, sí comparte su pasión por la pintura. Reconoce que estando en prisión desarrolló más su talento.

Mientras se desarrolla un acto de entrega de libros, en el sector de la cancha de futsal de El Abra, se ve de fondo, en el lado oeste, un mural de aproximadamente 20 metros. Ya está avejentado por el paso del tiempo. Los internos describen que M.A.C. lo pintó, y que no es el único trabajo suyo.

Una imagen mariana y otras representaciones en una de las celdas./ DICO SOLÍS
Una imagen mariana y otras representaciones en una de las celdas./ DICO SOLÍS

M.A.C. recuerda que ese mural fue el primero que hizo. Se lo pidieron sus compañeros, quienes encontraron un buen espacio en la cancha deportiva.

“Esta composición identifica un trabajo personal y también de la población. Se ve a la población en el diseño, se puede ver a personas, por un lado, con una máscara de gas, que identifica a personas que no pueden hablar, como que están en un lugar tóxico, en un lugar contaminado; y, al lado, está la misma persona, pero ya sin la máscara, entonces, esa persona está también más libre”.

Antes, para este artista la pintura era solo un hobby.

“Pero, aquí, estamos queriendo impulsar este rubro para que los internos también puedan mejorar su arte”.

Él pinta desde muy pequeño.

“He podido aprender también a pintar gracias a algunos amigos y bueno, en el colegio, en el Trópico, donde se pinta bastante; hay muchos pintores allá, y aquí lo hemos tenido que desenvolver, porque es una fuente laboral también”.

M.A.C dice que sus presupuestos son económicos. Considerando que un tarro de pintura cuesta 45 bolivianos, él cobra por un mural, por lo general, 200 bolivianos.

“Es muy económico. Intentamos estar acorde al bolsillo de los internos”.

“NO TEMAS DONDE VAYAS” En las celdas, las pinturas son el decorado que hay al lado de algunas camas, son murales solicitados de manera personal. Hay otros que se comparten en espacios un poco más amplios.

Varios incluyen frases como: “No temas donde vayas vayas!! Que has de morir donde debes” o “Tierra de hombres, no de cobardes. El Abra se respeta”.

M.A.C. produce obras en las que plasma los sentimientos de otras personas privadas de libertad.

“Aquí en el penal, mayormente, los murales se hacen por la solicitud de los compañeros, quienes quieren embellecer sus espacios, sus lugares de descanso; y las temáticas están basadas en lo que ellos quieren”.

Una de las pinturas en un área de descanso./ DICO SOLÍS
Una de las pinturas en un área de descanso./ DICO SOLÍS

Entre otros, existen figuras del cine. Pero, también se generan composiciones a pedido, formas y figuras, “algo con lo que ellos se sienten representados”.

Hay quienes, acudiendo a su fe, solicitan pinturas que incluyen imágenes de la Virgen María. Otros eligen incluso los colores para que se refleje su sentir.

“Siempre, se les da ideas y ellos lo aceptan, es lo bueno. Lo ven de manera agradable, porque era muy frío el lugar, no había expresión gráfica; y la expresión gráfica, pues, ayuda bastante a los espacios, para poder identificar no solamente el pensamiento sino también el tema de estética para los lugares de descanso, lugares de circulación”.

Explica que hay quienes le piden pinturas “sombrías”, como reflejando tristeza, melancolía.

“Escogen un modelo y ese modelo se lo se ha graficado en los murales”.

NIÑOS DE VISITA Como en otros penales, en El Abra existen horarios de visita, y entre los familiares, también van los niños.

M.A.C. pensó en ellos, porque también es padre.

“Hemos hecho murales expresivos para los niños. También hay imágenes más culturales”.

Para la Navidad anterior pintó personajes de la época en los columpios que hay en un sector del recinto.

“Hemos pintado unos Grinch para decorarlo en Navidad, porque también vienen también vienen mis hijos y, como le digo, la estética que da la pintura es muy agradable”.

Describe que utiliza, mayormente, látex, que es lo más accesible.

“No tenemos mucho presupuesto (…). Los últimos murales son de pintura al aceite; es muralismo con spray”.

LOS PLANES Además de sostenerse pintando murales, M.A.C. comenta que existen planes de hacer pinturas en otro tipo de material para que luego se expongan y vendan en otros lugares.

“Hay gente muy creativa aquí, no solamente en la pintura también en otro tipo de técnicas”.

Acota que tiene propuestas que pretende viabilizar con Régimen Penitenciario para dar clases a otras personas privadas de libertad.

“El arte es una forma de expresión muy fácil, es accesible; una persona puede hacerlo utilizando un simple lápiz o una tiza. Si una persona practica, puede expresar muchas cosas, es cómo hacer un libro”.

Con modestia, sostiene que aún hay más por hacer, aunque se muestra satisfecho por los trabajos ya realizados.

El primer mural pintado por M.A.C., a un lado de la cancha de futsal./ DICO SOLÍS
El primer mural pintado por M.A.C., a un lado de la cancha de futsal./ DICO SOLÍS

“Lo que espero, pues, es poder hacer más”.

También pintó cuadros pequeños que sus compañeros puedan regalárselos a sus familiares.

“Bastantes cuadros se regalan. También son formas de expresión de la gente que está detenida”.

Expresa su deseo que en algún momento estar fuera del penal. Entretanto, se desenvuelve como el muralista de El Abra.

“Siempre me decían ‘estás perdiendo tu tiempo, con pintura puedes hacerte muy famoso’. Pero, nunca le tomé el interés. Aquí (en la cárcel), uno descubre lo que tiene también, porque es un trabajo manual”.

M.A.C. se despide con gentileza. Comenta que los próximos murales que pintará en El Abra serán de personajes de Cartoon Network y de Dragon Ball, porque “hay bastantes fanáticos”.