Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 03 de diciembre de 2022
  • Actualizado 21:00

ELEVA VENTAS Y FIDELIZA CLIENTES

Comerciantes jóvenes confían en el QR en mercados populares

Esta forma de cobro simple permite la inclusión financiera y la profundización de la banca digital. Algunos vendedores tienen cuentas en hasta siete bancos.
El puesto de Cindy Gómez en el mercado Fidel Aranibar.   NOÉ PORTUGAL
El puesto de Cindy Gómez en el mercado Fidel Aranibar. NOÉ PORTUGAL
Comerciantes jóvenes confían en el QR en mercados populares

“¿Puedo pagarte con QR?”.

En el mercado La Paz, varios vendedores aceptan el pago con QR; en el Fidel Aranibar, entre quienes tienen esta modalidad de cobro, estiman que al menos la mitad de sus compradores elige esta forma de desembolso por la compra de productos. En algunos puestos de otros centros de abasto, como el Calatayud, ofrecen transferencias bancarias. Mientras, hay comerciantes que no usan las aplicaciones, pero quieren aprender.

En mercados populares de la ciudad de Cochabamba, hay comerciantes jóvenes (de entre 20 y 35 años a más) que depositan su confianza en el cobro simple con QR (quick response, respuesta rápida en inglés) lo que, además, permite inclusión financiera y profundiza la banca digital. Estas determinaciones coinciden en varios casos con la época de la llegada de la pandemia del coronavirus, COVID-19.

El código QR permite realizar transferencias electrónicas inmediatas de dinero. Se escanea y se paga; no se necesita conocer el número de cuenta y da la seguridad de la banca digital. El uso de este mecanismo de pago comenzó en mayo de 2019, cuando Bolivia fue el primer país de América Latina en adoptar esta tecnología, según la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban).

MITAD DE LOS COMPRADORES En el mercado Fidel Aranibar, donde venden tortas, ropa para niños, zapatos y hay sastres y serigrafistas, entre otros, existen comerciantes que ofrecen el pago simple con QR, algunos exponen los códigos en letreros.

Entre los vendedores que ofrecen pagar con QR, coinciden en que al menos la mitad de sus clientes les pide el pago utilizando aplicaciones de banca en sus celulares.

Sergio Pelaez tiene el puesto 465 en una esquina de uno de los pasillos del mismo mercado. Vende bisutería y accesorios electrónicos. Describe que en su negocio vieron por conveniente, en la pandemia, habilitar la modalidad del QR como forma de pago, también a manera de modernizarse.

“Aquí no se utiliza mucho, porque varias personas (comerciantes) son mayores y se les dificulta estar manejando aplicaciones, funciones y demás. Pero, nosotros sí lo hacemos directamente por QR, porque es más fácil. A veces, en el mercado no les gusta manejar efectivo, prefieren QR o tarjeta”.

Sergio utiliza cuentas de varios bancos para que sus compradores elijan.

“Estamos con seis o siete bancos. Es para darle facilidad a las personas”.

En otro de los pasillos está Eliana Torrico, quien vende zapatos. El QR se volvió su aliado de ventas también desde la pandemia.

“Más que todo ha sido por el tema de bioseguridad, para no manejar dinero (billetes y monedas. Es más factible, es mejor para las personas; porque aparte de que su dinero está seguro, no les va a pasar robos. Es mejor que manejar dinero en las manos”.

Ella tiene dos cuentas de banco y no descarta abrir más.

Más allá, en el mismo sector, en la caseta 540, está el puesto de Cindy Gómez. Ahí hay un letrero que cuelga arriba, al lado de la oferta de zapatos, y expone dos códigos QR impresos en hojas de papel con los siguientes mensajes: “Ya no necesitas ir al cajero”. “Cuida tu salud paga con QR desde tu celular”. “¿Sin dinero? No hay problema. Escanea nuestro código QR”. “Compra segura”. “Tu seguridad es importante para nosotros”.

“A veces la gente no tenía dinero. Otros estaban asustados porque se podían contagiar (de COVID). Por eso, pusimos”, argumenta.

Asegura que esta forma de pago funciona porque el depósito se verifica de inmediato en el celular. Tiene dos cuentas de banco.

La misma modalidad está habilitada en negocios puestos de serigrafía y otros en este mercado.

Esto genera mayor confianza para muchos compradores quienes, suelen convertirse en “caseros” de compra, lo que fideliza la relación con determinados vendedores.

A VECES, COMPRAN MÁS CON QR Cuando los compradores no tienen dinero en efectivo y acceden a pagar con códigos QR, se da la posibilidad de compras mayores.

En el mercado La Paz, donde se vende ropa para niños, hombres, mujeres, ropa de cama y más, también hay puestos que tienen letreros en los que ofrecen cobros con QR para cualquier compra.

En las casetas 120´y 121 de la sección “Cochabamba” está el negocio de venta de pantalones y chamarras de Pablo Vásquez.

Él describe que pasaron como cinco meses desde que empezó a utilizar el QR para cobrar por sus ventas, cuando los compradores así lo quieren.

“Finalmente, es un poco más seguro, y quién no tiene un celular a la mano y una cuenta de banco también; es más fácil. Yo mismo uso ese método, no manejo mucho dinero en efectivo; pero, sí, en el celular tengo dinero”, sostiene.

Explica que, antes, había compradores que, cuando les faltaba dinero, iban a un cajero y volvían; lo que representaba más tiempo que hacer, ahora, la transferencia con QR.

Reconoce que otras personas, sobre todo las mayores, desconfían, y que prefieren el efectivo.

“Para el que conoce, no hay problema, porque le dice la cantidad de monto (en su extracto). Nos muestran su recibo de pago y demás cosas, así que no hay problema”.

Pablo dice que se animó al cobro con QR a pedido de sus clientes.

“Dije ‘tal vez hay gente que no tiene dinero a la mano, y es más rápido y más fácil’. Hay gente que paga bastante. Pueden gastar más con QR. Alguien puede pagar fácilmente 500 (bolivianos) o más y llevar varias cosas. En el celular se tiene bastante dinero a la mano”.

Pablo no tiene un letrero con la oferta del pago; pero, cuando sus clientes lo piden, les facilita el desembolso.

TRABSFERENCIA Y DELIVERY El mercado Calatayud, Norte y Sur, es uno de los más populares de la ciudad. Venden verduras, variedad de carnes, pan y hay puestos de comida. Ahí, pocos son los puestos que dan opciones de pago que no sean solo con dinero en efectivo.

Uno de esos es el de Vanesa Arias, quien vende diferentes tipos de carne y embutidos. Ella no tiene la opción del código QR, pero si recibe transferencias bancarias. Además, ofrecen el servicio de delivery o servicio de entrega a domicilio.

“Les damos el número de cuenta, nos transfieren, y nosotros también les enviamos el pedido, el producto que desean”, describe y asegura que la idea es brindar mayor comodidad.

Todavía tienen pocos clientes que hacen este tipo de pedido. Implementaron la modalidad en época de pandemia, porque sus compradores demandaban este servicio.

“Cuando no pueden venir al mercado, nos escriben, y les mandamos”.

Por otro lado, Juana Torrico, vendedora de pescados, no aplica esta forma de cobro, pero dice que hay algunos compradores que le consultan al respecto.

QUIEREN APRENDER Existen centros de abasto como el 25 de Mayo, que ofrecen abarrotes, carnes y verduras, donde no se identifica la modalidad de pago con QR.

Los comerciantes explican que pocos son los compradores que consultan sobre esta forma para pagar por sus compras. Además, expresan que no dominan las aplicaciones en sus teléfonos celulares. Sin embargo, exponen interés y deseos de aprender.

“Ojalá podrían enseñarnos”, manifestó una de las vendedoras.

Por otro lado, en las tiendas aledañas a los mercados, es más común el pago con QR que en las casetas de los centros de abasto.

Como ejemplo, en comercios de electrodomésticos de la calle Totora, los vendedores tienen hojas con códigos QR impresos y ordenados como en un álbum, con el identificativo de las entidades bancarias, para que los compradores escaneen el de su preferencia para pagar por lavadoras, extractores de aire, refrigeradores, cocinas u otros artículos.

Mientras, en una tienda surtida de ropa, de una galería de la calle Esteban Arce, no existe la opción de pago con tarjeta. Al ser consultada la propietaria, explica, sin embargo, que sí puede hacer un cobro simple.

“No tengo para tarjeta. Pero, ¿puedes hacerme una transferencia con QR?”, ofrece la vendedora.

Se usa más el celular que las tarjetas

El libro ‘Pandemia y Crisis (resiliencia y adaptación)’, que fue presentado en meses anteriores, devela tras la realización de encuestas que las transferencias por celular o banca digital son mayores a los pagos con tarjeta.

La investigación fue dirigida por el investigador del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES) Roberto Laserna, y fue apoyado por 11 coautores.

Uno de los capítulos es ‘Moviéndonos hacia una economía cashless’, lo que hace referencia a un sistema de pago en su totalidad sin efectivo. Este estudio fue elaborado por Santiago Laserna.

Durante la presentación del libro, resaltó que, particularmente en el país, “tuvimos la suerte de que los famosos códigos QR se hayan llegado a implementar el 2019, justo antes de que incluso estalle la crisis política”.

Recordó que de 2019 a 2020 se dieron por primera vez las órdenes electrónicas de traspaso financiero y que “todas las transferencias que hacemos por celular o banca digital llegan a ser superiores que los pagos con tarjeta”.

Destacó que esta revolución de los códigos QR es algo que no ha dado en otros países, donde la competencia de la banca tradicional se da con otros medios de pago, como PayPal, que no requieren necesariamente una cuenta bancaria.

Los resultados de la encuesta arrojaron que son los más jóvenes quienes se animan a experimentar en esto de la banca digital y van orientando a las personas mayores dentro de su familia.

Así ocurre en las casetas de los mercados populares cochabambinos.

Sobre la conciencia que tienen los departamentos sobre estos medios de pago, primero está Santa Cruz; en segundo lugar, está La Paz; y Cochabamba ocupó el tercer lugar en percibir todos estos instrumentos que existen a disposición.

Sin embargo, Laserna manifestó que Cochabamba es el segundo departamento de Bolivia que “más interés ha mostrado en aprender sobre estos medios de pago”, lo que representa una ventana grande de oportunidades para el salto hacia la economía digital.

Entretanto, el libro “Dinero en una economía digital” de Santiago Laserna, José Gabriel Espinoza y Sharim Ribero develó que solo entre el 2019 y el 2020, el Banco Central de Bolivia (BCB) registró que el número de órdenes electrónicas de transferencias financieras (OETF), dentro del cual se encuentran los pagos por QR, aumentó en 73%.

De acuerdo con un reporte de 2021 de Asoban, la pandemia impulsó la digitalización de la banca en Bolivia, con canales más amigables.

Como dato, en el primer semestre del pasado año, los pagos que se realizaron a través de pago móvil con QR, herramienta implementada en mayo de 2019, fueron más de 900 mil, por un monto de 72 millones de dólares.