Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 07 de diciembre de 2021
  • Actualizado 09:03

La Dulce mamá Lucy, la tiktoker que vende linaza y suma "hijitos" en las redes

Le encanta hacer ejercicio. Vende linaza y jugo de quinua en la zona sur de Cochabamba. No tuvo una infancia fácil, pues tuvo que trabajar como empleada desde muy pequeña.
La Dulce Mamá Lucy, la tiktoker que vende linaza y jugo de quinua en la zona sur de Cochabamba. NOÉ PORTUGAL
La Dulce Mamá Lucy, la tiktoker que vende linaza y jugo de quinua en la zona sur de Cochabamba. NOÉ PORTUGAL
La Dulce mamá Lucy, la tiktoker que vende linaza y suma "hijitos" en las redes

La Dulce mamá Lucy no es una tiktoker común. Ella sobresale. A diario, cumple con su venta de linaza y jugo de quinua en su puesto de ventas apostado en la intersección de la avenida Panamericana y San Cipriano, en Cochabamba.

Su nombre fuera de las cámaras es Lucía Mamani Gutiérrez. Tiene 61 años y sale muy temprano a las calles. Lo hace a las 6:00. Y espera a sus clientes hasta las 10:00.

Ella es de pollera. Actualmente, es una de las tiktokers bolivianas que arrasa en la plataforma de entretenimiento virtual, pues ya cuenta con más de un millón de seguidores. Más allá de ser un personaje carismático, también deja mensajes de lucha y dedicación.

"Hay que luchar por nuestros hijos y sacarlos adelante", dice, en una entrevista con OPINIÓN, desde su puesto de venta. Recibe saludos y el cariño de la gente, tanto en las calles como en redes sociales.

 

Su mensaje cálido destila ternura y un mensaje de paz. "Me preocupa mucho ver en las noticias que la gente sufre accidentes por exceso de alcohol. Me duele y me hace llorar. No tomen, no fumen, aliméntese bien, cuiden su salud, sonrían. Valoren a sus papás y mamás", expresa.

Lucy también vende jugo de quinua. "Me levanto a las 03:00 de la madrugada para hacer este jugo porque la quinua debe reventar bien. Después, recién se pone manzanita para que tenga un rico sabor. Alimento es la quinua".

PROTEGE ANIMALES

Una abeja se hace presente "en la fiesta", durante la entrevista con OPINIÓN. Cuando muchos correrían o buscarían alejarla, ella se acerca e intenta salvarla: "Son mis bebés", dice, mientras el insecto posa un rato en su dedo y luego vuela.

Ha tenido momentos complicados porque perdió a su esposo a los 30 años y quedó a cargo de sus cuatro hijos. "Fue difícil, pero, gracias a Dios, logré sacar adelante a mis hijitos", cuenta, mientras que muchas personas la reconocen y saludan.

"Me alegro mucho cuando me saludan. Los niños me sonríen y me abrazan. Me siento bien. A ratos lloro por tantos hijitos que tengo, que me quieren", describe. Agrega que recibe gente de Quillacollo e incluso de otros países, como España. 

INFANCIA DURA

Su hijo menor, Guisbert, es quien se encargó de insertarla a las redes sociales. Es él quien se muestra siempre muy cariñoso con su mamá en los videos que están también en Facebook.

Guisbert le relata a OPINIÓN que su madre no tuvo una infancia sencilla, pues debió trabajar desde muy pequeña en la ciudad. Ella nació en la provincia de Bolívar, pero pronto tuvo que mudarse al centro de Cochabamba, donde comenzó brindando sus servicios como empleada. A cambio no recibía mucho dinero.

"La criaron como sirvienta, era como una persona que no tenia su lugar. Estaba desprotegida".

Ahora, mamá Lucy sonríe. Nunca le niega una sonrisa a nadie.