Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 12 de abril de 2021
  • Actualizado 22:12

Frente a líos por la basura surge un “Don Barredora” en Cochabamba

Usa un camión para recoger desechos. Lo contrató, incluso, el vecindario donde vive el alcalde suspendido José María Leyes. En época de conflicto alza hasta 20 toneladas al día.
El vehículo en el que Miguel Villarroel recoge la basura de Cochabamba. Cortesía de Miguel Villarroel
El vehículo en el que Miguel Villarroel recoge la basura de Cochabamba. Cortesía de Miguel Villarroel
Frente a líos por la basura surge un “Don Barredora” en Cochabamba

Miguel Villarroel quizo ser parte de la solución a los líos por la basura en la ciudad y, sin querer, se ganó el título de “Don Barredora” de Cochabamba.

Aunque confesó que le “avergüenza” que lo llamen así, dijo que algunos lo identifican de esa manera desde que lo vieron limpiando los desechos acumulados, a bordo de su “camioncito”.

Contó que su emprendimiento surgió este año, después del primer semestre de 2020, cuando cerraron el botadero municipal en medio de la cuarentena rígida por el brote del virus. “Me puse a planfletear y de ese modo hemos emprendido”.

Aquel entonces, casi “toditos los edificios de Cochabamba me contrataron”. Recogía hasta 20 toneladas de desechos al día. Así fue durante al menos 15 jornadas consecutivas.

Miguel contó que llegó hasta el barrio del alcalde suspendido José María Leyes. Le sorprendió estar vendiendo un servicio particular en un vecindario que, al tener a la primera autoridad del municipio viviendo ahí, debería tener a la Empresa Municipal de Servicios de Aseo (EMSA) a su disposición.

La segunda ocasión que reactivó el servicio fue durante el último conflicto en el que pobladores de la zona sur bloquearon el ingreso al vertedero, exigiendo la entrega de canastas escolares.

“La verdad la basura estaba que daba pena. Había hasta gusanitos”.

DETALLES

A bordo de su “camioncito” recoge la basura amontonada en propiedades privadas e, incluso, en espacios públicos, a cambio de unos cuantos pesos. “Por tres bolsas grandes cobro 10 bolivianos”.

En ocasiones, cuando el cliente es un adulto mayor, no le cobra nada; o si alguien le quiere pagar con refresco, él acepta con gusto.

Su predisposición a contribuir con la limpieza de Cochabamba motivó a que la gente lo busque para que se lleve la basura de las esquinas, esas que están amontadas en vías públicas.

“Yo paso por la OTB tocando bocina y todo mundo sale a su puerta con su basura”.

A tono con el personaje que lo identifican, Don Barredora, Miguel aseveró que “donde me llamen, yo voy”. Añadió que, si los clientes son de Tiquipaya o Quillacollo, él está disponible en el horario que sea.

“Si tenemos la herramienta, hay que hacer algo por la ciudad”.

TRABAJO

Miguel se encarga de todo, solo pide a los clientes que le entreguen sus desechos embolsados. “Es pesadito el trabajo, estoy lleno de moretones”. Como la situación económica no es buena, dice que no le queda de otra.

Una vez que su carro está lleno, lleva la basura a dos depósitos “grandes”, uno en Ticti Norte y otro en Río Seco (cerca del Parque Las Memorias). En época de bloqueos, ahí se hicieron “montañas de basura”.

Dijo que son áreas enmalladas, por lo que nunca tuvo problemas con el vecindario por descargar desechos en ambas zonas.

Contó que almacenan y allá van personas que clasifican los desechos.

Para contratar este servicio, el número de contacto es el 62605938.