Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 02 de octubre de 2022
  • Actualizado 16:13

Cada día hay hasta 3 nuevos enfermos renales en la Llajta

Ocho personas en estado crítico iniciaron ayer una huelga de hambre exigiendo que las autoridades dejen de cerrar centros de hemodiálisis.
Enfermos renales que están en huelga de hambre en la avenida Ramón Rivero. DICO SOLÍS
Enfermos renales que están en huelga de hambre en la avenida Ramón Rivero. DICO SOLÍS
Cada día hay hasta 3 nuevos enfermos renales en la Llajta

Cada día hasta tres personas de Cochabamba son diagnosticadas con alguna enfermedad renal.

Esta afección que provoca que los riñones pierdan la capacidad de eliminar los desechos y equilibrar los fluidos es sobrellevada en la actualidad por al menos 1.500 personas del departamento.

Con esa cifra, Cochabamba está entre las tres regiones del país que tiene más enfermos de los riñones.

 El dirigente de la Asociación de Enfermos Renales de Cochabamba, Ramiro Gonzales, explicó que la cifra tiende a empeorar, debido a que no hay campañas preventivas.

MEDIDAS DE PRESIÓN

Esa deficiencia, sumada a otras más, motivó a que ayer este segmento inicie una huelga de hambre en la ciudad.

Gonzales explicó que las autoridades tienen que atender su pliego petitorio de 13 puntos para que los ocho huelguistas, (todos enfermos renales crónicos) levanten la medida de presión.

Una de las peticiones más importantes, según dijo, es “que no se abra ni se cierre ningún otro centro de diálisis en Cochabamba”.

Últimamente, puntualizó que cerraron dos establecimientos debido a “deficiencias”, generando una afectación, sobre todo, psicológica para los pacientes renales.

“Esos espacios son nuestros segundos hogares”. Explicó que allá pasan más tiempo que en casa, cuatro horas por día, tres veces por semana y están acostumbrados.

Cuando estos centros dejan de atender, estas personas deben lidiar con un proceso complejo que les deja un daño “traumático”. “Nos han visto como mercadería a nosotros”.

El SEDES justificó que el Ministerio de Salud es el que compra servicios en estos centros de diálisis.

MÁS PEDIDOS

Los renales piden, además, evitar las boletas de referencia, debido a que los obliga a “peregrinar por atención médica”. Demoran hasta cuatro días para obtener ese documento y, luego, esperan hasta un mes para que les programen sus diálisis. “Eso es lo peor que pueden hacernos”.

También tienen observaciones a los laboratorios, medicamentos y la caducidad de las boletas de incapacidad.

La huelga, según Gonzales, es la acción más radical que asumen. En días pasados se organizaron para bloquear la ciudad, pero no fueron escuchados.

El dirigente anticipó que en los próximos días se sumarán piquetes en otros departamentos de Bolivia.