Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 26 de octubre de 2020
  • Actualizado 08:44

ES LA SEGUNDA VÍCTIMA DE LOS INCENDIOS EN COCHABAMBA

Muere voluntario en el Tunari, donde ni el Supertanker logró controlar el fuego

El director de Bomberos, Fernando Villarroel, informó del hallazgo del cuerpo a 70 metros, en un barranco, ayer en la noche. El incendio pone en riesgo a 500 especies de fauna y flora en el área protegida. 
Un voluntario durante las tareas de luchas contra el fuego en el Parque Nacional Tunari el 30 de septiembre de 2019. Dico Solís
Un voluntario durante las tareas de luchas contra el fuego en el Parque Nacional Tunari el 30 de septiembre de 2019. Dico Solís
Muere voluntario en el Tunari, donde ni el Supertanker logró controlar el fuego

Un voluntario del grupo GEOS fue hallado muerto ayer a las 22:30 horas en el parque Tunari. 

Se trata de la segunda víctima mortal de los incendios forestales en el departamento de Cochabamba y la tercera en el país. 

Ernesto, de 25 años, estaba reportado como desaparecido, cuando cerca de las 19:30 horas la Policía y el grupo de auxilio y rescate del SAR Bolivia fueron alertados de lo sucedido y comenzaron la búsqueda, pese a que el fuego no había cesado y la oscuridad dificultaba su trabajo. 

El director de Bomberos, Fernando Villarroel, confirmó lo que todos temían. El cuerpo fue hallado a 70 metros de un barranco. 

3 muertos en el país

El 31 de agosto, en el municipio de Sacaba (Cochabamba), murió calcinado un joven que integraba las brigadas para luchar contra el fuego. Al día siguiente, un bombero del grupo Bersa, en Los Yungas (La Paz), cayó a un barranco de 300 metros. Ayer en las mismas circunstancias falleció un voluntario de GEOS.

EN EL DÍA El avión Supertanker, comunarios y voluntarios sumaron fuerzas para apagar el incendio en el Parque Tunari, pero no controlaron. Aún vigilaban la zona y apagaban brasas para evitar que el fuego se reactive en el lugar.

El trino de las aves se oían a lo lejos. Una más que de otras, parecía que pedía auxilio, mientras era acorralada por una ola de humo. En tanto, el fuego arrasó con los bosques del Parque Tunari. Se consumieron cientos de pinos y eucaliptos. OPINIÓN recorrió más de 30 kilómetros del área protegida en las comunidades de Andrada, Tirani, Lauquepampa y Cóndor Puñuna. Las dos primeras fueron las más afectadas.

El incendio que inició el domingo es el peor, de los dos últimos años, en el Parque. Hubo otro de mayor magnitud, en 2017. 

 Con ramas, machetes y botellas con agua, los comunarios subían a la serranía para apagar el incendio. Habían mujeres que vestían pollera, buso y llevaban pañuelos en la cabeza. Era todo lo que necesitaban para combatir los focos de calor. “No tenemos equipos, pero estamos haciendo lo que podemos. Pedimos ayuda a las autoridades y necesitamos cisternas que nos traigan agua para que apaguemos el fuego. El líquido que traíamos ya se acabó”, manifestó María, una pobladora de Andrada, cerca de las 11:00 horas.

Señaló que temen que las quemas afecten sus cultivos y sus animales. Los pobladores crían ovejas, cabras y otros animales. 

En tanto, bomberos, voluntarios y funcionarios de la Gobernación y de los municipios de la región metropolitana descendían de las camionetas para sumarse a las tareas e intentar sofocar el incendio. 

SOBREVUELOS Los fuertes vientos impidieron que el Supertanker hiciera una segunda vuelta sobre el Parque Tunari. 

El gobernador de Cochabamba, Iván Canelas, explicó ayer que el avión cisterna Supertanker realizó tres descargas en el área protegida, hasta mediodía, con la intención de controlar el incendio. 

Cerca de las 10:30 horas, la aeronave arribó a la ciudad desde el aeropuerto de Viru Viru, de Santa Cruz. Descargó 70 mil litros de agua en la zona afectada, pero los focos de calor seguían. El avión ruso Ilyushin también hizo una descarga al promediar las 14:00 horas, ayer.  

Canelas manifestó que las operaciones de ambas aeronaves no continuaron, por la tarde, debido a la intensidad de los vientos y se quedaron en Viru Viru. También pusieron a disposición en Bambi Bucket (bolsas de agua) para controlar el incendio.  

OPINIÓN recorrió la zona hasta las 19:30. A esa hora, no habían focos de calor intensos. Los voluntarios patrullaron la ruta a Tirani y Andrada. 

Rescatistas de GEOS, SAR Bolivia y SAR FAB iban apagando mientras descendían de la serranía. Encontraron algunas brasas y usaron sus mochilas con agua para enfriar la zona en los bosques y evitar que el fuego se reactive causando más daño al área protegida. 

En el ingreso al Tunari instalaron un centro de operaciones. En ese espacio se coordinan las acciones de las autoridades y los voluntarios. También habilitaron un ambiente para la atención médica de los rescatistas o comunarios que requieran ayuda. Maribel, una joven de la Guardia Forestal, recibió oxígeno, cerca de las 14:00 horas, ayer. Contó que estuvo en el incendio desde las 07:00 y tuvo dificultades para respirar después que una ola de humo la envolviera, en la zona del incendio. Sus compañeros la socorrieron y llevaron hasta el puesto de atención sanitaria para que la restablecieran. 

VIGILANCIA El gobernador Iván Canelas indicó que hoy realizarán un vuelo de reconocimiento para identificar los lugares en los que pudiese persistir el incendio, desde las 05:30 horas. 

Después de esa verificación, analizarán si requieren o no el retorno del Supertanker o el Ilyshing.

“La idea es que aprovechemos las intervenciones de algún avión para sofocar los focos de calor”.  

Inicialmente, 50 militares en cada turno (100 por día) hacían el patrullaje en el Tunari, pero Canelas indicó que se sumarán 200 soldados más, desde hoy, para apoyar con los equipos terrestres. Añadió que más de 200 personas estuvieron trabajando, ayer y el domingo, para sofocar el siniestro. Dijo también que los focos de calor redujeron, pero aún no cuentan con un informe preliminar de los daños o la extensión afectada. Sin embargo, el fuego consumió cientos de pinos, eucaliptos, pajonales y otros árboles forestales. 

Los grupos de rescate instalaron puestos en la entrada al Parque y monitorearán el área protegida, durante la noche, para evitar que se reactive el fuego.