Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 16 de septiembre de 2021
  • Actualizado 20:25

TIENEN VACUNAS

Identifican 5 puntos de la Llajta donde hay perros comunitarios

La mayoría está en la zona norte. Son de todos y de nadie a la vez. Los vecinos se turnan para darles comida e incluso dotarles de una casa. Cuidan los barrios.
Un grupo de canes en situación de calle circula por una céntrica calle de Cochabamba.    DICO SOLÍS
Un grupo de canes en situación de calle circula por una céntrica calle de Cochabamba. DICO SOLÍS
Identifican 5 puntos de la Llajta donde hay perros comunitarios

En al menos cinco puntos de la zona norte y oeste de la ciudad de Cochabamba identificaron perros “comunitarios”.

Se trata de animales que son de todos y de nadie a la vez. Frecuentan ciertos barrios donde los vecinos se organizan para alimentarlos e incluso les habilitan casas para que duerman, con ayuda de animalistas, pero su lugar es la calle. 

Una de las fundadoras y vicepresidenta de la Fundación Patitas Descalzas, Ana María Crespo, dijo que se advirtió esta situación en El Pueblito, por la Muyurina; por inmediaciones del Parque Lincoln y Gabriel René Moreno; en la final América Oeste, en el Barrio Profesional; por el puente Cobija, cerca de los negocios donde venden charque; y detrás del templo de Cala Cala, en un edificio.

En muchos vecindarios donde identificaron a este tipo de perros justificaron que los vieron crecer desde cachorros, por eso los hicieron parte de la zona. En retribución, los canes cuidan la Organización Territorial de Base (OTB), o al menos ciertas cuadras, y la “defienden” de gente “extraña o sospechosa”.

Además, como se llevan bien con los habitantes del lugar, los reciben con cariño cada vez que retornan del trabajo, la escuela u otro lugar.

HISTORIA Los animalistas son, habitualmente, “el vínculo para que existan perritos comunitarios” en vecindarios de Cochabamba. 

Cuando los vecinos que reportan que ven perros machos peleando por la zona o hembras que están en celo y ponen crías constantemente, los voluntarios les ofrecen hacerlos esterilizar, a cambio de que ellos permitan habilitarles una casa en su barrio.

Muchos aceptan y no se necesita ningún permiso municipal. “Se puede mientras los vecinos no se opongan” o se contacten con Zoonosis, aseveró Crespo.

Como sus casas están en plena calle, generalmente, son “encadenadas” a postes o árboles para que no sean robadas.

Los vecinos se turnan para darles comida o a veces los voluntarios recorren la ciudad para alimentarlos. 

PROPÓSITO A mediano o largo plazo, los canes comunitarios se van del lugar porque les consiguen un hogar definitivo.

Mientras esto suceda, procuran que no les falte comida ni techo. Además, los animalistas garantizan que estén vacunados y, en lo posible, esterilizados. 

Crespo dijo que no son agresivos.

CALLEJEROS Remarcaron que hay otros perros callejeros que no deben confundirse con los comunitarios. Los primeros andan en grupos y los últimos son, generalmente, uno o dos como máximo.

Los animales en situación de calle están en riesgo de contraer enfermedades porque “se buscan la vida” entre la basura. Deambulan por los mercados, La Cancha y la zona sur.

“No tienen techo, agua, ni están vacunados”. En su criterio, ellos sí son una problemática social porque a veces son agresivos, no obstante, el maltrato social es el factor que los lleva a reaccionar de esa manera.