Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 05 de diciembre de 2021
  • Actualizado 19:09

Decenas de hectáreas quedaron en cenizas, que ahora amenazan a Alalay

Apuntan a “manos criminales”. La Alcaldía denunciará ante la Fiscalía. El ecosistema de la laguna está amenazado; fueron afectados roedores, aves, reptiles y totorales.
Las aves vuelan como enfrentándose al fuego, la madrugada de ayer. DICO SOLÍS
Las aves vuelan como enfrentándose al fuego, la madrugada de ayer. DICO SOLÍS
Decenas de hectáreas quedaron en cenizas, que ahora amenazan a Alalay

Las aves muertas en el incendio de la laguna Alalay no podrán renacer de las cenizas. Tampoco lo harán las decenas de hectáreas de totorales y otras especies quemadas por el fuego que inició la noche del martes. Murieron aves, reptiles e insectos. Las mismas cenizas amenazan ahora a lo que queda del espejo de agua.

El fuego comenzó a las ocho de la noche del martes y no se pudo controlar sino hasta nueve horas después, a las cinco de la mañana de ayer, según el director de Medio Ambiente de la Alcaldía de Cochabamba, Elvis Gutiérrez. El foco de calor se reactivó en la mañana y afectó en el área sureste.

Durante la madrugada, el fuego, visible desde distintos sectores de la ciudad, parecía querer devorar a la laguna. Las aves volaban como intentando enfrentar al fuego; parecían desorientadas. En la mañana, garzas, ibis y otras se mantenían en vuelo, como buscando sus nidos cerca del área convertida en cenizas.

Gutiérrez aseguró que “manos criminales” lo provocaron, porque identificaron tres puntos al mismo tiempo. “Fuimos apagando el primer incendio que estaba al lado este, y en el lado sureste ya estaba empezando otro; estábamos apagando en el sureste, y ya en el área de los flamencos estaba empezando otro incendio”.

Describió que en el área de totorales el fuego superaba los dos metros. Hubo dificultad para el ingreso del carro bombero, porque era un área donde se hundía por la humedad; y era una zona de anidación.

Ayer, caminar sobre los totorales quemados era hundirse al menos 10 centímetros en cenizas, en un área donde el olor a carbón no desaparecía, tampoco el humo sobre la tierra caliente.

La laguna tiene 240 hectáreas de superficie; el fuego afectó entre 35 y 40. El jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR), Rodrigo Terán, calificó a este como uno de los incendios con mayor magnitud que afectó a Alalay.

En un recorrido realizado por OPINIÓN en el área afectada, se identificaron al menos cinco nidos quemados con aves que quedaron en huesos y unas 15 cáscaras de huevos.

La Alcaldía trabajaba ayer haciendo rompefuegos con maquinaria pesada para salvar otros sectores de anidación en caso de reactivarse el fuego.

Según un informe del ingeniero ambiental Rodrigo Meruvia, alrededor de 130 especies de aves habitan, se alimentan, reproducen y anidan en la laguna Alalay.

La voluntaria de Bomberos Quebracho de Santa Cruz, Anahí Paravicini, dijo la primera reacción de las mamás ante este tipo de emergencias es echarse sobre sus crías y así tratar de proteger su vida de las llamas.

Meruvia apuntó que una de las primeras alternativas que tomarían las aves es migrar a lagunas cercanas como Coña Coña y Quenamari.

Un equipo de Recursos Naturales examinaba la zona, también hizo recorridos en botes para ver si encontraban algunos animales que requieran ayuda.

“Al margen de las aves, hay todo un ecosistema, hay reptiles, lagartos, conejos, insectos, todo un ecosistema que se ha afectado con esta acción criminal. Se ha afectado bastante área de anidación, sobre todo en la parte central”.

La afectación va más allá del incendio de magnitud. Gutiérrez advirtió que la gran cantidad de cenizas puede ingresar al vaso de agua con las lluvias, lo que contaminaría la laguna.

“Las aves viven en el espejo de agua. Entonces todas estas cenizas contienen aceites, contaminantes, absorben nutrientes los mismos totorales. Vamos a hacer un informe a la MAE (Máxima Autoridad Ejecutiva) y al Crempla (Comité de Recuperación, Mejoramiento y Preservación de la Laguna Alalay), para que se tomen acciones inmediatas”.

Las cenizas pueden perjudicar a los peces que hay en Alalay.

Dijo que la Alcaldía denunciará el caso ante la Fiscalía.

Gutiérrez informó que hay 27 guardias de vigilancia en la laguna Alalay y que existe control las 24 horas del día. Pero, agregó que se coordinará un patrullaje con personal de Seguridad Ciudadana y la Policía. El alcalde Manfred Reyes Villa dijo que se fortalecerá la Guardia Forestal.

Alalay está vulnerable. La tarde de ayer, el fuego se reactivó.

Las aves vuelan como enfrentándose al fuego, la madrugada de ayer. DICO SOLÍS