Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 16 de mayo de 2021
  • Actualizado 08:57

8 DE LAS 18 MARCAS COCHABAMBINAS PERTENECEN “A ELLAS”

Cerveza artesanal: 20 mujeres abanderan el rubro en la Llajta

Las cerveceras buscan recuperar el origen femenino de esta bebida milenaria en la ciudad. La organización tiene 65 miembros a nivel nacional y está vigente desde 2019.

Grupo de cerveceras durante el proceso de elaboración.         gentileza
Grupo de cerveceras durante el proceso de elaboración. gentileza
Cerveza artesanal: 20 mujeres abanderan el rubro en la Llajta

Son 20 mujeres cochabambinas las que ponen en alto el nombre de la Llajta dentro del mundo de las cervezas artesanales en Bolivia y toda Latinoamérica. Comparten a diario no solo recetas, sino también estudios químicos de innovación e incluso técnicas de mantenimiento de sus equipos de cocina y almacenamiento.

Hay de todo, desde madres amas de casa, pasando por estudiantes universitarias y hasta productoras cinematográficas dentro de la Comunidad de Mujeres Cerveceras, que es un grupo diverso. Estas dos decenas de mujeres se unen bajo un mismo fin que es recuperar el origen femenino de esta bebida en Cochabamba, a pesar de que la industria ha sido masculinizada a lo largo de la historia.

La edad promedio entre las mujeres de esta agrupación es de 30 años, aunque una de ellas -la más joven-  tiene 18 y otra 53.

"Es interesante porque la cerveza es algo que han creado las mujeres, es algo que milenariamente nos ha pertenecido por mucho tiempo en la historia de la humanidad. Creo que en Bolivia hay muchas mujeres muy preparadas en este rubro, y que no son tomadas en cuenta como deberían", manifiesta Andrea Aneiva, miembro de la Comunidad de Mujeres Cerveceras en Cochabamba.

Momento de la cocción de los ingredientes.

MARCAS Cochabamba alberga 18 marcas de cervezas artesanales, de las cuales ocho corresponden a mujeres.

Ancestral, Gaia, Legría, Harvest Moon, Bioalimentos, Atempo, Spezia, Rincón Cervecero - Cervecería Artesanal Plan T son las marcas cuyo producto final es elaborado semana tras semana por mujeres que, según indican, no se rindieron ante un rubro del que se apropió el género masculino.

Según el registro del Museo de la Cerveza, en la ciudad de La Paz, Bolivia cuenta con 59 cervecerías artesanales a la fecha, distribuidas en siete departamentos. Sin embargo, los estilos y sabores que se generan a diario no se podrían terminar de contar.

COMUNIDAD La Comunidad de Mujeres Cerveceras tiene su cuna en Argentina, después de que un número importante de mujeres se interesara en elaborar esta bebida y en acrecentar el rubro con aportes innovadores a partir de 2017.

En Bolivia, esta organización encontró su punto de inicio en 2019, aunque al principio de la pandemia dentro del territorio nacional, en marzo de 2020, tomó mayor fuerza a través de una mayor digitalización del contacto con mujeres del rubro pertenecientes a otras ciudades y distintos países latinos.

La líder de la marca Atempo, Alejandra Tejada, relata la manera "súper colaborativa" bajo la cual sus compañeras y ellas proceden con la elaboración de estas bebidas.

"Cuando se daña algo, cuando hay que cargar pallets, nos llamamos y nos ayudan, la respuesta siempre es positiva".

Actualmente, 65 mujeres forman parte de esta comunidad en Bolivia y 20 de ellas están en Cochabamba, aglutinadas en las ocho marcas mencionadas, por lo cual la Llajta lidera la lista de ciudades con mayor cantidad de mujeres cerveceras en el país.

Santa Cruz y Tarija son los siguientes departamentos en la lista, con seis mujeres -tres en cada uno- encabezando seis marcas con sabores 100% innovadores y hasta exóticos, como la cerveza con albahaca, membrillo, achachairú e incluso sabores frutados.

Alejandra Tejada, de la marca Atempo.

ACTIVIDADES Esta comunidad tiene diversas causas que unen a sus miembros, además de la cerveza, su elaboración y los secretos culinarios. El concepto que buscan desarrollar tiene que ver con el empoderamiento femenino reflejado de mujer a mujer, y no solo entre ellas, sino también con mujeres en situación de calle o albergadas en diferentes organizaciones de ayuda a muchas que se encuentran en estado de vulnerabilidad  en distintos refugios, o para dotar de elementos de higiene menstrual a personas vulnerables.

En cuestión de cerveza, el evento más significativo que reunió a gran parte de mujeres bolivianas pertenecientes a esta organización fue el pasado 8 de marzo, con motivo del Día de la Mujer bajo el concepto “Unidas por la cerveza”, en el que prepararon una receta especial de cerveza que comparten en cada departamento, como una manera simbólica de reflejar solidaridad.

“MICROMACHISMOS” Aunque no existen quejas severas o registros de maltrato alguno dentro de las fábricas de cerveza artesanal cochabambinas,  Aneiva y Tejada reconocen que detectan una especie de “micromachismos” externos en otras actividades relacionadas al aspecto técnico que significa hacer cerveza, o bien, en sus horas de descanso.

En el caso de Tejada, ella es también quien se encarga de la parte técnica y del mantenimiento de maquinaria al interior de la marca Atempo.

“Muchas veces me he querido rendir un poco, pero no en el sentido de renunciar, sino más bien de quedar estresada por situaciones incómodas. Por ejemplo, cuando voy a la ferretería a buscar algún repuesto o herramienta de reparación, creen que estoy equivocada y buscan vederme otras cosas tratando de convencerme diciendo que lo que pedí no me va a servir, en eso, delego el ir de compras a mi equipo”, relata.

Aneiva, por su parte, cuenta que, cuando visita un bar suele pedir una cerveza, pero si su acopañante varón pide algo sin alcohol, el servicio suele entregar su bebida a la otra persona y no a ella solo porque es mujer.

Otro hecho que relatan, entre risas, son las conexiones virtuales que tienen con otros maestros cerveceros en otras ciudades o países, a través de mensajes de texto.

“Suelen despedirse diciendo ‘gracias mi estimado’ y yo respondo ‘soy estimada, gracias’. Entonces ells dicen que es muy raro ver a una mujer que hace cerveza y hable del tema, pero creo que si no lo quieren ver el problema son ellos”, indica Tejada.

Asimismo, relatan que hay ocasiones que los chistes compartidos en los grupos de cerveceros (en redes sociales u otros) también reflejan cierto tipo de dichos micromachismos que, según reconocen, son cuestión de la educación de la sociedad.

Proceso de embotellamiento de cerveza artesanal.

PERMISO DE LOS PAPÁS Otro escenario en el cual tuvieron que “abirse cancha” es al interior de sus familias.

“La primera vez que hablas con tu famiia sobre ua Comunidad de Mujeres Cerveceras no entienden, se preguntan qué es eso y asumen que es solo para tomar cerveza o algo así, lo asocian con la borachera”, dice Tejada.

“Mujeres cerveceras ¿qué es eso? borrachas”, agrega Aneiva entre risas, a modo de recordar distintas situaciones, a tiempo de apuntar lo difícil que es borrar ciertos conceptos generados al interior de las familias.

MUJERES VERSUS ALCOHOL Un aspecto que enfatizan bajo su total rechazo, es el concepto popularizado de que las mujeres no deben consumir bebidas alcohólicas.

“Está mal visto que las mujeres consuman bebidas en nuestra sociedad, y a nivel latinoamericano también. Entonces peor el tema de hacer cerveza”, señalan.

Agregan que, en muchas ocasiones, el pricipal obstáculo de ser mujer y preparar cerveza en el país es romper con los estereotipos y prejuicios de la población respecto a lo que debe o no debe hacer una mujer. 

EMPRENDER De por sí, iniciar con un negocio resulta complicado, más aún cuando se trata del mundo de la cerveza.

Tejada y Aneiva aseguran que la mayoría de las cervecerías artesanales inició , al menos en Cochabamba, con ahorros de sus creadores, sin préstamos ni otro tipo de financiamiento, por lo complicado que resulta obtener créditos bancarios.

“Incluso cuando quieres obtener un crédito bancario resulta más fácil si estás casada, si eres joven y no tienes propiedades es muy complicado.

“Por eso todos los cerveceros tienden a empezar siempre de a poco y moverse como puedan, ‘bicicletear’ con calma”.

Añaden que, en geneal y sin importar el género, los créditos exigen que las personas y negocios tengan toda su documentación al fía y en orden, eso implica facturar, tener un NIT y otros. “Y eso resulta carísimo”.

CARÁCTER UNIVERSAL Aunque reconocen y se sienten orgullosas del trabajo y esfuerzo de las mujeres de la Comunidad Cervecera, también indican que la calidad y exquisitez de una buena cerveza está lejos de depender del género de quienes la elaboran. “La cerveza tiene un carácter universal y es rica en todo el mundo”.

Algunas de las primeras marcas de cerveza artesanal en Cochabamba ya no existen, pero entre las que ganaron reconocimiento con el tiempo están Stier y Blumental, entre otras.

Algunas de las cervezas artesanales mejor posicionadas y reconocidas a nivel nacional son Bendita, Prost y Madera.

Pero, entre las cervezas hechas por manos femeninas en Bolivia, que ganaron un buen espacio preferencial entre los “fans de la chela”, están Atempo, Madera, Biere Landeau, Spezia, Harvest Moon y Legría.

En los últimos años, los cursos de elaboración de cerveza se popularizaron e distintas “casas” en Cochabamba. Incuyendo y, de alguna forma, democratizando, las recetas, técnicas y secretos para producir una buena bebida.