Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 23 de enero de 2021
  • Actualizado 00:45

Aumentan negocios de comida y 20% de restaurantes cierra

La Asociación de Empresarios de Restaurantes y Ramas Afines Cochabamba advirtió que hay emprendimientos gastronómicos hasta en carretillas. Exigen control a las autoridades.
Un puesto de venta ambulante en Cochabamba. Dico Solís
Un puesto de venta ambulante en Cochabamba. Dico Solís
Aumentan negocios de comida y 20% de restaurantes cierra

La Asociación de Empresarios de Restaurantes y Ramas Afines Cochabamba (Aserac) aseguró que la pandemia multiplicó los emprendimientos culinarios informales.

La venta de comida tomó las calles, las aceras, patios traseros, garajes y hasta en carretillas, por mencionar algunos espacios del departamento. Mucha gente que quedó desempleada en medio de la crisis económica desencadenada desde el brote del virus, tomó la decisión de emprender en el ámbito gastronómico.

La presidenta de Aserac, Vivian Cardona, dijo que algunos de estos negocios fueron abiertos por trabajadores despedidos de sitios gastronómicos establecidos formalmente en el medio. En su criterio, se trata de meseros o cocineros que tienen cierta experiencia en el rubro.

Algunos propietarios de estos puestos informales también provienen de ese 20% de restaurantes y ramas afines que entró en ruina cuando las autoridades sanitarias instruyeron el cierre de sus puertas para evitar la propagación del virus.

Asimismo, dentro de estos emprendedores culinarios que no están registrados en Aserac hay personas que jamás estuvieron vinculados a la gastronomía, como los músicos que, hasta hoy, no pueden generar ingresos económicos porque no está permitido el desarrollo de eventos de concentración masiva.

En Facebook, por ejemplo, hay algunos vocalistas de agrupaciones musicales que aprovechan el gran número de seguidores que tienen para dar a conocer sus ofertas culinarias.

Según Cardona, algunos ni siquiera tienen un puesto de venta, solo usan las redes sociales para comercializar sus productos.

SITUACIÓN

Frente a esta proliferación de negocios de comida eventuales -que data de hace algunos años, pero se acentuó con la pandemia- los empresarios gastronómicos formales están en desventaja porque, a diferencia de ellos (los informales), tienen múltiples compromisos que hacen insostenibles sus negocios, como el pago de patentes, impuestos, el cumplimiento de ciertos protocolos, la dotación de indumentaria a su personal y la atención solo al 30% de su capacidad, entre otros.

En cambio, según Cardona, el ambulante de comida solo se para en una esquina de una calle para vender; su jornada y sus responsabilidades terminan cuando se acaban todos sus platos.

Instó a las autoridades a ejercer mayor control sobre este sector informal que ya no se concentra en un solo sitio de Cochabamba, sino que está apostado en el norte, sur, este, oeste y centro.

Mostró preocupación por aquellos que colocan sus mesas en las aceras, arriesgando la vida de sus comensales.

 DESAFÍOS

Los asociados a Aserac están enfocados en ofrecer un servicio que se distinga frente a las múltiples ofertas gastronómicas informales que hay en el departamento. Para ello, establecieron protocolos que garantizan cada uno de sus alimentos, en compromiso con la salud de sus comensales.