Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 15 de agosto de 2020
  • Actualizado 04:58

Cívicos y empresarios piden la renuncia de la gobernadora Soria y alcalde Leyes

Esther Spria y José María Leyes.
Esther Spria y José María Leyes.
Cívicos y empresarios piden la renuncia de la gobernadora Soria y alcalde Leyes

El Comité Cívico de Cochabamba y la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), a través de sus presidentes y de comunicados, han pedido la renuncia de la Gobernadora de Cochabamba, Esther Soria, y del alcalde de Cochabamba, José María Leyes, por la "total incapacidad" y "falta de acciones" para enfrentar el coronavirus. 

Mediante un comunicado, el presidente del Comité Cívico, Marcelo Piérola, expresó que las dos autoridades han mostrado "total incapacidad" para gobernar, guiar y atender las necesidades frente a la pandemia del coronavirus. 

"El Comité Cívico ha insistido hasta el cansancio que las autoridades electas cumplan su trabajo y coordinen efectivamente las acciones para atender el coronavirus en los tres niveles del Estado. La triste realidad nos muestra la total ausencia de capacidad del manejo de la cosa pública", señala una parte del comunicado. 

Asimismo, el pedido de renuncia de autoridades también se presentó mediante la FEPC. El presidente de la entidad, Javier Bellot, exigió este miércoles la renuncia del alcalde y de la gobernadora ante la falta de acciones para evitar el colapso de centros de salud y cementerios en Cochabamba.

“Esta mañana hemos hecho el intento de poder acercarnos y ayudar, pero no hemos visto una señal clara por querer contribuir a buscar una solución. (…) por tanto les pedimos formalmente que den un paso al costado”, agregó.

Además, pidió que las autoridades del departamento contribuyan con ropa de cama, insumos médicos y alimentación para la instalación del centro de aislamiento para pacientes COVID-19. Asimismo, exigió habilitar un campo santo de emergencia en la zona sur de la colina de San Sebastián para enterrar a las personas que hayan fallecido por COVID-19, debido al colapso de los cementerios de la ciudad.