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  • Diario Digital | miércoles, 27 de octubre de 2021
  • Actualizado 22:52

Colcapirhua requiere 200 l/s de agua de Misicuni y tiene 65% de ductos

Actualmente, este municipio se abastece de este servicio básico a partir de cooperativas que los mismos vecinos han implementado o de pozos que han perforado en sus hogares.
La planta de tratamiento de Jove Rancho. NOÉ PORTUGAL
La planta de tratamiento de Jove Rancho. NOÉ PORTUGAL
Colcapirhua requiere 200 l/s de agua de Misicuni y tiene 65% de ductos

Colcapirhua será el primer municipio en recibir las aguas de Misicuni que serán tratadas en la planta de Jove Rancho, a partir de diciembre de este año, informó el domingo 26 de septiembre pasado el viceministro de Agua Potable y Saneamiento Básico, Carmelo Valda.

En 2022, otros tres municipios recibirán agua potable de Jove Rancho. Estos son Tiquipaya, Sacaba y la zona sur de Cochabamba.

Valda aclaró, sin embargo, que todo dependerá de la construcción y consolidación de redes internas de los municipios; los más avanzados son Cochabamba y Sacaba.

En Quillacollo existen dificultades por el juicio del Plan Maestro. Una vez que se resuelva ese proceso se podrá agilizar los trabajos para recibir agua de Misicuni.

Pero, en el caso de Colcapirhua ¿cuán preparado está el municipio para distribuir el agua potable que llegue desde Jove Rancho? ¿Cuánto se avanzó en la construcción de las aducciones y de las redes secundarias que llevarán el agua hasta los diferentes barrios?

El alcalde de Colcapirhua, Nelson Gallinate, afirmó que los trabajos avanzan según el cronograma planificado y que las obras estarán listas para el mes de noviembre, semanas antes de la fecha prevista para que se empiece a enviar el agua desde la planta de tratamiento de Jove Rancho.

Gallinate, aunque sin proporcionar datos precisos de los proyectos de construcción, aseguró que se tiene un avance del 65% en lo que se refiere a las aducciones y están listos los embalses de almacenamiento para esperar el agua que llegue directamente desde la planta de tratamiento de Jove Rancho.

“Estimo que hemos construido ya unos 12 kilómetros de aducciones, pero todavía falta. Estamos con los trabajos en el sector de La Florida. Tenemos que llegar a Sumunpaya y a otros barrios”, afirmó.

Gallinate prevé que todos los trabajos serán concluidos en uno o dos meses.

Al ser consultado sobre los embalses, señaló que son dos que están ubicados en la zona norte del municipio. Uno de los tanques tiene capacidad para almacenar 2.750 metros cúbicos de agua y el otro 1.800.

Gallinate puntualizó que estos dos tanques de almacenamiento proveerán de agua potable a toda la población de Colcapirhua mediante los ramales de aducción “que están en proyecto”.

La autoridad manifestó que los barrios que tienen en este momento mayor urgencia de agua de Misicuni son los que se encuentran al sur del municipio, por debajo de la avenida Blanco Galindo, toda vez que los mismos se abastecen de pozos que tienen agua de pésima calidad, con metales pesados en su composición.

Entre algunos barrios que se encuentran en esa situación, Gallinate citó a Quenamari, Santa Rosa Sud y Sindicato Agrario, entre otros.

El alcalde manifestó que el agua que recibe un porcentaje importante de los barrios es deficiente, “en el sector sur están tomando agua contaminada, según los estudios que se han hecho con la Universidad Mayor de San Simón. Hacia el lado este hay presencia de metales pesados, olores fuertes”.

En la parte norte hay agua de mejor calidad, pero no es la más adecuada, por lo que se espera el servicio de Misicuni.

Del agua que se trate en Jove Rancho, Gallinate señaló que lo más probable es que se requiera al menos 200 litros por segundo en una primera fase para abastecer a todos los barrios que requieran.

“En función al uso, se verá cuánto más se requerirá de agua potable de la planta de tratamiento de Jove Rancho”, manifestó.

EXPECTATIVA

En los vecinos que viven al sur del municipio de Colcapirhua existe una elevada expectativa por la llegada del agua de Misicuni, toda vez que la que reciben ahora es de mala calidad.

Severino Choque, de Santa Rosa Sud, afirmó que su familia espera con “ansias” el agua de Misicuni, porque están cansados de consumir agua con elevados porcentajes de metales pesados. 

Para evitar un daño contra su salud, esta familia, así como ocurre con otras, compra agua de botellón, por lo menos dos por semana, lo que implica una inversión “extra”. Su barrio se abastece de un pozo que hicieron construir hace unos 20 años y que, en sus palabras, ya cumplió su vida útil.

Leonarda Camacho, de la zona de Sumunpaya, afirma que ella y sus vecinos esperan que la llegada del agua de Misicuni resuelva los problemas de saneamiento que tienen. En su caso asegura que creerá en la palabra de las autoridades cuando vea salir el agua potable por su grifo, porque considera que los trabajos de las aducciones avanzan “con mucha lentitud”.

EMPRESA DE SERVICIOS

Colcapirhua no tiene actualmente una empresa que se encargue de la distribución de agua potable, por lo que el municipio procederá con la implementación de una que se encargue de administrar este servicio básico.

Hoy en día, la población se abastece de sistemas cooperativos que han implementado las OTB y de pozos que cada familia hace excavar con recursos propios, en forma independiente.

El municipio calcula que el 90% son de administración de las diferentes OTB y el restante 10% de cooperativas.

Gallinate confirmó que como municipio tienen que crear una empresa prestadora de servicios que garantice una adecuada distribución y fije también los precios por cada cubo.

Según un comunicado de la unidad de Comunicación de la Alcaldía de Colcapirhua, el municipio incluyó en el Plan Operativo Anual (POA), la socialización y conformación de la Empresa Prestataria de Servicios de Agua potable y Alcantarillado.