Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 30 de marzo de 2020
  • Actualizado 19:07

COMENZARON CON CINCO PERSONAS, AHORA SON UNOS 1.200

Motoqueros, la resistencia para frenar los desbloqueos

Yaz, uno de los líderes de RJC, señaló que no buscan la confrontación. Cuentan con el apoyo de la ciudadanía para los gastos operativos.  
Miembros del grupo autodenominado Resistencia; ingresan a la plaza 14 del septiembre para participar del cabildo del 31 de octubre de 2019. Dico Solís
Miembros del grupo autodenominado Resistencia; ingresan a la plaza 14 del septiembre para participar del cabildo del 31 de octubre de 2019. Dico Solís
Motoqueros, la resistencia para frenar los desbloqueos

“Chicos tenemos que ir en caravana por las calles. Cuando los vecinos nos ven se animan y salen a reforzar los puntos de bloqueos. ¡Vamos!”, manifestó Yaz, uno de los líderes de Resistencia Juvenil Cochala (RJC), antes de que varios jóvenes se dispusieran ayer a conducir sus motocicletas, desde la avenida Oquendo y Jordán.

Yaz, en una entrevista con OPINIÓN, contó que el nombre de su agrupación nació de forma espontánea tras hacer frente a un grupo de personas que pretendía desbloquear uno de los puntos. “Un compañero dijo: ¡hígados!, (expresión que usó para referirse a que la intervención fue complicada), apenas lo logramos, pero tenemos que resistir y con más fuerza”. Se miraron entre sí y notaron que la mayoría eran jóvenes y esa fue otra similitud para elegir cómo se iban a llamar. Para RJC, resistencia es sinónimo de esperanza, libertad y lucha en las calles junto al pueblo que pide respeto a su voto del 20 de octubre.

Yaz es un joven que no pasa de los 30 años. Aclaró que se consideran un grupo de “reacción” ante el ataque del otro. “No buscamos la confrontación e incluso en varias ocasiones quisimos dialogar. Hemos acudido al llamado en los puntos conflictivos, pero cuando los otros sectores pretendían retirar nuestros bloqueos y cercarnos e invadirnos. Eso no íbamos a permitirlo y tampoco podíamos dejar que nos golpeen. No somos delincuentes”.

El joven recordó que su lucha comenzó en las calles tras conocerse el presunto fraude electoral. Eran cinco amigos que salieron con una bandera de Bolivia a defender el punto de bloqueo en el Cruce Taquiña. También se reunían en Cala Cala y ahí se iban sumando más jóvenes, y algunos tenían motos. “Ese transporte nos permitía recorrer más distancia en menos tiempo”. Actualmente, tienen 1.200 motocicletas con sus pilotos y copilotos. Hay algunas mujeres.

El 29 de octubre, cerca de mediodía, los vecinos de Muyurina, donde también hay un punto de bloqueo exigiendo la renuncia de Evo Morales, pidieron “auxilio” de los motoqueros, a través de su grupo de WhatsApp, tras enterarse que se aproximaban más de 2.500 personas con el fin de desbloquear la vía. Habían organizaciones de Sacaba y de la zona sur que tenían la intención de cercarlos y despejar la avenida, pero el grupo juvenil logró frenar la movilización, en medio de los gases que disparaban los policías. Hubo heridos y varias motos se quemaron.

Una situación similar se  vivió en Quillacollo, unas horas después, cuando mineros de Sicaya quisieron ingresar a la ciudad, pero también hicieron frente y evitaron ese cometido. Ellos recorren las calles con una bandera tricolor en la espalda y algunos usan máscaras para cubrirse el rostro y evitar que la Policía los identifique. Según Jaz, existe una intención que “cazarlos” para evitar que continúen con su labor de protección a la ciudadanía.

Apuntó que después de que se solucione el conflicto, RJC seguirá prestando atención a la población, cuando lo requiera. 

DONACIÓN Acotó que tienen un punto de acopio en Cala Cala. Los vecinos les hacen llegar sus aportes en gasolina y repuestos, además mecánicos les colaboran con la reparación de sus motocicletas y también cuentan con un equipo de paramédicos si surgiera una emergencia. Apuntó que al principio tenían una sola persona que caminaba con un botiquín de primeros auxilios.