Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 30 de octubre de 2020
  • Actualizado 09:42

SE REGISTRARON DOS MUERTES LA ÚLTIMA SEMANA

Al menos 10 trabajadores de Emsa están con COVID y 14 en aislamiento

Un sector de primera línea en la lucha contra la pandemia está en emergencia y exige medidas de prevención para evitar más contagios.
Foto referencial.
Foto referencial.
Al menos 10 trabajadores de Emsa están con COVID y 14 en aislamiento

Los trabajadores de la Empresa Municipal de Aseo (Emsa) se han convertido en el nuevo blanco de la pandemia del coronavirus. Hasta el 17 de junio se confirmaron 10 casos y 14 personas cumplen aislamiento por sospecha de COVID-19. Los trabajadores aseguran que hay más contagiados y, de acuerdo con los certificados de defunción, hay dos victimas fatales en la última semana.

El paciente cero de Emsa trabajó hasta pocas horas antes de su muerte, el 11 de junio. Su colega observó que respiraba con dificultad y que tenía fiebre, por lo que le acompañó a casa. Hoy ese trabajador solidario está hospitalizado. La segunda muerte se registró el pasado 14 y día que pasa aumentan los casos de COVID-19 entre el personal de la empresa de aseo, por lo que el miedo campea en la entidad que cuenta con 600 empleados.

El gerente de Emsa, Christian Cuellar, afirmó: "si alguien tiene miedo es mejor que no venga a trabajar y pida vacación". Dijo que el personal tiene que "enfrentar al virus y no trabajar por obligación". Se trata, además, de evitar que los ejecutivos de Emsa sean responsables de la enfermedad por "negar vacación o licencia".

Cuellar aseguró que el brote de coronavirus generó "seriedad" en el cuidado personal y mayor cumplimiento de las medidas de bioseguridad. Observó mejor uso de barbijos, reducción de los juegos de contacto fisico y de la costumbre de pijchar coca de la misma bolsa, entre otras conductas de riesgo. Adicionalmente, los 24 guardias de control de aseo fueron replegados a Emsa para vigilar el cumplimiento de medidas de bioseguridad de parte del personal.

La empresa anunció que contratará a 14 eventuales para suplir las vacancias por COVID-19, lo que generó nuevos temores en el personal que quiere evitar riesgos de contagio.

Según la gerencia, los nuevos empleados serán evaluados por el ente asegurador antes de incorporarse a la compañía. Grupo de riesgo Las personas con enfermedades de base y mayores de 65 años, que gozaban de licencia especial con goce de haberes por el decreto de la cuarentena rígida, retornaron a trabajar voluntariamente, pero también tuvieron la posibilidad de acogerse a vacaciones, según Cuellar.

Muchos volvieron a Emsa para no reducir sus ingresos y ganar sobrehoras, previa firma de una declaración en la que asumen su "propio riesgo" . Debido al brote de coronavirus, Emsa reforzó las medidas de bioseguridad , dotando al personal de una mascarilla KN 95 adicional a las dos asignadas para el mes. También reciben mensualmente dos tapabocas de tela.

Además, una médica está en las oficinas de 8 a 12 y se trata de adecuar el horario de control de salud al ingreso del personal de primera línea que se ocupa del recojo y disposición de residuos, así como de la limpieza de calles. Pedidos Una de las principales demandas de los trabajadores de Emsa es la detección temprana de casos de COVID-19.

La solicitud de que se realicen pruebas a todo el personal fue descartada por el alto costo y la falta de reactivos. También piden que la empresa apoye a las familias de las víctimas de la enfermedad, pues solo se ordena el aislamiento de la persona sospechosa sin que nadie pregunte sobre su entorno o evolución del caso.

Otra exigencia de los trabajadores de Emsa es la dotación de material de bioseguridad acorde a las funciones que cumplen. El gerente de Emsa aseguró que se les entregó un mameluco, pero los ayudantes le dijeron que es "incómodo", que les hace sudar y se rompe, por lo que prefieren usar la ropa de trabajo habitual, la que es desinfectada con amonio cuaternario, al ingresar y salir de Emsa, según Cuellar.

Causa del brote, el gerente de Emsa atribuyó el brote de COVID-19 al periodo del desbloqueo de K'ara K'ara, en mayo pasado, cuando se recogió 6.000 toneladas de basura esparcidas por la ciudad, después de 10 días de bloqueo el relleno sanitario. Por su parte, los trabajadores de Emsa aguardan que su labor sea reconocida por la sociedad, puesto que el sector no descansó ni un día desde que empezó la pandemia en Cochabamba y su actividad se complicó por los conflictos de K'ara K'ara.

Por su parte, la Empresa Municipal de Aseo de Quillacollo (EMAQ) paralizó sus actividades este jueves, tras detectar una persona con COVID-19. Los trabajadores exigen a la municipalidad quillacolleña material de bioseguridad para continuar con sus labores.