Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 15 de octubre de 2019
  • Actualizado 20:50

FALTA PERSONAL PARA CONTROL

El decomiso de madera ilegal en 9 meses suma el total de 2018

Los contrabandistas sofistican sus estrategias, vigilan a los funcionarios de la ABT.
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El decomiso de madera ilegal en 9 meses suma el total de 2018

Hasta septiembre, el decomiso de madera ilegal en Cochabamba llegó a 155.349 pies tablares, cercanos a los 158.627 decomisados durante todo 2018, informó el director departamental de la Autoridad de Fiscalización y Control de Bosques y Tierras (ABT), Henry Acosta.

Añadió que en lo que va del año también se decomisaron 151 metros cúbicos de madera en tronco, 15.6 toneladas de carbón y 99 piezas de postes de eucalipto.

155 Mil pies tablares

Es la cantidad de madera ilegal que la Autoridad de Control y Fiscalización de Bosques y Tierras decomisó en Cochabamba, entre enero y septiembre.

Entre las especies de madera más traficadas están la hoja de yuca, el ochó, bibosí, guayacán, tajibo, crespito y cedro, provenientes sobre todo del Trópico y del oriente. Ninguna está en riesgo de extinción.

Acosta explicó que la ABT tiene  un puesto de control en Padrezama (Villa Tunari), que requisa todo el producto que llega de Santa Cruz. También hay otra unidad operativa en Ivirgarzama.

Pese a que la mayor cantidad de madera ingresa del Trópico y del oriente, el tráfico no solo procede de esa zona, sino que circula desde y hacia cualquier parte del país.

Sobre las modalidades que usan los contrabandistas, dijo que siempre van ideando nuevas formas de burlar el control. Ahora, hacen trabajo logístico siguiendo los movimientos de los funcionarios. Si ven sus vehículos cerca o se cercioran que están en sus oficinas, entonces hacen circular la madera.

Este seguimiento no resulta difícil considerando que en Villa Tunari hay tres inspectores y un vehículo y en Ivirgarzama hay dos funcionarios también con un vehículo. Para contrarrestar esa vigilancia, la ABT optó por enviar funcionarios de otras unidades para los operativos.

La falta de personal es una de las debilidades de la entidad, apuntó Acosta.

Entre otras tretas, los contrabandistas hacen “fondeado”, que es cuando el Certificado Forestal (CEFO) autoriza una especie y se traslada otra; usan rutas alternas; camuflan la madera, a veces echándole tierra encima; o exceden el monto autorizado en el CEFO. Incluso hubo casos en los que se encontró madera en un contenedor del que se declaró que llevaba cosméticos. 

Las contravenciones originan procesos administrativos que buscan la sanción económica. Hasta septiembre, se ejecutaron 86 y 48 fueron concluidos con resolución de sanción.

La gerente general de la Cámara Forestal de Cochabamba, Rosario Rojas, señaló que la presión de la ABT sobre las empresas formales es muy fuerte. 

En la misma línea, Juan Pablo Demeure, empresario del sector y expresidente de la Cámara de Exportadores de Cochabamba, dijo que el rubro forestal experimentó un fuerte “frenazo” hace dos o tres años, debido a una política extremadamente dura de la ABT. “Hubo cierta recuperación, pero no se llegó al nivel en el que estaba antes”, apuntó.

Explicó que el principal daño fue aplicar el decomiso a la madera proveniente de las plantaciones privadas, que se hacen con recusos privados y en tierras privadas. “El daño que causó la ABT es irreversible”, enfatizó.

Señaló que hay unas 53 empresas registradas trabajando en la extracción de madera en plantaciones forestales, pero hay muchas carpinterías que trabajan con madera sin registro.

Sobre la exportación, dijo que fue un rubro importante hace 10 años, pero ya no.