Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 18 de noviembre de 2019
  • Actualizado 21:09

Facetas curiosas de los policías en conflictos sociales

Se enfrentaban a manifestantes enardecidos y, al mismo tiempo, aceptaban los pedidos de tomarse selfies con personas que pasaban por el lugar.
Facetas curiosas de los policías en conflictos sociales


El mes de marzo fue, por lo menos este año, uno de los más agitados para los policías, porque durante varios días tuvieron que lidiar con manifestantes que, con bloqueos y pedradas de por medio, reclamaban la atención de las autoridades.

Los conflictos suscitados en los municipios de Sacaba, Quillacollo, Vinto y Sipe Sipe, en algunos casos por el pedido de obras y en otros por la exigencia de renuncia de alcaldes y concejales, mantuvieron a los agentes del orden alertas y sin dormir. Los policías, hombres y mujeres, tuvieron que comer y dormir en los lugares del conflicto.

Sin embargo, al margen de los enfrentamientos y la gasificación en las carreteras, durante estos días se pudo observar también el lado más humano y curioso de los policías, quienes incluso posaron para tomarse selfies con personas que transitaban por el lugar.

En Chiñata, Sacaba, por ejemplo, se pudo observar a policías tomándose fotos para el recuerdo con llantas ardiendo como fondo.

Jóvenes de diferentes edades, curiosos, aprovecharon el “escenario” para también tomarse selfies, requerimientos que aceptaron de buena gana los miembros de la institución verde olivo.

En Sacaba se pudo también retratar cuando los policías degustaban exquisitos y variados platos de comida casera, a la rápida, en los momentos que tenían un respiro, porque el conflicto se reanudaba en cualquier momento.

En Sipe Sipe, donde se produjeron duros enfrentamientos con los pobladores, jóvenes no desperdiciaron la oportunidad de tomarse fotos.

Los enfrentamientos se extendieron también durante la noche y los policías tuvieron que aguantar los efectos del gas, en medio de la oscuridad.

Asimismo, varios de ellos resultaron lesionados, producto de las pedradas, con heridas en la cara, la cabeza y el cuerpo. Tuvieron que ser hospitalizados por varios días.