Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 12 de abril de 2021
  • Actualizado 21:35

Cada semana ocho canes caen a un canal; en 2020 salvaron más de 500

Antes de la temporada de lluvias, estos incidentes ocurrían a razón de cuatro por semana, ahora hay ocho. Vecinos improvisan ramplas para que los perros logren salir.
Un bombero de GEOS Bolivia sostiene a un can que cayó a un canal (izquierda). Bomberos y un vecino junto a perro salvado. GEOS BOLIVIA
Un bombero de GEOS Bolivia sostiene a un can que cayó a un canal (izquierda). Bomberos y un vecino junto a perro salvado. GEOS BOLIVIA
Cada semana ocho canes caen a un canal; en 2020 salvaron más de 500

Los salvaron de la muerte. Tres perros cayeron a un canal ubicado en la avenida Beijing justo cuando hubo un desborde, hace unas semanas; la corriente estaba “bastante fuerte”, pero lograron sacarlos.

 Los voluntarios de GEOS Bolivia arriesgaron sus vidas por ellos. Se metieron al canal con chalecos salvavidas y otros instrumentos, y los salvaron.

 Cada semana se dan hasta ocho incidentes de este tipo en Cochabamba. En 2021, el grupo de bomberos voluntarios GEOS Bolivia salvó a 520 canes.

 El coordinador nacional de esa institución, Carlos Azcarraga, dijo que las cifras incrementaron. Antes, socorrían hasta cuatro animales a la semana, ahora es el doble.

DETALLES

La caída de canes los canales ocurre durante todo el año y en todos los puntos de la ciudad, como la avenida Beijing, Simón López, Víctor Ustariz, Imba  y la laguna Alalay, entre otros.

 “Yo creo que es porque quieren toman agua”, supuso el coordinador de GEOS Bolivia.

 Sin embargo, en esta temporada de lluvia, el riesgo es mayor porque si el rescate no es inmediato, los animales están condenados a morir, debido a que hay agua en el canal.

INTERVENCIÓN

Los voluntarios tardan máximo 15 minutos en llegar al lugar de los hechos. A veces van en sus propios vehículos.

 Intervienen tres a cuatro personas. Acuden con una camioneta a la que anclan una soga con la que descienden hasta el fondo de la torrentera donde cayó el can.

 Si el canal no es tan profundo, usan equipo más simple, que consiste en bajar, asegurar al perro “empaquetarlo” y subirlo.

 Cuando son más perros los que se entraron a una torrentera, acuden hasta ocho voluntarios.

EFECTOS

Algunos canes salen con hipotermia o con otro tipo de lesiones, pero de cada 10 rescates, nueve son exitosos.

Geos Bolivia no hace demasiado público este trabajo, debido a que la demanda de auxilio incrementaría y ellos no tienen los recursos económicos suficientes para hacerse cargo de los animales salvados. “Cuando vamos (al rescate), el animalito necesita cuidado y nosotros no tenemos dinero para cuidarlo. Solo los rescatamos y los llevamos a algún lugar seguro”, no obstante, dijo que ellos quisieran acompañarlos en su proceso de recuperación, pero es muy costoso.

 Hay antecedentes de al menos 25 perros a los que rescataron y asumieron su atención, pero, por cada uno, el veterinario les cobró hasta 500 bolivianos. “Hemos tenido que prestarnos dinero para pagar”.

EJEMPLO

Ahora, mucha gente se sensibiliza con los perros que caen a los canales, como vecinos e incluso uniformados de la Policía, pero, en criterio de GEOS Bolivia, no siempre es de la manera más segura.

 “No solamente es saltar al canal”, mencionó Azcarraga. Explicó que el simple hecho de pisar mal puede provocar que la persona se doble es tobillo y haya que rescatarla, además del perro.

 Por otro lado, es posible que el can sea agresivo y muerda a la persona que intenta socorrerlo.

 GEOS Bolivia instó a tomar todos los recaudos necesarios para que esta labor sea segura.