Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 25 de octubre de 2021
  • Actualizado 03:09

CIENCIA ESPACIAL

Manuel, del sueño de ser astronauta a premio en la NASA

Junto a equipo participó de la competencia mundial, diseñando un Rover o vehículo espacial.
Juan Manuel Elías Soria en su visita a OPINIÓN, el jueves.                DICO SOLÍS
Juan Manuel Elías Soria en su visita a OPINIÓN, el jueves. DICO SOLÍS
Manuel, del sueño de ser astronauta a premio en la NASA

“Manuel”. Tiene bordado su nombre en el overol que es como un uniforme; no es un traje de astronauta, pero parece ser el que representa su sueño de un día estar en el espacio.

Juan Manuel Elías Soria es el cochabambino parte del equipo VEMEC (Vehículos Mecatrónicos). Este grupo de seis estudiantes y su mentor de la Universidad Católica Boliviana (UCB) Regional La Paz participó de la competencia mundial Human Exploration River Challenge – HERC (Desafío del Rover de Exploración Humana) de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA), y ganó el premio en la categoría Videography Award. Diseñaron un Rover o vehículo espacial.

Manuel nació en 1999 y este lunes, 26 de abril, cumple 22 años. Es alto (1.83 metros de estatura), de tez clara, voz amable y trato cordial. Su entorno familiar está compuesto por su papá Juan Manuel Elías Orosco, su mamá Susana Lía Soria Jauregui, su hermano Joaquín Mateo Elías Soria y su primo Vladimir Soria Águila, además de sus abuelos. Le gustan los animales, tiene tres perros y dos gatos en su casa. Estudia Ingeniería Mecatrónica, que le acerca su sueño de infancia: ser astronauta.

Hace más de medio siglo el hombre pisó la luna. Desde entonces los desafíos ante el espacio fueron creciendo. Para quienes aman la ciencia espacial, toda oportunidad tiene peso.

Cuando Manuel tenía ocho años, “o tal vez menos”, surgió su sueño de ser astronauta. “De la nada, un día soñé que antes de morir quisiera ir al espacio. Es un sueño enorme; que no lo veo tan imposible. Desde ese mismo día he estado trabajando en mi futuro para que se haga realidad”, sostiene.

Aunque el tema es a futuro, está emocionado por poder concretar pasos que lo van conduciendo en esa dirección.

Él estudió en el colegio San Agustín y al obtener el bachillerato, decidió por la carrera de Ingeniera Mecatrónica. “Una de las especialidades que tiene (esta carrera) es ser ingeniero aeroespacial y es en eso en lo que quisiera especializarme, hacer una maestría relacionada con el espacio”, describe y agrega que esto le conecta a mayores aspiraciones.

En la actualidad cursa el cuarto año.

Rodeado de otros apasionados por el estudio de la ciencia, sus amigos y compañeros de universidad, se hicieron parte de la sociedad científica de su carrera; vieron competencias internacionales donde pudieran demostrar sus aptitudes. “No somos inferiores a otros países. Bolivia tiene gente capacitada para todo”.

Formaron un equipo y, en octubre de 2020, se postularon a la competencia de la NASA. En noviembre fueron aceptados.

Ese ya era un avance importante. “Ha sido nuestro primer logro, ya que solo aceptan los mejores trabajos del mundo”.

Diseñaron un Rover, vehículo espacial, impulsado por energía mecánica de pedaleo, conducido por dos integrantes del equipo. Este Rover fue bautizado como ‘Orión’, por la constelación de estrellas brillantes del mismo nombre.

Fueron guiados por su mentor, Fabio Richard Díaz Palacios, quien además es director de la carrera de Ingeniería Mecatrónica de la UCB en La Paz. Los estudiantes del equipo VEMEC son Juan Manuel (Cochabamba); Mariana Molina Montes (La Paz), quien fue la capitana y encargada de diseño mecánico, análisis estructural, HERC compliance y conductora del Rover; Sergio Rodrigo Fernández Testa (La Paz), el encargado de equipos mecánicos y diseño de suspensión; Fabricio Alejandro Jallaza Maldonado (La Paz), el encargado de documentación oficial y transmisión de potencia; Alejandro Núñez Arroyo (Sucre), encargado de telemetría y STEM engagement; y Franco Sebastián Torres Vidal (Sucre), el encargado de construcción, soldadura y manufactura.

Ellos son la muestra del trabajo en equipo, con orden y disciplina.

Manuel fue el encargado de seguridad, integración dinámica y conductor del Rover. “Dividimos los subsistemas y lo repartimos para cada uno, para volvernos expertos en esa parte. Yo tenía que analizar cada subsistema, calcular, analizar, para que el conductor no sufra daños al momento de chocar si es que pasa eso o que se rompa algo. Y en la parte del conductor, satisfecho, porque ha salido un muy biuen tfabajo; no hubo problemas con el Rover y era f´ñacil de manejar. Es prque lo construimos y diseñamos bien”.

 “Yo creo que esta competencia me va a abrir más puertas para alguna pasantía, alguna beca”.

La competencia anual reta a los estudiantes a una prueba de ingeniería, diseño, construcción y testeo de un automóvil enteramente mecánico. El Rover debía atravesar por rutas que emulan características de la Luna o Marte. El video expuesto por su equipo demuestra recorridos sobre piedra, madera y arena; un vehículo de cuatro ruedas y estructura metálica impulsado por dos personas.

Manuel describe los parámetros a cumplir en la construcción del Rover, como un peso no mayor a 75 kilos, no ser más largo que dos metros y la característica de doblarse por la mitad y caber en un cubo de 1.5 por 1.5 por 1.5 metros, entre otros aspectos.

“No puedes crear un monstruo. En el caso de las llantas, no es como una llanta de bicicleta o moto que tiene aire; ya que tenemos que simular que estamos en la luna o marte y allá no hay aire”. Por lo tanto, el equipo diseñó llantas que puedan recorrer diferentes terrenos.

El concurso de la NASA fomenta la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías para la planificación de misiones futuras y misiones espaciales tripuladas a otros mundos, según explica la agencia espacial.

El equipo VEMEC, del que fue parte Manuel, fue uno de los cinco seleccionados en representación de Bolivia para participar en la competencia en la que hubo 86 equipos de más de 75 universidades de cuatro continentes. De los nueve premios, Bolivia obtuvo el de la categoría videografía.

“Este premio se le da al equipo que pueda demostrar las capacidades, características y funcionalidad del Rover mediante documentación videográfica”.

Los jóvenes de VEMEC crearon los espacios, para lo cual realizaron expediciones para buscar el material y acondicionar los espacios. Los videos fueron realizados en La Paz.

Es la primera vez que Bolivia logra el premio “Videography Award” en esta competencia internacional, tomando en cuenta, además, que se trata de tecnología, manufactura, construcción y diseño hecho en el país.

EL MOMENTO Y LA SORPRESA En días recientes se conocieron los resultados de la competencia. Los concursantes presenciaron aquel momento vía virtual.

Cuando se daban las características del proyecto y el equipo ganador, los miembros de VEMEC apuntaban los detalles para considerarlos en un próximo mejor proyecto, sin darse cuenta que los estaban describiendo a ellos.

“Cuando estábamos anotando, anunciaron los ganadores y uno de nosotros dijo ‘¡esa es nuestra foto!’. Nos dimos cuenta, y sí éramos nosotros (ríe). Comenzamos a gritar”, recuerda Manuel entre risas y emoción.

El festejo continúa. Ellos recibirán certificados de la NASA y les anunciaron la gestión de otro premio que aún desconocen.

Lograr esta hazaña hace brotar nuevos retos. VEMEC se alista para diseñar algo mejor para 2022.

En lo personal, Manuel tomó contacto con una persona de nacionalidad española que trabaja en el área de satélites de la NASA. “Lo vi en un podcats y le mandé un mensaje por Instagram, no sabía si me iba a responder, y lo hizo. Para mí es como un guía”, expresa.

Apuntando a su sueño, Manuel decidió dedicarse y estudiar desde niño. Ahora es parte de un equipo victorioso de estudiantes, y tomó contacto con expertos.

Expone complacido su admiración a los astronautas, “ya que con mucho esfuerzo y dedicación llegaron a ser elegidos” para ser parte de tripulaciones de naves espaciales, en las que un día él quiere estar y sentir el vacío fuera de la Tierra.

Al concluir la entrevista, antes de irse, Manuel se quita y guarda su overol, que es su uniforme de trabajo y de estudio, además del símbolo que ahora permite reconocer a un ganador.