Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 13 de noviembre de 2019
  • Actualizado 16:53

TRASHUMANCIA EN ESPAÑA

Bióloga boliviana hace el pastoreo trashumante con 1800 ovejas y 100 cabras en España

Krisna Bellott, junto a un grupo de biólogos, recorrió 400 kilómetros y prevé llegar el 20 a Madrid.

Krisna Bellott junto al rebaño trashumante/CORTESÍA KRISNA BELLOTT
Krisna Bellott junto al rebaño trashumante/CORTESÍA KRISNA BELLOTT
Bióloga boliviana hace el pastoreo trashumante con 1800 ovejas y 100 cabras en España

La boliviana Krisna Bellott  pastorea 1.800 ovejas merinas y 100 cabras retintas desde el norte de España, puerto del Espigüete, en Valverde de la Sierra, hasta Madrid con el objetivo de evitar incendios y polinizar semillas.

Durante 400 kilómetros, la cochabambina de 36 años se encarga de trasladar a este inmenso grupo de animales por la serranía española.

Esta práctica se conoce como trashumancia y consiste en el desplazamiento estacional del ganado entre zonas altas o de mayor latitud, destinadas a los pastos de verano, y zonas bajas o de menor latitud, en donde el ganado permanece durante el invierno, siguiendo rutas regulares establecidas, que se conocen como vías pecuarias.
 

Datos
El presidente de la Asociación Trashumancia y Naturaleza, Jesús Garzón, indica que estos animales trasladan cada día unas 5.000 semillas.

Bellott es bióloga de formación. Llegó a España en 2009 para hacer una maestría y poco a poco comenzó a interiorizarse en la trashumancia.

Su primer acercamiento  con esta práctica ancestral fue después de conocer a Jesús Garzón, presidente de la Asociación Trashumancia y Naturaleza a la cual pertenece este rebaño.

Antes de ingresar a la ciudad, se observa cómo los animales recorren las colinas mientras sus campanas suenan  al compás de sus pasos marcados.

Jesús es el encargado de liderar el grupo. Con silbidos y llamados especiales logra controlar al multitudinario rebaño. Aunque también cuenta con perros salvajes que cuidan a las ovejas y cabras de los lobos u otros animales que pudieran lastimarlas.

Junto a Krisna y Jesús están Juan Díaz, quien es el pastor principal o “mayoral”; César Galán, un pastor segoviano; Marity González, encargada de la coordinación, y dos personas más en logística que se encargan de los remolques y la comida.

Su paso por la ciudad se convierte en todo un espectáculo. Cientos de vecinos salen a las calles para conocer a los animales y tomarles fotografías.

Más allá del impacto visual que significa su peculiar viaje, el objetivo principal de la trashumancia es otro.

“Estudios más recientes han visibilizado el enorme valor ecológico y social que tiene la trashumancia. Entre otras funciones, es enormemente útil para la prevención de incendios forestales, por el efecto del pastoreo. También desempeñan una función de hábitat y refugio clave para otras especies, tanto vegetales como animales”, explica Krisna.
Además, la práctica genera un impacto positivo en el medioambiente. Las ovejas y las cabras contribuyen a la fertilización del suelo y a la dispersión de semillas por donde estas transitan. Según indica Jesús Garzón, cada oveja trashumante traslada cada día unas 5.000 semillas y abona el terreno con más de tres kilos de estiércol.

Este ganado fue adquirido en 2017, pero Jesús lleva haciendo la trashumancia con otros rebaños desde hace 28 años.
Cada día recorren alrededor de 20 kilómetros y prevén llegar el 20 de este mes a Madrid donde miles de personas que alistan para recibirlos con alta expectativa después de hacer seguimiento a todo su trayecto.    

Apuntes

Práctica milenaria

La trashumancia es una práctica ancestral y milenaria cuyos orígenes se remontan, muy probablemente, a la neolitización (cuando los humanos dejaron de ser cazadores - recolectores y comenzaron a domesticar plantas y animales). Es decir, se refiere a una actividad que tienen más de nueve mil años de antigüedad.


Espacio necesario

Llevar tantos animales de un lugar al otro requiere de un espacio de terreno bastante amplio.

En España existen 125.000 kilómetros de vías pecuarias, todas ellas de dominio público. Esto supone una extensión aproximada de 450.000 hectáreas para la trashumancia.


Trashumancia en Bolivia

Krisna explica que la trashumancia  surge de la necesidad de mover el ganado por razones estacionales, buscando siempre los mejores pastos según la época del año.

Dado que en Bolivia existe otro tipo de clima, (las estaciones del año no son tan marcadas), Bellott no cree que haya la posibilidad, ni la necesidad, de implementar este tipo de  prácticas.

“Pero nunca se sabe y más ante el escenario de cambio climático que se nos viene encima. Quizás se pueda probar a hacer en Bolivia trasterminancia, que es un tipo de trashumancia más corta en tiempo y distancia, pero cuyos beneficios ambientales y sociales son también enormes”, explica la cochabambina.