Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 29 de noviembre de 2021
  • Actualizado 10:53

SEGÚN PROYECCIONES DEL INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA

La Llajta ocupa segundo lugar en crecimiento poblacional hasta 2025

Cochabamba está por detrás de Santa Cruz, pero delante de La Paz. Si se trata de porcentajes, Pando es el departamento que creció más, pasó de 114.163 a 178.890, en nueve años.
La población en el departamento se ha incrementado en porcentajes importantes, especialmente en el municipio de Cochabamba.    DICO SOLÍS
La población en el departamento se ha incrementado en porcentajes importantes, especialmente en el municipio de Cochabamba. DICO SOLÍS
La Llajta ocupa segundo lugar en crecimiento poblacional hasta 2025

Manuel Quispe, de 74 años, rememora que Cochabamba le cobijó hace un poco más de 34 años cuando, solamente con un equipaje de mano, llegó desde su natal Potosí para iniciar una nueva vida, junto con su esposa y sus dos hijos de 10 y 12 años.

En la Llajta, el minero encontró no solo un nuevo trabajo, sino también una vivienda en la zona de Villa Moscú, en el sector norte de Cochabamba, donde vive desde hace un poco más de tres décadas. Actualmente es jubilado y le gusta salir a los parques para pasar sus días de ocio.

Martín Mendoza, de 27 años, es oriundo de Chuquisaca y llegó a Cochabamba hace una década para estudiar Ingeniería Civil en la Universidad Mayor de San Simón, y después de graduarse decidió quedarse en la Llajta porque recibió una propuesta de trabajo.

Estas dos personas forman parte de un grupo grande de migrantes que llegó a Cochabamba en diferentes épocas, de distintos departamentos, y “contribuyeron” a incrementar el tamaño de la población en este departamento, además de los que nacen en esta tierra.

LA LLAJTA EN CIFRAS El año 2012, el departamento de Cochabamba tenía una población de 1.816.452 habitantes, mientras que, en 2021, según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) el número se incrementó hasta alcanzar los 2.086.930 de personas.

La proyección del INE da cuenta de que la población en el departamento, en 2025, será de 2.207.021 de habitantes. Eso implica que en nueve años Cochabamba verá incrementada su población en 390.569 personas.

Con estas cifras, Cochabamba se encuentra en segundo lugar en crecimiento poblacional, detrás de Santa Cruz y por delante de La Paz.

Santa Cruz, que lidera en cifras el crecimiento poblacional, tenía 2.779.271 de habitantes, en 2012, y las proyecciones del INE indican que para 2025 tendrá 3.606.680 de pobladores.

Eso implica que es el departamento con mayor crecimiento, 827.409 habitantes que se suman a su población total en casi una década.

En el caso de La Paz, este departamento tenía, en 2012, 2.767.504 de habitantes, mientras que en 2025 su población alcanzará a 3.135.635 de personas. En nueve años, la población del departamento de La Paz aumentará en 368.131 personas.

OTRAS REGIONES Tarija es otra región que tiene un crecimiento poblacional importante. Entre 2012 y 2025, el número de habitantes aumentará en 125.070 personas; de 503.886 que tenía en 2012, llegará a 628.956 en 2025.

Por su parte, Beni pasará de 430.812 habitantes en 2012 a 544.944 en 2025. El aumento de población en estos años es de 114.128 habitantes.

En el caso de Potosí, este departamento pasará de 846.017, en 2012, a 942.877, en 2025. El incremento es de 96.860 habitantes.

Chuquisaca crecerá en 86.235 habitantes. Pasará de tener 596.825 en 2012 a 683.060 en 2025.

Por su parte, Pando tendrá un crecimiento significativo en cuanto se refiere al porcentaje poblacional. Esta región pasará de tener 114.163 personas en 2012 a 178.890 en 2025. Y si bien la cantidad es menor a la de los departamentos del eje troncal del país, en porcentaje, de acuerdo a su población, supera a las demás regiones. Crecerá en 64.727 habitantes.

Finalmente, Oruro aumentará su población en 64.074 habitantes. El número de personas pasará de 502.048 en 2012 a 566.122 en 2025.

El país contaba el año 2012 con 10.356.978 de habitantes y la proyección señala que en 2025 tendrá 12.494.181 de personas. Es decir que en casi una década crecerá en 2.137.803 de habitantes.

ANÁLISIS “Cabe destacar que la tasa de crecimiento promedio anual de la población de Cochabamba en los últimos años fue del doble a la de Bolivia”, señala la economista Claudia Montaño Quiroga.

Agrega que a ello se suma un importante proceso de urbanización en el país. El año 1990, la población urbana en Bolivia era del 56%, mientras que para el año 2019 el porcentaje de población que vivía en ciudades fue de 71%. Este dato, según Montaño, fue corroborado por las Naciones Unidas, organización que manifiesta que el mundo se volvió más urbano que rural desde el año 2008, porque existe una tendencia a un crecimiento desmesurado de la población urbana.

“En general, mientras más desarrollado esté un país (medido por el ingreso per cápita), implica que será mayor la proporción de la población que vive en áreas urbanas”, señala la economista. 

Advierte que este enorme incremento de la población urbana crea un sesgo y la noción de que la mayoría de los gobiernos de los países en desarrollo favorecen al sector urbano en sus políticas de desarrollo, creando una brecha cada vez mayor entre lo urbano y lo rural. Entonces, se presenta la migración como el movimiento de personas de aldeas, pueblos y granjas rurales a los centros urbanos. “Podemos ver esta situación en el caso de Cochabamba, que solo el 39% de la población vive en el área rural, y de Bolivia en general, donde el 29% vive en área rural”. 

Este fenómeno de urbanización y el desarrollo urbano juegan, según Montaño, un papel importante en el desarrollo económico. 

Pero, por otro lado, esta urbanización empeora los servicios sociales urbanos, empeora los desequilibrios estructurales rural – urbano, porque la migración interna incrementa de manera desproporcionada la tasa de crecimiento de los buscadores de trabajos urbanos. 

En suma, si bien la migración da más oportunidades de vivienda, más oportunidades de trabajo, es a la vez un síntoma que contribuye al subdesarrollo y tiende a alterar el patrón de la actividad económica sectorial y geográfica, la distribución del ingreso e incluso el crecimiento de la población, manifiesta la economista. 

Desequilibrio

Una creciente urbanización empeora los servicios sociales urbanos y genera desequilibrios estructurales rural – urbano, porque la migración interna incrementa de manera desproporcionada la tasa de crecimiento de los buscadores de trabajos urbanos.