Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 05 de abril de 2020
  • Actualizado 16:13

Floricultores de Quillacollo tienen pérdidas de más de medio millón de dólares

Comerciante ofrece lilium, una de las flores más buscadas en Todos Santos. Ayar Wari
Comerciante ofrece lilium, una de las flores más buscadas en Todos Santos. Ayar Wari
Floricultores de Quillacollo tienen pérdidas de más de medio millón de dólares

Debido a la cuarentena, primero parcial y luego total, implementada por la presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, uno de los sectores más afectados son los productores de flores.

El presidente de la Asociación de Floricultores de Quillacollo, Viviano Lafuente, aseguró que las pérdidas de su sector ascienden a más de medio millón de dólares.

Indicó que durante los primeros días continuaban vendiendo pequeñas cantidades en los mercados. Sin embargo, ahora se redujo a cero debido a que las flores no se consideran un producto de primera necesidad.

El lilio, que antes se vendía en 40 bolivianos el paquete, los últimos días se ofertó hasta 5 bolivianos. Al igual que otros tipos de flores, como las rosas y los claveles.

La Asociación de Floricultores de Quillacollo cuenta con 846 empresas divididas en 15 asociaciones menores. Desde esta provincia se hacen envíos a todo el interior del país, sobre todo La Paz, Santa Cruz y Tarija.

Lafuente contó que tenían listo ocho contenedores de lilio, con un precio de 70 mil dólares cada uno, que quedaron parados.

"Con esto, casi un 60% de floricultores deja el rubro. Es mucho capital de inversión. La actividad es día a día", aseguró.

El cierre de los cementerios supuso el primer golpe al sector, ya que una gran parte de las personas compran flores para llevar a sus seres queridos al campo santo.

Además, explicó que no les otorgaron los permisos correspondientes y que no pueden llegar hasta sus invernaderos, donde las flores están listas y van muriendo poco a poco ante la impotencia de sus productores.

Muchos de ellos tenían la previsión de vender sus productos el Día del Padre, por lo que el stock era alto.

Una de las empresas más grandes cuenta con hasta 130 empleados, quienes dejaron de trabajar hasta nuevo aviso porque no tienen dinero para pagar sueldos.

"Un 90% de los productores tiene créditos bancarios. Se aventuraron a sacarlos porque esta actividad requiere gran capital económico. Ahora, una gran parte de los floricultores ha quebrado por completo", contó.