Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 28 de marzo de 2020
  • Actualizado 16:45

Enfermos renales denuncian abusos y desinformación en controles de circulación

En Cochabamba existen aproximadamente 1.200 pacientes. Aquellos que asisten a centros privados que dependen de pagos estatales son más de 800.
Un certificado que muestra que debe hacer un tratamiento en el centro de diálisis.
Un certificado que muestra que debe hacer un tratamiento en el centro de diálisis.
Enfermos renales denuncian abusos y desinformación en controles de circulación

La atención médica de los enfermos renales peligra ante las restricciones de circulación y la desinformación que reina en algunos puntos de control a cargo de efectivos policiales y militares en la ciudad.

La suspensión del transporte público es un fuerte impacto para la economía de estas personas, que se ven obligadas a contratar radiotaxis que, según denunciaron, hacen cobros de hasta 100 bolivianos para trasladarlos hasta sus centros de diálisis.

En días anteriores, el responsable de salud renal del Servicio Departamental de Salud (SEDES), Ramiro Coca, informó que "los 850 enfermos renales que existen en la ciudad podrían asistir a sus respectivas sesiones de hemodiálisis de manera normal, portando sus credenciales".

Sin embargo, la representante de los pacientes atendidos en el centro de hemodiálisis María Esperanza, Giovana Terrazas, denunció que, a pesar de que cuentan con autorización para circular, muchos pacientes fueron víctimas de la desinformación y malos tratos de algunos efectivos en los puntos de control.

"A un compañero le han quitado su carta de permiso, diciéndole que no le sirve de nada", manifestó.

Beimar Choque, uno de los pacientes de este centro, explicó que quienes se encuentran en mayor conflicto son los enfermos renales de la tercera edad. "Muchos de ellos viven solos y no tienen dinero".

"Por mi parte no tuve ese tipo de problemas, seguro esto se da en otras zonas. Varios compañeros nos comentaron que les pidieron otro tipo de permisos de circulación", dijo.

"Seguramente los instructivos no les llegaron a todos, y ese es un problema de desinformación. Nosotros tenemos toda la documentación necesaria de parte del SEDES para que los pacientes puedan acudir a recibir sus tratamientos", señaló el director del centro María Esperanza, Evert Luizaga.

Asimismo, indicó que así como en este centro, se ha dispuesto de movilidades particulares para el traslado de los pacientes diariamente. "Pero, lastimosamente no podemos beneficiar a todos, tratamos de priorizar a la tercera edad o a quienes nosotros sabemos que no tienen recursos", añadió.

Los enfermos renales requieren sesiones de hemodiálisis tres veces a la semana. Para ello se dividen en dos grupos.

La atención en estos centros médicos es de lunes a sábado, de 7:30 a 19:30.

Estos pacientes son aproximadamente 1.200 en Cochabamba. Aquellos que asisten a centros privados que dependen de pagos estatales son más de 800.