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  • Diario Digital | sábado, 07 de diciembre de 2019
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Bióloga boliviana descubre con Nat Geo nueva especie en Omán

Bióloga boliviana descubre con Nat Geo nueva especie en Omán

Una de las satisfacciones más importantes de la bióloga boliviana Erika Cuéllar Soto es haber “encontrado” una nueva especie en Omán, un mamífero parecido a una ardilla.

Cuéllar es exploradora de National Geographic, un programa reconocido a nivel mundial y que realiza investigaciones en diferentes países, con resultados que se traducen en el descubrimiento de nuevas especies.

Asegura que escogió la carrera de Biología porque era lo que más se acercaba a la "investigación" que ella quería.
En realidad -afirma- su primera opción era estudiar Medicina, “pero era imposible para mis padres pagar los estudios y no existía esta carrera en la universidad pública”.

Después de años de trabajo en su área, y de haber ganado experiencia, en 2013 ella recibió una invitación de National Geographic para que forme parte del programa de exploradores. Cuéllar recuerda, a modo de anécdota, que en un principio había tomado el e-mail que recibió de la directora de esta programa como una posible broma.

“Fue muy gracioso, porque recibí un e-mail de la directora del programa de exploradores de la National Geographic, diciendo que me habían elegido como explorador emergente y que querían invitarme a su sede en Washington. Me pareció una broma y eliminé el mensaje”

Sin embargo, unos días más tarde, la directora de este programa le volvió a escribir, sin mucha formalidad, y le preguntó si no le interesaba. “Yo pegué un salto de alegría cuando me di cuenta de que era un invitación verdadera. Fue muy emocionante”.

Esta bióloga era la única boliviana que formaba parte del programa de National Geographic, hasta el año pasado, “cuando nombraron explorador al fotógrafo Samuel Seoane, y hace una semana le avisaron a Wara Vargas que financiarían su proyecto. Carmen Julia Quiroga también recibió un financiamiento de la Nat Geo para su estudio del oso andino. Son más de 200 exploradores, solo en América Latina”.

National Geographic tiene exploradores en todo el mundo y las áreas en las cuales se enfoca son diversas, por ejemplo, investigación tecnológica, paleontológica, geológica, arqueológica, apoya programas de educación, exploración en la Tierra o en Marte, y también promueve el trabajo humanitario.

Formar parte de National Geographic es muy importante para Cuéllar, porque le permite realizar investigaciones en diferentes países. Estuvo explorando, por ejemplo, en Ecuador, Perú y el sur de Argentina, recientemente.

Los resultados, según la bióloga que reside actualmente en Argentina, se traducen en nuevas especies, como la que encontró en Omán, sitios para conservar, personas involucradas en la conservación, entre otros. Espera volver pronto a Bolivia.

“Yo creo que los biólogos siempre hemos admirado los programas sobre vida silvestre de la National Geographic. Me parece que los niños y jovenes se inspiran al ver las fotografías y filmaciones y que probablemente esa inspiración se convierta en sensibilidad por la vida silvestre cuando crezcan”. 

En el país, Cuéllar trabajó en la conservación del guanaco, una especie que estuvo al borde de la extinción “y que gracias al esfuerzo local y el apoyo nacional e internacional aún existe en las pampas chaqueñas.

La bióloga afirma que el guanaco ahora está bajo la protección de los guardaparques del Kaa-Iya “que trabajan incansablemente y de las comunidades izoceñas, así como del municipio de Charagua, donde se trabaja para la protección de la especie”.

Puntualiza que es importante que se involucre en la conservación de las especies a la gente que está en contacto permanente con la naturaleza, pero no es suficiente. Lo que se necesita, según la bióloga, son aliados que tengan la voluntad de realizar cambios en diferentes estratos de la sociedad y a diferentes niveles del poder.

“Necesitamos abogados, economistas, diseñadores, periodistas y todos los que tengan una sensibilidad por la naturaleza y, sobre todo, promover el conocimiento y proteger a nuestros científicos para tener un país que no solo tiene los recursos naturales, sino también que los conoce, los aprovecha y los protege, con independencia y soberanía”

Uno de sus retos es, justamente, convencer a sus colegas (biólogos) que la gente no puede ser excluida de los procesos de conservación de la naturaleza a largo plazo y aplicar la ciencia en beneficio de la población.

La bióloga recuerda que conservar la naturaleza se traduce en una mejor calidad de vida. Por eso -señala- que no podía entender, por ejemplo, cómo lograron la resolución que aprobaba quitar los árboles del primer anillo en Santa Cruz de la sierra. “Se imaginan lo que sería eso. Destruir la naturaleza significaría nuestra destrucción, sin contar los problemas de salud por un medio ambiente enfermo y tóxico”.  
PASATIEMPOS Cuando Erika Cuéllar Soto no está enfrascada en su trabajo, le gusta viajar, lo más que pueda.

Y cuando se encuentra en casa, le gusta ir al gimnasio, cada día, leer, escuchar música y hacer jardinería. Asimismo, le “encanta” diseñar y costurar prendas de vestir.

“Pero, lo que más me gusta es pasar tiempo con mi familia. Disfruto mucho cuando estoy en Bolivia”, puntualiza.

Perfil

Estudios
Erika Cuéllar Soto es bióloga, graduada en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno. Ha dedicado más de una década de trabajo al estudio y la conservación de los mamíferos en el Chaco boliviano, y ha entrenado a jóvenes originarios de esta región como parabiólogos.

Especialidad
Tiene un doctorado en zoología, de la  Universidad de Oxford, Inglaterra

Una maestría en conservación de la biodiversidad, de la Universidad de Kent de Inglaterra y ha producido una serie de publicaciones científicas y de divulgación relacionadas a su trabajo.

Galardones
En 2007, ganó el premio Whitley, en la categoría “Derechos Humanos y Conservación”. También fue reconocida por la prensa en Bolivia como personaje del año en 2007 y en 2012 por su aporte a la sociedad

En 2008 fue nombrada como una de las “Earth movers” por la UICN (entidad reconocida mundialmente, dedicada a conservar la biodiversidad)
En 2010 recibió el premio Anderson en reconocimiento a su contribución en el estudio y la conservación de mamíferos de Bolivia.
En 2012 ganó el premio "Rolex Award for Enterprise" entre 3.415 postulantes

Recibió el premio "Marie Curie", otorgado por la Academia Nacional de Ciencias de Bolivia a la mujer científica, en 2012.
 En mayo de 2013 fue seleccionada como uno de los 17 "Exploradores emergentes" en el mundo, por la National Geographic".
Omán.
Su experiencia la llevó a trabajar en el Medio Oriente, en Omán, donde estuvo recientemente evaluando la biodiversidad de una de las zonas más ricas de ese país y entrenando a científicos locales para continuar con los estudios.
Investigadora
Actualmente radica en Argentina, pero continúa con el trabajo en diferentes países de América Latina, así como su lucha por los derechos a la inclusión del conocimiento local.

Es exploradora de National Geographic, es investigadora asociada del Museo de Historia Natural Alcide d’Orbigny en Bolivia; al Instituto Nacional de Ecuador; y es investigadora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de Argentina.

“Es una líder y un ejemplo a seguir”

“No hay duda de que Erika Cuéllar es un ejemplo a seguir para las generaciones actuales y las que vienen, con el fin último de preservar la vida en armonía entre humanos y naturaleza”, afirma el biólogo Luis F. Aguirre, quien añade que conoce de cerca el trabajo de esta profesional que es parte del programa de exploradores de National Geographic.

“Conozco a Erika desde hace 20 años, cuando ella estaba trabajando como investigadora en la Wildlife Conservation Society. Allí ella estudiaba los mamíferos del Chaco, inicialmente con los tatúes (armadillos) y luego con los guanacos”, puntualiza Aguirre.

Destaca que en Cuéllar en sus inicios se notaba su pasión por la conservación de la biodiversidad, pero principalmente su sensibilidad respecto a las comunidades indígenas y la manera en la que ellas podrían apropiarse precisamente de dicha conservación.

“Su capacidad de crear vínculos con científicos, parataxónomos (investigadores locales) y la sociedad civil ha hecho que ocupe un nicho poco explotado en Latinoamérica, que es la manera de involucrar de manera real a la gente en prácticas de manejo y protección de la fauna, la flora y sus hábitats”.

Recuerda que cuando juntos recibieron el Whitley Award, en 2007, “pude ver que ella ya se perfilaba como una líder en la región, que representa los más altos valores éticos frente a la vida y que refleja la pasión con la que todos los biólogos de Bolivia conducen su trabajo”

El Museo de Historia Natural Alcide d´Orbigny expresó también su orgullo de que “gente comprometida, como la boliviana Erika Cuéllar Soto, sea exploradora de National Geographic”.

La cruceña Cuéllar es parte de los exploradores de National Geographic, un canal  de televisión estadounidense, cuya programación se basa en documentales de 45 minutos aproximadamente sobre exploración científica, historia, naturaleza y cultura, entre otros.