Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 24 de septiembre de 2022
  • Actualizado 16:17

Humo y frío agravan salud de enfermos COVID; alistan campañas para contrarrestar efectos

Las medidas para evitar una mayor contaminación es cerrar las ladrilleras por un tiempo indefinido, controles estrictos en la fiesta de San Juan y promueven spots de concientización en época de pandemia.
Una vista panorámica de la ciudad con humo en el ambiente. DICO SOLÍS
Una vista panorámica de la ciudad con humo en el ambiente. DICO SOLÍS
Humo y frío agravan salud de enfermos COVID; alistan campañas para contrarrestar efectos

Cochabamba ingresa en la época de frío y la contaminación atmosférica en la ciudad por los chaqueos, incendios en las zonas boscosas, parque automotor y las ladrilleras, entre otros, son un factor que agrava la salud de las personas con coronavirus COVID-19 o con patologías respiratorias.

Según el neumólogo Antonio López “la contaminación atmosférica, el humo del cigarrillo y otro tipo de contaminantes incrementará no solo las infecciones virales sino otras patologías como el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, las patologías cardiovasculares y neoplásicas. Dejará seriamente afectadas a las personas”, dijo.

Recomendó evitar las aglomeraciones, reuniones clandestinas y familiares sin medidas de bioseguridad ya que generan el contagio de la COVID, a su vez, genera el incremento de casos y la probabilidad de mutaciones de variantes en nuestra ciudad.

LADRILLERAS

Ante esta coyuntura, el director de Medio Ambiente de la Alcaldía de Cochabamba, Elvis Gutiérrez, aseguró que en esta semana se tomarán acciones para evitar la contaminación del medio ambiente en la ciudad con el propósito de resguardar la salud de las personas.

“Mañana (hoy) tenemos reuniones con los vecinos de Cerro Blanco y las ladrilleras para exigir la pausa ecológica sin un tiempo definido. Estos hornos en esta época fría contaminan la atmósfera y perjudicarán la salud de los cochabambinos, sobre todo, en esta época de pandemia”, dijo Gutiérrez.

Explicó que, en épocas sin pandemia, la pausa ecológica de las ladrilleras era del 22 de junio al 22 de julio.

“Les guste o no a los ladrilleros, ellos tienen que acatar esta disposición”, agregó.

Dijo también que el objetivo es controlar la contaminación debido a la agresiva ola de contagios COVID.

“Hay gente con enfermedades respiratorias y con el humo en el aire afectará la salud de la población”, sostuvo.

La primera acción del municipio es sacar spots publicitarios prohibiendo la quema de cualquier elemento inflamable, sobre todo en la fiesta de San Juan que realizan fogatas sin consideración.

“Es momento de ayudarnos entre todos, de por medio está la salud de nuestros seres queridos”, indicó.

EXPLICACIÓN

Por su parte, el director del Servicio Departamental de Salud (SEDES), Freddy Medrano, explicó que se realizan estudios relacionados a esta situación y se establece que el virus del COVID tiene mayor temporalidad en el ambiente y eso podría generar problemas.

“Con un medio ambiente contaminado y sin una buena oxigenación eso sería un gran problema y si una persona se enferma con COVID el pulmón estará más afectado”, dijo.

Entre las estrategias del SEDES está la de coordinar el trabajo con las unidades de Saneamiento Ambiental y Promoción de la Salud, sobre todo para esta época de invierno que tiene sus características por las bajas temperaturas y el ambiente contaminado. Preparan campañas de prevención.

“Si soy asmático y hacen una fogata y la concentración del oxígeno no es la ideal es delicado. Ahora si me da COVID la complicación será más grave y la difusión del virus con el humo es latente”, culminó la autoridad.