Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 08:52

Los delivery expuestos a cobros, multas y controles estrictos en medio de crisis

Las 17 empresas afiliadas a Adeco aceptaron el cobro de 105 bolivianos por obtener el permiso de circulación de forma anual de la Alcaldía para realizar el servicio. El Director de Tránsito observa que entre los requisitos no esté el certificado de antecedentes de los motociclistas para evitar que “delincuentes” roben.

Motociclistas de delivery en una de las calles de la ciudad de Cochabamba. ARCHIVO.
Motociclistas de delivery en una de las calles de la ciudad de Cochabamba. ARCHIVO.
Los delivery expuestos a cobros, multas y controles estrictos en medio de crisis

El incremento de la actividad delivery en la ciudad, en medio de la pandemia por el coronavirus COVID-19, ha obligado a las autoridades a tomar medidas, muchas de ellas que dejan a decenas de personas que trabajan en motocicletas y vehículos expuestos a cobros considerados excesivos para poder circular y realizar el servicio “puerta a puerta”. A esto se suma los abusos por parte de los funcionarios municipales así como personal policial, según denunciaron.

La crisis económica obligó a este grupo a migrar a esta actividad para generar algunos ingresos. Trabajan todo el día y parte de la noche con las entregas. Cargan mochilas de gran tamaño en las que resguardan cada pedido, desde tortas, postres hasta pollos, parrillas y más.

En la Alcaldía de Cochabamba implementaron el cobro de Bs 105 para emitir permisos de circulación, pese a que existe un documento nacional gratuito, emitido por el Gobierno a través de la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (Agetic), que sigue vigente, pero en los controles no tiene ninguna validez, lo que ocasiona los conflictos.

Desde la semana pasada, los funcionarios municipales, en su búsqueda de regular la actividad, cometen abusos. Videos en las redes muestran el secuestro de motocicletas y de los encargos.

Desde Tránsito alertaron que este trabajo de control y cualquier secuestro o retención corresponde a la Policía.

“Ningún guardia vial o funcionario municipal tiene la calidad de fuerza pública, exigir licencias, restringir, arrestar o hacer labores propias que son de la Policía. El municipio creo que se dio cuenta de su error y nos ha llegado una nota solicitando apoyo en sus operativos”, explicó el comandante de esta unidad policial, coronel Nelson Miranda, ante la consulta.

Dijo también que realizan controles para evitar la presencia de delincuentes entre quienes están en estos motorizados, así como la regulación del uso de casco, la licencia de conducir, placas y el Seguro Obligatorio contra Accidentes de Tránsito (SOAT), principalmente, en busca de resguardar su seguridad.  

Tránsito implementó una medida que logró que el 95% de los motociclistas que circulan por la ciudad cuenten con la documentación en orden, gracias a las capacitaciones en las que se les recuerda sus deberes y obligaciones, así como sus derechos.

Sin embargo, en los operativos sorpresa se hallan algunos conductores infracciones a quienes se les sanciona con multas establecidas en la normativa de Tránsito, además de la retención del motorizado. Uno de estos infractores, que circulaba más allá de las 22:00 horas y que no portaba su cédula de identidad tuvo que pagar Bs 800 en la Estación Policial Integral (EPI) Norte. El monto coincide con el que pagaron otros delivery que prefirieron no identificarse y aseguraron que no recibieron ningún recibo que justifique el cobro.

EL TRÁMITE Este grupo que se encarga del servicio de reparto debe cumplir con al menos una decena de requisitos para obtener su permiso de circulación. En julio se estableció que presenten una solicitud de autorización escrita; fotocopia de carnet vigente del titular del vehículo automotor; certificación original emitida por la empresa o actividad económica donde prestará el servicio de entrega a domicilio; fotocopia del poder notariado en caso de no ser propietario del vehículo automotor; fotocopia del CRPVA; fotocopia de la Inspección Técnica Vehicular de 2020; fotocopia del SOAT gestión 2020; fotocopia del comprobante de pago de impuestos de la última gestión (2019); y fotocopia de la licencia de conducir del conductor (vigente).

Muchos de ellos fueron notificados para regular su situación y de esta manera evitar la multa de Bs 500.

La autoridad policial observó que el fin de esta regulación debería ser la seguridad de la población, de las empresas y los mismos conductores de las motos y autos, para lo cual, uno de los requisitos que no está considerado es el certificado de antecedentes.

“El propósito no  debe ser recaudar fondos para una determinada institución, porque puede haber gente delincuente que esté mimetizada a nombre de ser delivery para robar. No vamos a reprimir una actividad laboral solo por recaudar o conseguir las multas, sino para cambiar la conducta del infractores y dar seguridad a todos”, dijo.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Delivery Cochabamba (Adeco), Grover Méndez, explicó al respecto: “Ese monto está respaldado por los folders administrativos, hojas de ruta y timbres para la elaboración del permiso. Incluso se flexibilizaron los requisitos porque en principio eran muy burocráticos porque querían que la moto esté a nuestro nombre e impuestos, entre otros aspectos. En reuniones con el alcalde José María Leyes se logró un acuerdo para presentar el carnet, licencia, Registro Único para la Administración Tributaria (RUAT) y el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) para lograr el permiso”, manifestó.

Recordó que el Alcalde se comprometió a que los permisos tengan una duración anual y que solo se permitirá la circulación de quienes tengan este documento para evitar que delincuentes o “grupos de amigos” realicen el servicio. Rechazó que haya abusos en contra de sus compañeros.