Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 21 de septiembre de 2020
  • Actualizado 22:24

El 50% de hornos ladrilleros activos tienen procesos penales en Cochabamba

Pese a las constantes notificaciones y las audiencias cautelares pendientes, muchos propietarios son reincidentes y continúan con la quema de viruta de cuero y otros elementos contaminantes.
Un horno ladrillero de la mancomunidad de Champa Rancho. GAMC
Un horno ladrillero de la mancomunidad de Champa Rancho. GAMC
El 50% de hornos ladrilleros activos tienen procesos penales en Cochabamba

El director de Medio Ambiente de la Alcaldía, Elvis Gutiérrez, informó que de los 43 hornos ladrilleros activos en el municipio, 20 enfrentan procesos penales actualmente, y que, pese a las constantes notificaciones y las audiencias cautelares pendientes, muchos propietarios son reincidentes y continúan con la quema en estas factorías.

"Cuando asumimos nuestra gestión, al año, nosotros demolimos la mitad de los hornos. De los 150 hornos que habían, hemos demolido 75 hornos. De los 75, actualmente tenemos 43 activos, y de los 43, 20 ya enfrentan procesos penales", detalló Gutiérrez.

La mañana de este viernes, la autoridad ambiental realizó una inspección a los hornos ladrilleros de la mancomunidad de Champa Rancho, a raíz de las persistentes denuncias de los vecinos de la zona que, a pesar de que se realizó una visita y notificación a estas fábricas hace algunas semanas, las mismas continuaron con su funcionamiento.

Detalló que los delitos por los cuales se acusa a los propietarios de estas ladrilleras son daño a la salud pública y al medioambiente.

"Actualmente, mi persona tiene un proceso penal por 'afectar el derecho laboral'. Encima de hacer mi trabajo me tengo que ganar procesos penales", manifestó.

En un anterior inspección a algunos hornos ladrilleros, Gutiérrez explicó que los mismos queman viruta de cuero y madera, entre otros elementos contaminantes.

Concluyó haciendo un llamado para que la Gobernación acuerde con los propietarios de las ladrilleras un traslado de las mismas a áreas con hornos industriales, para que la afectación ambiental y a la salud de la población sea mínima.