Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 18 de enero de 2022
  • Actualizado 12:12

Comerciantes y dueños de casa se dividen las calles

Foto referencial del Corso de Corso. DICO SOLÍS
Foto referencial del Corso de Corso. DICO SOLÍS
Comerciantes y dueños de casa se dividen las calles

Antes de armar graderías y sillas, el trayecto del Corso de Corsos se reparten  entre los dueños de casa, comerciantes e instituciones. 

Lionel Mendoza, dirigente de la Federación de Corso de Corsos, explicó que la Alcaldía vende las patentes para los espacios. El uso de las calles se distribuye así: el primer día de venta de sitios tienen preferencia los dueños de casa, les otorgan 5 metros de frontis. Al segundo día compran instituciones y al tercer día, la Federación. El cuarto y quinto días, el público. 

Por cinco metros para armar sillas pagan 115 bolivianos, y para graderías, 530 bolivianos.

En  esos cinco metros se puede colocar 22 sillas. Si venden cada asiento a 50 bolivianos ganan 5.750 bolivianos.

Mendoza dice que si el espacio es para graderías, los comerciantes necesitan fletar, por 2.500 bolivianos, de personas que viven en Quillacollo.    

El problema este año, advirtió el dirigente, es que en la Beijing les ofrecieron solo para armar sillas, lo que les iba a afectar drásticamente. “No todo es ganancia. Hace dos años entré en quiebra y tuve que rematar en 5 bolivianos”.

El Corso Infantil se hizo en la avenida Beijing. “Pero los dueños no querían darnos espacios. Hubo cinco peleas ese día con los propietarios”, señaló.