Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 31 de octubre de 2020
  • Actualizado 05:35

Las caseritas y sus delicias después de votar

A pesar de las prohibiciones, la 'tradición' de comer afuera de los recintos electorales no se perdió, este domingo.
 
Dionisia Balderrama en su puesto de pescado frito afuera de la escuela Santa María. DICO SOLÍS
Dionisia Balderrama en su puesto de pescado frito afuera de la escuela Santa María. DICO SOLÍS
Las caseritas y sus delicias después de votar

Desde salchipapas hasta lechón al horno, fueron las delicias ofertadas a viva voz por las caseritas que, como es tradición, se instalaron fuera de los recintos electorales este domingo de votación, sobre todo en los alrededores de la ciudad, donde los 'gustitos' pueden escapar de las prohibiciones.

Dionisia Balderrama, que prepara y vende algunos platitos quochalas desde hace 10 años, se instaló este domingo de elecciones, por segunda vez consecutiva, en las afueras de la unidad educativa Santa María, en la zona de Llave Mayu, al sur de la ciudad. Los votantes de dicho recinto también degustaron sus platillos en las elecciones de 2019.

"Desde hace más de 10 años cocino y vendo comidilla, pero este es el segundo año que vengo aquí en ls votaciones. La venta en la cancha la dejé porque ya estoy cansadita ya soy viejita", relata mientras sirve pescado frito con mote, a una pareja que acaba de votar en la escuelita de la zona.

Doña Dionisia reconoce que la tradición familiar de comer después de votar se perdió. "Pero solo en el centro, porque aquí en los cantos siguen viniendo las mamás y papás con sus hijos a comer", cuenta, a tiempo de percatarse que preparar dos cajas de pescado para este domingo no fue suficiente, antes del mediodía ya no le quedan muchos platos para servir.

"Pero mejor que se acabe todo a que sobre", indica.

La variedad de platos servidos afuera de los recintos electorales es grande además de los helados, refrescos y postres que, junto con los juegos atraen a los niños a pasar tiempo allí.