Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 27 de octubre de 2020
  • Actualizado 16:47

K’ara K’ara tiene casi 60 muertes por COVID-19

En su cementerio, solo en julio, ingresaron al menos 40 cuerpos “en estudio” y tres en el sector de casos confirmados. En junio hubo 15 de forma clandestina.

Maquinaria pesada abre fosas para entierros en el cementerio de K’ara K’ara. DICO SOLÍS
Maquinaria pesada abre fosas para entierros en el cementerio de K’ara K’ara. DICO SOLÍS
K’ara K’ara tiene casi 60 muertes por COVID-19

El cementerio de K’ara K’ara, al sur de la ciudad, se encuentra al borde del colapso tras el incremento de entierros de personas sospechosas o “en estudio” de coronavirus COVID-19, que suman casi 60.

Solo el mes de julio se reportaron al menos 40 de estos casos y tres de personas confirmadas con el virus. Se suman 15 que en junio fueron enterradas de forma clandestina, en medio de denuncias de cobros irregulares de un dirigente, lo que obligó a la comunidad a realizar una intervención del espacio e iniciar los procesos legales correspondientes. Así lo informó el representante de la comisión fiscalizadora, Samuel Espinoza, quien además aclaró que se tomó la decisión de que el camposanto sea de uso exclusivo de los vecinos del distrito 15.

“En el área de COVID-19 estamos haciendo excavaciones de tres metros. Ahí tenemos a tres y los que nos mandan como estudio (sospechosos) enterramos en otro lado. También llegan en bolsas negras. Son por lo menos 40 en julio”, manifestó.

Cochabamba reportó hasta el 19 de agosto 11.491 casos en todo el departamento y 847 fallecidos. Solo en el municipio fueron 6.736 positivos y 509 muertes.

UN PROYECTO La maquinaria trabaja de manera permanente habilitando las fosas y ampliando el cementerio. Estos trabajos forman parte de un proyecto mayor de mejoramiento con bloques, iglesia, mausoleos, horno crematorio, camino y espacios para descanso.

Según Espinoza, se cuenta con el plano del proyecto y se realizan los trámites para su aprobación en el municipio ya que el cementerio pertenece a tres sindicatos agrarios (Pampa San Miguel, Arrumani y K’ara K’ara).

El camposanto está contemplado en ocho hectáreas de terreno, de las cuales la mitad ya está ocupada con tumbas en la tierra. Los dolientes asisten a estos lugares donde, desde lejos, se ven promontorios de tierras con cruces y cubiertas de flores.  

En los alrededores se encuentran el centro de salud de la zona y el mercado central.

Hasta antes de la pandemia, se tenían entre dos y tres entierros a la semana, sin embargo, esta cifra subió a uno por día, desde junio y principalmente en julio.

“El dirigente anterior trajo unos 15 de otros lados y enterraban a medianoche, por eso se decidió la intervención. Ahora somos una comisión revisora que trabaja desde el 12 de junio y pide el reembolso del dinero que se cobró por esos entierros clandestinos”, agregó.

CONFLICTOS La situación es conflictiva en esta zona de la ciudad, que durante la pandemia protagonizó cinco bloqueos que perjudicaron el ingreso de basura al botadero de K’ara K’ara y afectaron la salud de la población por la contaminación por los residuos sólidos en las calles. El último conflicto todavía se encuentra activo y en cuarto intermedio hasta este viernes.

Ante esta situación, autoridades de Gobierno, en base a informes policiales y de salud, aseguraron el mes pasado que en esta zona hubo tres veces más levantamientos de cadáveres sospechosos de COVID-19 que en otros sectores de la ciudad de Cochabamba. Fue el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, quien explicó que el 72% de los muertos son de este lugar, lo que no es casual, en medio de las medidas de presión que derivaron en agresiones a personal de salud, trabajadores de la prensa y otros.

El primer bloqueo comenzó el 12 de mayo y fue por nueve días. La demanda fue la renuncia de la presidenta Jeanine Áñez y el ministro Murillo, además en protesta contra la cuarentena rígida. Del 9 al 12 de junio, el cierre de la avenida Petrolera fue pidiendo la aprobación de la ley de dotación de agua gratuita. Del 18 al 19 de junio, la protesta fue de los trabajadores de la empresa Colina (a cargo del botadero) que pedían estabilidad laboral. Posteriormente, del 23 de junio hasta principios de julio, los denominados “autoconvocados” bloquearon en demanda de la liberación de sus detenidos en una anterior movilización. La última protesta comenzó el 2 de agosto, hace 17 días. Comenzó en rechazo a la nueva fecha de elecciones (18 de octubre) y se sumaron otras demandas.

Restricción

En K’ara K’ara se tomó la decisión de que el cementerio sea de uso exclusivo de los vecinos del distrito 15 tras verificarse entierros clandestinos.