Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 21 de septiembre de 2021
  • Actualizado 17:08

Lagunas qhochalas atraen aves de Canadá y otros tres países

Las que llegan desde el norte del continente son visibles, sobre todo, entre enero y mayo. El 22 de agosto se desarrollará un evento nacional para avistar pájaros.
Ave denominada Phoenicopterus Chilensis, una especie migratoria que llega a las lagunas de Cochabamba.    Teo Camacho
Ave denominada Phoenicopterus Chilensis, una especie migratoria que llega a las lagunas de Cochabamba. Teo Camacho
Lagunas qhochalas atraen aves de Canadá y otros tres países

Cochabamba es el destino favorito de aves procedentes de Canadá, Estados Unidos, Chile y Argentina.

En determinadas temporadas del año, estas aves ingresan al departamento, atraídas por algunos de sus espejos naturales de agua como Alalay y Albarrancho, en Cercado y Cotapachi, en Quillacollo.

La jefa del área de Ornitología del Museo de Historia Natural Alcide d'Orbigny, Cindy Veizaga, explicó que las provenientes de Canadá son visibles, especialmente, entre enero y mayo.

Detalló que hay registros de especies migratorias boreales (del norte de Estados Unidos y Canadá), australes (de Chile y Argentina) y altitudinales (provenientes de zonas altas).

"Todo el tiempo recibimos especies migratorias". Hay tringas, por ejemplo, que son convencionalmente llamados Chorlitos, surcando los cielos cochabambinos de manera temporal.

El Día Mundial de Aves Migratorias se celebra entre mayo y octubre en muchos países. Cochabamba también programa avistamientos.

Un grupo de flamencos apostados en la laguna Alalay.    Dico SolÍs

El país observará aves el 22 de agosto

En agosto, los ornitólogos bolivianos tendrán la décima primera versión de un congreso que contempla actividades novedosas como Bolivia Observa Aves.

Veizaga explicó que se desarrollará el 22 de agosto por primera vez y de forma simultánea en todo el territorio nacional. El objetivo es que la gente salga a espacios abiertos y aviste la mayor cantidad de aves. "Uno puede hacerlo desde su jardín, la plaza de su barrio o algún parque", aunque, lo ideal es ir a una laguna o al Parque Nacional Tunari. Todo depende de la disponibilidad de tiempo y recursos.

Los clubes de ornitología que hay en el país encabezarán Bolivia Observa Aves y, a través de sus cuentas oficiales en Facebook, comunicarán los puntos y horarios dónde se reunirán para ver pájaros. De manera habitual, se elige ir a Potrero, Coña Coña, Alalay, Cotapachi o Tunari.

Antes de la salida de observación del 22 de agosto, se desarrollarán talleres en los que darán pautas sobre cómo identificar aves. "Todos pueden sumarse, desde niños hasta adultos".

Un tip para avistar es hacerlo muy temprano por la mañana o al atardecer.

Explorarán el norte del Parque Tunari en busca de nuevas aves

El Club de Ornitología de Cochabamba y el Parque Nacional Tunari firmaron hace poco un convenio para ingresar en un área no muy explorada de esa reserva protegida, la norte, para hacer un censo de aves.

La jefa del área de Ornitología del Museo de Historia Natural Alcide d'Orbigny, Cindy Veizaga, dijo que hace muchos años no se realiza un trabajo de este tipo. "Si bien hay listas y trabajos previos, no están actualizados".

Prevén encontrar "muchos datos interesantes, no solo en aves, también en cuestión de flora y fauna".

Se estima que hay al menos un centenar de especies de aves en el Tunari. Aunque, a través del censo, se sabrá si todas ellas permanecen o hay nuevas.

Los ornitólogos trabajarán en coordinación con los guardaparques del parque a partir de septiembre. Antes no puede empezar, debido a que es época alta de incendios en esa zona.

Veizaga anticipó que el trabajo será en época seca y húmeda para ver de manera integral el componente de avifauna que hay. 

AVITURISMO Con los resultados que se obtengan, se podrá implementar una estrategia de conservación de aves e impulsar el aviturismo.

En criterio de Veizaga, el Parque Nacional Tunari tiene potencial para consolidarse como un destino para hacer turismo de aves. 

La reserva, a pesar de estar tan próxima a la urbe, acoge aves endémicas que solo pueden verse ahí, como la Monterita de Cochabamba o Montañero de Cochabamba,  es una especie paseriforme de la familia Thraupidae. Está bastante asociada a bosques de kewiña y se encuentra en peligro de extinción debido a la pérdida de hábitat.