Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 01:05

Autoconvocados de Quillacollo, grupos de K’ara K’ara y Juventudes de Sacaba dan plazo para que el TSE se “retracte”

Las agrupaciones se pronunciaron para reclamar que el Tribunal Supremo Electoral viabilice los comicios para el 6 de septiembre. Contemplan movilizaciones.
La organización Juventudes de Sacaba rechaza la postergación de las elecciones. Captura Kawsachun Coca
La organización Juventudes de Sacaba rechaza la postergación de las elecciones. Captura Kawsachun Coca
Autoconvocados de Quillacollo, grupos de K’ara K’ara y Juventudes de Sacaba dan plazo para que el TSE se “retracte”

La Organización Juventudes de Sacaba, agrupaciones de la zona sur de K’ara K’ara y ciudadanos autoconvocados de la zona norte de Quillacollo se enfilaron detrás de una postura: exigen que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) dé marcha atrás y mantenga la fecha anteriormente pactada para las elecciones generales, el 6 de septiembre.

Cada organismo se pronunció de manera aislada, desde anoche, para dejar en claro su posición. Piden que el Tribunal se retracte y deseche el 18 de octubre como nueva fecha para celebrar los comicios.

“Pedimos las elecciones el 6 de septiembre sí o sí. A la presidenta Jeanine Áñez le conviene salir por la puerta ancha”, sostuvo uno de los convocados de K’ara K’ara, según informó Radio Kawsachun Coca.

La organización Juventudes de Sacaba también expuso su rechazo y dio un plazo de 72 horas para que el Salvador Romero, presidente del TSE, “dé cumplimiento al calendario electoral”. “Nuestro país necesita un gobierno legítimo para enfrentar con políticas serias esta crisis sanitaria”, mencionó uno de los dirigentes del grupo.

Por su parte, autoconvocados de Quillacollo dieron plazo hasta el lunes para que el Tribunal se “retracte”. De lo contrario, no descartan movilizaciones.

Cabe recordar que, el jueves pasado, Romero dio a conocer la nueva fecha de elecciones, ahora previstas para el 18 de octubre de este año. De inmediato, la Central Obrera Boliviana (COB) levantó la voz para repudiar la medida. Representantes de las Seis Federaciones del Trópico también se manifestaron en contra.