Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 27 de octubre de 2020
  • Actualizado 15:59

HAY MÁS DE 200 AFECTADOS

Estudiantes extranjeros conminados a volver porque SEDES instruye que trámites sean personales

Son personas que culminaron sus estudios de Medicina en Cochabamba, pero contrataron tramitadores para que hagan sus papeleos de titulación. Autoridades justifican que es para evitar extorsiones y cobros excesivos.

 

Imagen referencial de un grupo de estudiantes de medicina. CRÉDITO- ConSalud.es
Imagen referencial de un grupo de estudiantes de medicina. CRÉDITO- ConSalud.es
Estudiantes extranjeros conminados a volver porque SEDES instruye que trámites sean personales

Retornó a Cochabamba desde Brasil porque le dijeron que tenía que subsanar “personalmente” un error en un trámite para sacar su título profesional como médico y se contagió con COVID-19. 

El drama de este estudiante extranjero de 33 años es solo uno entre centenares. Al menos 200 de ellos, que se fueron a Brasil cuando inició la cuarentena en Bolivia, contrataron tramitadores para que den continuidad a sus diligencias de titulación como médicos, pero “de la nada” el Servicio Departamental de Salud (SEDES) emitió una “resolución de asesoría legal” para que ese procedimiento sea personal.

Según la representante legal de un grupo de estudiantes brasileños de Medicina, Ana Camacho, durante los dos años en los que ella está involucrada en este tipo de asuntos se les permitió tramitar a través de poderes, pero, ahora, “quieren hacer volver a los estudiantes desde Brasil” para subsanaciones de forma”, por ejemplo, una certificación del Servicio General de Identificación Personal (SEGIP). Camacho dijo que el SEDES se respalda en una resolución que data de 2017 e instruye que los procedimientos sean personales.

En criterio de Camacho, con esa determinación, el SEDES está exponiendo a los estudiantes y también a la población cochabambina, pues muchos de los universitarios brasileños que se fueron de Cochabamba y que están considerando volver a Bolivia porque su proceso de titulación está pausado, tienen familias enfermas con COVID-19.

Gabriella Franca, una estudiante que se contactó desde el exterior dijo que “no desearíamos salir de Brasil, que es el epicentro de la pandemia y donde hay mayores casos de coronavirus y muertes, para no exponer a los bolivianos, pero el SEDES no está casi obligando a retornar”.

En su seno familiar no hay casos de COVID-19, pero ella está con “depresión, medicada y acompañada por un psiquiatra”.

RESPUESTA

El director del SEDES, Yercin Mamani, explicó que se tomó esa determinación debido a que recibieron una denuncia que indicó que los apoderados “extorsionaban y cobraban lo que querían, abusando de la necesidad de los estudiantes (extranjeros)”.

En respuesta a esa situación, “se emitió una resolución de Asesoría Legal de que todo trámite debería ser personal”, acotó Mamani.

Cuando se les consultó al respecto a los extranjeros, dijeron que no tienen problemas con sus tramitadores.

El Director del SEDES aseguró a OPINIÓN hará las consultas correspondientes para obtener respuestas sobre esos casos.

OPORTUNIDADES

Entre tanto, los brasileños que retornaron a sus países sin títulos dijeron que cada día que transcurre están perdiendo oportunidades de inscripción a exámenes para trabajar en sus ciudades natales. “Algunos pensamos volver para hacer protestas”.

La mayoría culminó estudios superiores a fines de 2019 y permanecía en Cochabamba para hacer diligencias, pero la cuarentena por el COVID-19 motivó a irse, dejando a una abogada a cargo.

Con este mes, ya se cumple un semestre de paralización de sus papeleos y la desesperación los está obligando a movilizarse en sus países.

Gabriela Franca contó que están organizados a través de grupos de WhatsApp.

Informó que también hay casos similares de estudiantes procedentes de Perú. Remarcó que son centenares de personas con esa problemática.

Pidieron a las autoridades de salud que permitan la tramitación a través de apoderados, al menos durante esta temporada de pandemia.

Algunos de los estudiantes afectados dicen que no tienen dinero para cubrir un pasaje de ida y vuelta de Brasil a Bolivia.


Consejos a la hora de contratar tramitadores

El título profesional es un documento muy requerido por los universitarios que culminaron sus estudios superiores, pero el trámite para su obtención a veces llega a ser un calvario.

Si para personas naturales de Bolivia es una diligencia burocrática en todo su esplendor, es peor aún para los extranjeros. Esto se agrava cuando la carrera es Medicina y es cursada en una universidad privada.

No nos olvidemos que si ellos vienen a estudiar al país es por que no cuentan con recursos económicos y buscan una educación superior media, según sus posibilidades. Cuando culminan la carrera, muchos vuelven a su tierra natal y dejan a cargo de sus papeleos de título profesional a abogados tramitadores, por medio de un poder.

Se dieron muchos casos en los que los trámites no avanzan, a veces por un mal actua, y solicitan dinero o, incluso, aumentan los honorarios. Pero, ¿cómo evitamos esto?, se recomienda lo siguiente:

-         Antes de recurrir a cualquier tramitador infórmese en su respectiva universidad sobre los aranceles que de deben pagar dentro y fuera para la obtención del título. Al conocer estos detalles, uno ya se hace más o menos una idea de lo que deberá invertir.

 -        Para tomar los servicios de un tramitador es importante exigirle una prueba de casos anteriores que haya realizado con éxito. O, bien, cotizar con al menos cinco abogados para saber cuánto más o menos están cobrando por la misma diligencia.

-        Para no ser engañado, se sugiere al estudiante exigir el código y usuario de la institución donde su abogado hará los papeleos, así puede hacer seguimiento desde cualquier parte del mundo.

Sobre los costos de los honorarios, lamentablemente varían según la universidad. Si es estatal o privada, si el estudiante tuvo un buen desempeño, los años de estudio, si hay repetición de materias o arrastre.

No existe una entidad que regule los emolumentos de tramitadores, dando lugar a que estos cobren según su conveniencia.

Pero, como aproximado, lo máximo en honorarios que se debe cancelar aún tramitador es unos 1.500 bolivianos. Lo que se recomienda es pagar en dos o tres fases, nunca todo en uno.

Si el abogado no está avanzando, el estudiante puede denunciar a instancias vinculadas al Ministerio de Justicia. Hay una oficina en la Salamanca y Lanza, ahí se concilia con el tramitador para que se haga la devolución de documentos y el dinero entregado.

De esta manera se logra restituir algún daño ocasionado en perjuicio del estudiante.

Roberto Orellana Santa Cruz

Presidente y director de Abosers (Abogados al Servicio de la Sociedad)