Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 10 de agosto de 2022
  • Actualizado 16:43

ECO ARAÑITAS TEJEDORAS AMBIENTALES

Hacen productos con material en desuso y lo venden

Son mujeres que fueron capacitadas tres meses; hoy encaran su propio emprendimiento cuya materia prima son bolsas plásticas y ropa que iba a ser tirada.
Neysa Cadiz Espinoza muestra el canasto que armó con ropa que iba a desechar.         NOÉ PORTUGAL
Neysa Cadiz Espinoza muestra el canasto que armó con ropa que iba a desechar. NOÉ PORTUGAL
Hacen productos con material en desuso y lo venden

¿Alguna vez alguien pensó que las bolsas plásticas y la ropa en desuso podrían ser una fuente de ingreso? Pues, Neysa Cadiz Espinoza y Antonio Tapia Rojas, ambos vecinos de la OTB Laicacota en Sacaba, comprobaron que sí y hoy tienen un emprendimiento, junto a otras mujeres, en el que usan como materia prima estos recursos.

“Es algo que nunca había imaginado hacer, trabajos con material que se desecha. Realmente para mí es algo sorprendente y me siento muy feliz de haber logrado no solo aprender, sino cuidar el medio ambiente y generar recursos con lo que hago y vendo”, aseveró Neysa. 

Aretes, bolsos, carteras, llaveros, tapetes y canastos, todo hecho con material reciclado son algunos de los trabajos que ofrece Eco Arañitas Tejedoras Ambientales, un grupo de cinco mujeres y Antonio que fueron capacitadas por tres meses y hoy encaran este emprendimiento como un nueva fuente de ingreso para sus familias. 

Ellos son parte del Proyecto de Adaptación a los Impactos del Cambio Climático en Recursos Hídricos de Los Andes (AICCA) Bolivia que hizo un llamado a 10 OTB’s del municipio de Sacaba que están alrededor del río Maylanco, pero solo Laicacota del Distrito 1 fue la que atendió la propuesta.

“Más del 60% de residuos sólidos que podemos encontrar en el lecho del río y alcantarillas es plástico, principalmente, bolsas plásticas, por eso es que se ha pensado en trabajar en su reutilización como proyecto. Nosotros trabajamos con la recuperación de franjas de seguridad”, explicó la responsable en Educación Ambiental del proyecto AICCA Bolivia, Ángela Selaya Sandóval.

En principio el trabajo consistió en el recojo de residuos sólidos de este río, su reforestación y luego se conformó una organización de mujeres. Allí se comenzó con la capacitación en el manejo adecuado de residuos sólidos, se dio un taller para la reutilización de los materiales plásticos y de la ropa en desuso.

Después, comenzaron con el trabajo en crochet. Luego siguió el trabajo de fabricación de objetos y se fundó el emprendimiento Eco Arañitas Tejedoras Ambientales.  

“Hemos aprendido a cortar nuestro material. Más antes yo no veía que podía generar algún recurso o que podía salir con un emprendimiento, pero una anécdota mía es que en una feria en el Parque Cretácico de Sacaba hubo gente que compró nuestro llavero y me sorprendí”, contó sorprendida Neysa. 

Su primera venta fue un llavero de sombrero y ahora sus compradores, principalmente, son los amigos y familiares que conocen del emprendimiento y quieren apoyar a que salga adelante. 

“He tenido que ir y aprender a tejer. Para los varones es algo difícil, pero ya con un poquito de ayuda empezamos a hacer las cositas. Como se dice en la vida uno no deja de aprender: aprendí a tejer y comencé un emprendimiento”, reconoció Antonio. 

Él tiene 52 años, es padre de familia y jamás en el colegio le enseñaron a agarrar un crochet por ser varón. “Es de mujercita, pero si a uno le gusta, le gusta pues y si se puede ganar dinero, bienvenido”, reflexionó. 

Con emoción Neysa y Antonio cuentan que gracias a los talleres aprendieron a no tirar plásticos sino resusarlos y así evitar la contaminación del medio ambiente.

“Nosotros trabajamos en hacer entender a la población en general cuáles son las causas y orígenes y consecuencias del cambio climático en el agua. Al principio parecía algo lejano lo que estaban haciendo, pero más bien era conectar temas”, explicó la líder técnico nacional Bolivia del proyecto AICCA, Ana Lía Gonzales Carrasco.

Este trabajo sirve para que las mujeres que, por ejemplo, se dedican solo a la agricultura, también tengan otra opción de ingreso económico a fin de que sean más resilientes. “Hemos llegado un poco más allá, además de concientizar en el cuidado del medio ambiente porque permitimos que abran su mente a nuevas opciones”, resaltó Gonzales. 

Entre tanto, Antonio, adelantó que se realizan prototipos, pero con la idea de hacerlos en grande. “Esa es la mentalidad del proyecto: hacer crecer el emprendimiento”, concluyó.