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  • Diario Digital | lunes, 25 de enero de 2021
  • Actualizado 04:14

BoA aún no reporta traslado de restos de fallecidos por COVID-19, pero establece 5 requisitos

Una de las exigencias es que el cadáver de la persona que murió por coronavirus esté reducido a cenizas, de acuerdo con un protocolo nacional e internacional.

Cremación del cuerpo de una persona que falleció a causa de COVID-19. EFE
Cremación del cuerpo de una persona que falleció a causa de COVID-19. EFE
BoA aún no reporta traslado de restos de fallecidos por COVID-19, pero establece 5 requisitos

Desde que brotó el coronavirus, algunas organizaciones de residentes bolivianos, principalmente en Europa, usaron las redes sociales para comunicar que compatriotas que trabajaban en países como España o Italia, fueron víctimas mortales del COVID-19. Detrás de algunas de esas trágicas situaciones había y aún hay familiares dolientes en Bolivia que intentan repatriar los restos de sus muertos.

La aerolínea nacional Boliviana de Aviación (BoA) informó que, hasta ahora, no trasladó en sus aeronaves los restos de personas que hayan fallecido a causa de coronavirus fuera del país, pero estableció al menos cinco condicionantes para hacerlo, guiada por protocolos nacionales e internacionales.

BoA informó a OPINIÓN que la aerolínea está preparada para transportar restos de muertos por el virus, si es que algún cliente así lo requiere. Sin embargo, de acuerdo con la Guía de Procedimientos para Manejo y Disposición de Cadáveres de Casos COVID-19, emitido por el Ministerio de Salud de Bolivia en mayo de 2020, una de las primeras condicionantes que se debe cumplir es la cremación del cuerpo que feneció con coronavirus: “solo se podrá realizar el transporte de las cenizas”.

Una vez que sucede la cremación, una persona debe hacerse cargo de los restos desde el punto de partida hasta el destino final.

BoA exige al pasajero responsable que notifique en el mostrador de la aerolínea que está transportando restos humanos y, como constancia, debe presentar el certificado de defunción debidamente validado. Al margen de ese documento, no hay restricción de traslado, solo que el cuerpo “esté bien empacado y llevado con discreción”.

También hay otras condicionantes técnicas que cumplir. Por ejemplo, BoA pide que la urna en la que se depositarán las cenizas de la persona que murió con COVID-19 sea “de un material que permita ver el contenido cuando pase por los puntos de seguridad de los aeropuertos (máquina de rayos X)”. Sugiere plástico o madera.

Para no derramar los restos cadavéricos de la caja, un pedido de la aerolínea es que esté embalada o rodeada de algún material amortiguador que la proteja.

Finalmente, “a efectos de discreción”, piden que la urna vaya en un maletín de mano.

SITUACIÓN

En la mayoría de los países afectados por la pandemia, los muertos por coronavirus son obligatoriamente cremados.

PIE DE FOTO: Cremación del cuerpo de una persona que falleció a causa de COVID-19

CRÉDITO: EFE