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  • Diario Digital | viernes, 13 de diciembre de 2019
  • Actualizado 07:00

Comerciantes desoyen clausuras e Intendencia no hace controles

Los confictos y paros en la ciudad fueron aprovechados por los comerciantes para elevar las estructuras de casetas, pese a ser construcciones clausuradas en semanas recientes.
Las casetas ampliadas en el mercado La Pampa, acera este de la avenida Barrientos/DICO SOLÍS
Las casetas ampliadas en el mercado La Pampa, acera este de la avenida Barrientos/DICO SOLÍS
Comerciantes desoyen clausuras e Intendencia no hace controles

Por sobre los anaqueles del lado este de la avenida Barrientos se veía antes el interior del mercado La Pampa; ahora, esa vista está tapada con la construcción de casetas con mezanine, estructuras metálicas de dos pisos hechas de manera ilegal. Los puestos se ampliaron en poco tiempo. Están pintados, ya cuentan con instalaciones eléctricas, algunos tienen ventanas de vidrio. Todos los de ese sector fueron clausurados, notificados, pero continuaron ampliando las estructuras, sin control de la Intendencia Municipal de Cochabamba.

Demolición
Las autoridades dicen que en caso de no cumplir la normativa se pueden demoler las estructuras e incluso revertir los sitios municipales.

La Ley Municipal 0048 de 2014 de Regulación del Uso, Adjudicación y Ocupación de Sitios Municipales en Mercados y/o Centros de Abasto y Vías Públicas vigente en la ciudad permite “mejoras” en los sitios municipales. Sin embargo, establece que los puestos no deben sufrir modificaciones, salvo que se cuente con autorizaciones. Las ampliaciones realizadas de forma irregular ya invadieron pasillos y ocupan calzada en la avenida Barrientos entre Punata y Tarata.

“Corre plata”, “tienen sus negociados”, “el Intendente (Antonio Ferrufino) les dice que avancen nomas, y que luego se arregla”. Son denuncias de los mismos comerciantes de base, que prefieren no ser identificados.

Desde hace meses, los comerciantes iniciaron trabajos para ampliar sus casetas. Parece no existir freno, aunque las autoridades aseguran que actúan conforme a la norma.

 

EL INICIO

Las construcciones comenzaron en el mercado Calatayud, situado en inmediaciones de la avenida Aroma y las calles San Martín y Lanza. El presidente de ese centro de abasto, Carlos Calcina, informó que cuentan con las autorizaciones, y que son los pioneros en hacer estas estructuras. “No se han emplazado casetas de dos pisos que las llaman. Se ha consolidado un espacio, un segundo nivel, una especie de mezanine que utilizamos como depósito”.

Explica que el objetivo es darle también mayor comodidad a los compradores y de los vendedores, porque tienen un lugar dónde almacenar sus productos. “Ya no podemos crecer a ninguna parte”.

30
El 8 clausuras

El 18 de octubre, la Intendencia Municipal clausuró 30 casetas construidas con elevaciones en la avenida barrientos. Días después se hicieron notificaciones para retirar las estructuras. Pero, las obras continuaron.

Aseguró que respetan los espacios de cada puesto de venta que les fue asignado, e informa que cada uno invirtió entre 1.500 y 1.800 bolivianos. “Se han ampliado en algunos sectores que tenían la posibilidad de elevar. Pero, no se  ha levantado en los sectores de cosméticos, flores y otros”.

Acotó que sí hicieron mejoras en techos para que no haya incomodidades por el viento, el sol y la lluvia. Antes se cubrían con plásticos, telas y calaminas.

 

FUERA DE LA NORMA En el mercado La Pampa, el más grande de la ciudad, comenzaron luego la construcción de las casetas de dos pisos, pero sin permisos de la Municipalidad.

La dirigente Enriqueta Imaca informó antes que incluso se había acordado, el 17 de octubre, con el Intendente y el alcalde Iván Tellería una autorización de avance de 30 centímetros sobre la calzada.

Comerciantes de base del mercado La Pampa, quienes mantuvieron su nombre en reserva, cuestionaron que se pase por alto la normativa y a la  autoridad. Una de ellas dijo que “el mercado es una bomba de tiempo” y que con las nuevas casetas elevadas ya no existe espacio para que un carro bombero pueda ingresar en caso de emergencia.

El 18 de octubre, la Intendencia clausuró 30 casetas en construcción en la avenida Barrientos. Pocos días después, luego de las elecciones del 20 de octubre, comenzaron los conflictos con paros en la ciudad. Ante la falta de control, los comerciantes continuaron con las construcciones. El 25 de octubre, los trabajos de soldadura de las planchas continuaban. Ahí tenían los precintos de clausura pegados en los yutes con los que cubren cada caseta; y en ese escenario continuaron trabajando los soldadores.

El 4 de noviembre, junto a los precintos de clausura, la Intendencia pegó notificaciones en las que daba como plazo 48 horas para “retirar” las estructuras que se elevaron en esa zona y la prohibición de utilizar esos puestos de vente, con la advertencia de, luego, actuar como corresponde.

Al día siguiente, varios comerciantes exponían y vendían productos, entre algunos aparatos, frutas, masitas y aliento balanceado para mascotas en los puestos con vista a la avenida Barrientos.

En la parte posterior de los mismos, también vendían flores, cosméticos y otros. Los trabajos continuaban con la instalación de energía eléctrica; algunos tenían repisas recién pintadas.

El Intendente no respondió las cuestionantes ni explicó el trabajo que realizan.

Por su lado, el alcalde suplente temporal de Cochabamba, Iván Tellería, informó que se actúa conforme a la norma buscando “frenar” las irregularidades. Sin embargo, se declaró el paro de actividades en la Alcaldía, debido a los conflictos post electorales, y también paró el control de la Intendencia.

El secretario General de la Alcaldía de Cochabamba, Mario Olguín, manifestó antes que no se descarta la posibilidad de demoler, en caso de que infrinjan  las paralizaciones, pero aclaró que para tomar esa medida “drástica” deben seguir los procedimientos.

“Hay puestos que están afectando vías e infraestructuras que ponen en riesgo a la población”, dijo hace un par de semanas.

Los comerciantes de base informaron que los costos para la construcción y elevación en cada caseta van desde los 8 mil hasta los 16 mil bolivianos aproximadamente.

Hace años, en 2004, hubo sectores interiores en el mismo mercado, donde elevaron las casetas, pero sin estructura para mezanine. Aquellas veces invirtieron entre 1.500 y 2 mil dólares (entre 10.500 y 14 mil bolivianos).

Entre los comerciantes existen diferencias entre las dirigencias. Aunque las antagónicas Enriqueta Imaca y Amanda Melendres aparecieron juntas a fines de septiembre para reunirse con el Alcalde y tratar “temas pendientes” del comerciantado.

La construcción de las casetas de dos pisos también denota las diferencias. El presidente de la Asociación de Comerciantes del Mercado la Pampa (Acomepa), Ibán Revollo, recordó que ya presentaron denuncias ante el Concejo Municipal y la Alcaldía.

“Nos han dicho que iban a sacar un informe técnico de la Secretaría de Planificación y Movilidad Urbana, para saber si es que ha habido afectación en la calle (…). Vamos a iniciar un proceso legal en caso de que la autoridad no cumpla lo que dice la ley”.

Las nuevas casetas están sobre la calzada de la avenida Barrientos, entre las calle Tarata y Punata.

El concejal Sergio Rodríguez explicó que hay denuncias desde hace un mes. Aclaró que el Concejo no toma decisiones y que su intervención en el tema tiene que ver con la solicitud de informes al Ejecutivo Municipal.

Además, dijo que existen más de 60 solicitudes para “trabajos mayores” para sitios municipales de diferentes sindicatos de vendedores.

Recalcó que los comerciantes pueden realizar trabajos menores (en pisos o por goteras, por ejemplo) en sus puestos “con autorización del Intendente”. Y cuando se trata de trabajos mayores, para cubiertas y otros, debe pasar por la autorización de la Secretaría de Planificación.

La autoridad resaltó que si no se cumple la norma, existe el riesgo de hasta revertir el puesto.

Sin embargo, Rodríguez ponderó que quienes elevaron las casetas implementaron el cable cero, hay pisos con cerámica y canaletas, entre otros; y cuestionó que

“La que debería hacer las mejoras es la Alcaldía, y hace más de 40 años no lo hace. A falta de eso, el comerciante quiere invertir a fondo perdido”.

 

Apuntes

Solo el área autorizada

La Ley Municipal 0048/2014 de Regulación del Uso, Adjudicación y Ocupación de Sitios Municipales en Mercados y/o Centros de Abasto y Vías Públicas establece en su artículo 13 que para la ocupación de sitios municipales debe observarse que el adjudicatario está obligado a utilizar solamente el área autorizada en la patente o autorización temporal.

Sin moificaciones

El artículo 21 de la misma norma determina que los emplazamientos de los sitios municipales en los mercados, no deberán sufrir modificación.

“En caso de necesidad debidamente justificada y sustentada, las remodelaciones, nivelaciones de techo, colocado de cortinas, colocado de casetas y/o anaqueles y otras intervenciones mayores deberán contar con la autorización de la Unidad de Planificación del Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba a través de las unidades que correspondan”.

Para los trabajos menores (refacciones y/o mantenimientos) de los puestos de venta se “requerirá la autorización respectiva de la Dirección de Intendencia Municipal, previo informe del Departamento de Mercados y Sitios”, y su incumplimiento será sancionado con la imposición de multa y demolición.

La Intendencia

El artículo  23 referido a la administración de mercados determina que los mercados municipales serán supervisados por la Dirección de Intendencia Municipal, que será responsable del buen funcionamiento de los mismos.

Las casetas

La ley expresa que las casetas son las construcciones establecidas y consolidadas en mercados o desmontables y de carácter temporal en vías, que se destinan a la actividad económica comercial de manera regular. El Alcalde reconoció que existen vacíos legales, porque no queda claro la posibilidad o no de elevar esas estructuras.

Los anaqueles son estructuras metálicas o de madera de características movibles y de autorización temporal, que sirve de muestrario para venta de productos al por menor, debiendo ser retirado obligatoriamente en horarios no permitidos de acuerdo a lo establecido en su permiso.

Por otro lado, en los mercados también hay puestos móviles (como los carritos de comida rápida, de manera provisional, temporal y con horario limitado), además de los sitios bajo techo y los sitios al aire libre.