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  • Diario Digital | martes, 13 de abril de 2021
  • Actualizado 01:39

Basura aumenta un 9% en el eje metropolitano durante la cuarentena

Basura aumenta un 9% en el eje metropolitano durante la cuarentena

Fotografía referencial. Archivo Opinión
Fotografía referencial. Archivo Opinión
Basura aumenta un 9% en el eje metropolitano durante la cuarentena

La basura en el eje metropolitano (Cochabamba, Sacaba y Quillacollo) aumentó un 9%, aproximadamente, durante la cuarentena. Los encargados coinciden en que, en muchos casos, las personas comenzaron a reciclar sus pertenencias y botaron los objetos que ya no les servían; incluso, aseguran que la ingesta de alimentos subió estas semanas.

El confinamiento obligó a la población a permanecer en sus casas. De esa forma, el tiempo libre se alargó y ordenar las habitaciones se convirtió en una de las actividades más comunes.  

En el municipio de Cochabamba se recogen de 550 a 570 toneladas de basura por día, una cantidad similar a la que se producía antes de la cuarentena. Sin embargo, lo que cambió son los centros de mayor acumulación.

El gerente de la Empresa Municipal de Servicios de Aseo (EMSA), Cristhian Cuéllar, explicó que los mercados y calles principales ya no generan la misma proporción de desechos, debido a la disminución en la afluencia de personas. En cambio, la ruta que realizan los camiones por los domicilios que no están en la zona comercial registró un alza en la cantidad de basura.

“La gente empezó a sacar más residuos porque están ordenando sus cosas. Están botando aquello que no necesitan. Hemos visto refrigeradores, cajas y otras cosas de gran tamaño”, aseguró Cuéllar.

El director explicó que, incluso, las personas consumen más alimentos y eso deriva en un flujo mayor de desechos.

En el caso de Sacaba, la figura es similar. La empresa municipal de Gestión de Residuos Sólidos (GERES) recogía de 87 a 90 toneladas de basura en una jornada normal. Pero, después de la implementación de la cuarentena, la cifra aumentó 4.3 toneladas más por día.

Al igual que en Cochabamba, los desechos disminuyeron en los centros de abasto y calles aledañas debido a la poca concurrencia de personas. En contraparte, las viviendas comenzaron a eliminar más objetos.

“Lo que aumentó fueron los residuos domiciliarios. Recogemos más basura de las casas. Pero, disminuyó la cantidad en mercados y áreas verdes, donde antes se presentaba mayor cantidad”, afirmó el gerente de GERES, Cristian Gutiérrez.

El municipio que presentó un mayor incremento es Quillacollo, con un 18% más de lo habitual, según explicó el director de la Empresa Municipal de Aseo Quillacollo (EMAQ), Abraham Chávez.

El director atribuye el aumento a la limpieza que las familias realizan en sus casas ahora que tiene más tiempo libre. Antes de la cuarentena, la empresa recogía 120 toneladas de desechos por día, aproximadamente; ahora, llega hasta las 140 toneladas.

Hace unos días, la Alcaldía de Quillacollo dotó de insumos de bioseguridad a los más de 130 trabajadores de EMAQ, entre barbijos, máscaras, guantes, alcohol en gel y desinfectantes. Además, el alcalde del municipio, Héctor Montaño, aseguró que entregarán ropa de trabajo el primero de mayo.

Chávez afirmó que este material durará alrededor de dos meses y se distribuirá a cada empleado cada día, para resguardar su salud y la del resto.

PROBLEMAS DURANTE EL CONFINAMIENTO

Desde que se implementó la cuarentena, los municipios del eje metropolitano enfrentaron varios problemas en el recojo de basura debido a varios factores, entre los que resaltan la falta de coordinación y concientización de la gente.

Hace unas semanas, la Alcaldía de Cochabamba cambió el procedimiento para levantar los residuos. Las personas deben dejar sus bolsas de desechos bien cerradas en la puerta de sus casas, en el día y hora habitual. El personal de EMSA se encarga del levantamiento después de desinfectar el paquete.

Sin embargo, Cuéllar afirmó que tienen problemas en la zona sur de la ciudad, ya que las personas no acatan la medida y rechazan la cuarentena. Los camiones difunden un jingle para explicar el procedimiento correcto, pero no tienen buena respuesta por parte de ese sector. Explicó que es un lucha constante, a diferencia de lo que sucede en la zona norte, donde las personas ponen en práctica los consejos de la Alcaldía.

En el caso de Quillacollo, el director de EMAQ  aseguró que los primeros días de la cuarentena las personas dejaban la basura en las calles y eso generaba malos olores y contaminación. En ese municipio, el recojo es manual y la población debe esperar a que el camión recolector pase por su domicilio. Por lo tanto, las bolsas de desechos en las aceras producen un desfase en el procedimiento establecido.

Otro problema que atraviesan, es la falta de mantenimiento a los vehículos, ya que muchos necesitan repuestos y otros elementos para funcionar óptimamente, mismos que no pueden adquirir por la emergencia sanitaria.

Chávez aseveró que los horarios y días de recojo se mantienen con normalidad. Sí tuvieron retrasos debido a la acumulación de basura en las calles, pero, con el paso de los días, fueron regulando las labores.