Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 24 de febrero de 2021
  • Actualizado 13:23

Sin empleo y con un hijo con discapacidad: la lucha de Agustina sigue a sus 65 años

La mujer pide ayuda para los medicamentos y pañales de Noé, quien tiene un grado de minusvalía del 91%. Ella vendía verduras y lavaba ropa ajena antes de la pandemia.

Sin empleo y con un hijo con discapacidad: la lucha de Agustina sigue a sus 65 años

“Noé tiene convulsiones. Es epiléptico desde que tenía un mes de vida. Pensé que iba a sanarse, pero han pasado 20 años, los cumplió el pasado 29 de abril. Él no habla, no come solo, no camina, ni siquiera puede sentarse, pero es mi hijito y nunca lo abandonaría. Lo pongo en su silla echadito y de ahí lo paso a su cama. Así estamos. Solos”, señaló Agustina Pérez, de 65 años.

Ella es una mujer que ha luchado acompañada de Noé, quien le da fuerzas. Salía a vender verduras y otras veces lavaba ropa ajena, pero la pandemia los puso en una situación sin precedentes. Además, Agustina empezó a sentir dolores por el cansancio y probablemente por la edad.

A diario carga a Noé para ponerlo en su silla y siente dolor en la espalda al hacerlo. Debe cambiarlo, bañarlo, alimentarlo y asistirlo en todo lo que necesite. Agustina contó que su hijo a veces no duerme y ella se desvela acompañándolo.

Noé tiene un problema en la columna y al mínimo movimiento empieza a gritar de dolor. Requiere una valoración médica, pero la falta de recursos económicos evita que sea atendido.

Agustina señaló que los cuidados con su hijo cada vez demandan más tiempo y dedicación. Noé toma tres tipos de medicamentos cada día, de lo contrario, convulsiona cada media hora. Ella no puede dejarlo y salir a buscar trabajo.

La situación económica se agrava a diario. “En sus medicamentos y pañales gastó 765 bolivianos al mes y no puedo hacerle faltar su medicina porque convulsionaría”.

El médico le recetó a Noé Valpakine de 500 miligramos (mg), Carbamazepina de 200 mg y Omeprazol de 20 mg. Usa pañales G/XG para adultos.

Su discapacidad es del 91% y múltiple (física y motora), de acuerdo con su carnet de discapacidad.

Un grupo de voluntarios, a la cabeza del concejal de Sacaba Herlan Ramírez, identificó a Agustina y Noé, una familia que vive en la zona de El Abra y que atraviesa una situación aún más complicada en este período de pandemia. Actualmente, están en campaña para apoyarlos con la solidaridad de la ciudadanía.

La población que pueda donarles los medicamentos (mencionados), pañales, toallas húmedas, y productos de primera necesidad puede contactarse con el concejal Ramírez al 60709900.

Noé también requiere una silla de ruedas neurológica y una valoración médica por su problema en la columna que le ocasiona fuertes dolores. “Su caderita se ha salido por la fuerza que hace cuando convulsiona. Se ve que su columna está chueca. No duerme, llora y grita en las noches. Él era muy tranquilo y tiene esta dolencia hace como medio año, además le está apareciendo unas escaras en la piel y los médicos solo me dicen que compre un colchón de agua, pero no tengo dinero. No sé qué voy a hacer con mi hijito”, lamentó la madre del joven con discapacidad.

SUEÑO Agustina sueña con tener su casa propia. Actualmente, está en una vivienda en anticrético, pero ya le indicaron que debe desalojar el predio, aunque aún no le devolvieron el dinero. “Hace casi cinco años estoy en esta casa. Uno de mis hijos que está en Argentina me dio ese dinerito para que viva aquí con Noé, pero temo quedar en la calle. ¿Qué puedo hacer con mi hijito en su condición?”, se preguntó.

Ramírez indicó que con los voluntarios tienen la intención de apoyar a la familia. Prevén buscar un lote alejado de acuerdo a las posibilidades con el dinero que le devuelvan del anticrético a Agustina. Ellos le construirían una casita en el terreno para que vivan tranquilos.

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