Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 16 de septiembre de 2019
  • Actualizado 04:43

MUNICIPIOS BUSCAN ALTERNATIVAS PARA TRATAR SUS RESIDUOS

Cinco de siete botaderos del eje están en laderas de afluentes

El asambleísta Freddy Gonzales manifestó que los vertederos no cuentan con licencia ambiental y están “a cielo abierto”. Señaló que denunciará el daño ambiental a la Contraloría.
Cinco de siete botaderos del eje están en laderas de afluentes


Cinco de siete botaderos del eje metropolitano están en bordes de ríos, en Cochabamba. Se trata de Vinto, Tiquipaya, Sipe Sipe y Quillacollo. Sin embargo, todos incumplen normas para su funcionamiento, informó el asambleísta de Demócratas Freddy Gonzales. “Hemos identificado una serie de irregularidades en el tratamiento de la basura. No existe una clasificación para su disposición final”.

El asambleísta informó que 19 de los 20 botaderos que están en el Valle Alto y la región Metropolitana no tienen licencia ambiental, de acuerdo al informe de la Secretaría de los Derechos de la Madre Tierra de la Gobernación de Cochabamba.



1. Quillacollo. Gonzales manifestó que la basura es acumulada en laderas del río Rocha y Huayculi. La Gobernación conminó al municipio la presentación del manifiesto ambiental de clausura, cierre técnico y saneamiento ambiental del botadero de Quillacollo que está en Cotapachi, debido a que no tiene licencia ambiental.

2. Tiquipaya. El botadero está cerca del río Khora. Gonzales cuestionó que ese municipio cuente con licencia ambiental otorgada por la Gobernación en la Declaratoria de Adecuación Ambiental.

3. Vinto. Su botadero funciona en un terreno cerca del río Rocha. Según el informe de la Gobernación, el municipio presentó el “manifiesto ambiental de cierre técnico, clausura y saneamiento ambiental del botadero para el licenciamiento ambiental”.

4. Sipe Sipe. El municipio libera su basura al río Rocha. Se conoce que hay una contaminación del afluente porque existen faenadoras de pollos, además de porcinocultores que descargan sus desechos. La Municipalidad presentó el reformulado de nivel de categorización y cierre técnico del botadero.

5. Colcapirhua. El botadero está cerca del río Rocha, en la zona de Esquilán, informó Gonzales. No tiene licencia ambiental, por lo que la Unidad de Gestión y Control Ambiental de la Gobernación conminó al municipio a la presentación del manifiesto ambiental de clausura, cierre técnico y saneamiento ambiental del vertedero.

6. Cochabamba. La Alcaldía presentó el manifiesto ambiental de clausura, cierre técnico y saneamiento ambiental del botadero de K´ara K´ara. Alrededor de 10 años se negocia el cierre definitivo de ese espacio, pero no se cumple y se firman acuerdos ampliando los plazos. Ese vertedero debía trasladarse hasta el 31 de diciembre de 2018.

7. Sacaba. El municipio está renovando la licencia ambiental del relleno sanitario ubicado en Jarkaloma. La empresa descentralizada de Gestión de Residuos Sólidos (GERES) cuenta con una planta de compostaje. Usan los residuos orgánicos para convertirlos en abono. Cristian Gutiérrez, el gerente, en una anterior entrevista, mencionó que utilizan restos de metal y otros objetos para construir motos. Asimismo, mencionó que el relleno sanitario es un centro ecoturístico e incluso tienen acuarios. Es el único vertedero en el que no se siente malos olores. Los otros seis botaderos del eje metropolitano están en tierras “a cielo abierto”.



VALLE ALTO Gonzales manifestó que ninguno de los botaderos de esa región cuenta con licencia ambiental, según el informe de la Gobernación. “Sus vertederos son una bomba de tiempo y la mayoría está al borde de los ríos”.

Apuntó que Arbieto y Tolata iniciaron actividades para el cierre de sus botaderos, pero a la fecha no presentaron el manifiesto ambiental de cierre técnico, clausura y samenamiento.

Los municipios de Anzaldo, Arani, Capinota, Cliza, Punata, Sacabamba, San Benito, Santiváñez, Tarata, Toco y Villa Rivero no iniciaron acciones de cierre de sus vertederos ni entregaron manifiesto ambiental de cierre técnico, clausura y saneamiento.

Añadió que el botadero de Punata está en laderas del río Morro y el de Tarata cerca del Chaki Mayu (río seco), de acuerdo a las inspecciones que realizó en esa región e indicó que verificará la situación de los otros vertederos.



PLANES Colcapirhua, Tiquipaya, Sipe Sipe, Vinto y Sacaba manifestaron su intención de implementar un proyecto que maneje la basura de los cinco municipios, en un solo espacio. El plan consistía en que Sacaba se hiciera cargo de los desechos de esa región. Las Alcaldías iban a garantizar la basura y poner recursos económicos.

El secretario de Planificación de la Gobernación, Filemón Iriarte, en una anterior entrevista, explicó que cada Alcaldía iba a pagar de acuerdo a la cantidad de basura que genere su municipio. “Los costos por el tratamiento de residuos sólidos oscilan entre 25 a 30 dólares por tonelada”. Se calculaba procesar cerca de 270 toneladas de basura que se generan por día. Sin embargo, el proyecto de una nueva planta que prevé generar con la basura biodiésel e incluso energía eléctrica está paralizado, después de que pobladores de Sacaba pidieran que el plan sea socializado y luego analizarían su aprobación para su “puesta en marcha”.

DENUNCIA Gonzales manifestó que presentará la denuncia contra los alcaldes municipales ante la Contraloría General del Estado (CGE) por incumplimiento de la Ley No. 755 “De Gestión Integral de Residuos”, promulgada el 28 de octubre de 2015.

Manifestó que acompañará su denuncia con los informes remitidos de la Gobernación de Cochabamba sobre la situación de los botaderos. Solicitará documentación de la región del Trópico. “Deberán emitir un dictamen que identifique las responsabilidades administrativas, civiles o penales por el daño ambiental”.

El municipio de Shinahota tiene su vertedero en el río Vinchuta. La Gobernación conminó a su “cierre inmediato”. Se conoce que la ruptura de una barrera provocó que los desechos se esparcieran por el afluente.

La norma establece que un botadero o relleno sanitario no puede funcionar a menos de 1.000 metros de un afluente, ni a 3.000 metros de un centro poblado.