Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 28 de marzo de 2020
  • Actualizado 17:18

Atrapados por COVID-19 en Cochabamba: “Ya no tenemos qué comer”

Roger Villarroel estalla en llanto al contar su historia y situación. Tenía el pasaje de retorno a Sucre para el domingo 22 de marzo, pero desde día se recrudeció la cuarentena y fueron suspendidos todos los viajes aéreos.
Un grupo de personas se quedaron varadas en Cercado. (Betty Condory)
Un grupo de personas se quedaron varadas en Cercado. (Betty Condory)
Atrapados por COVID-19 en Cochabamba: “Ya no tenemos qué comer”

Retaron las restricciones de la cuarentena y se expusieron a ser aprehendidas. Un grupo de 47 personas se presentó en la plaza 14 de Septiembre con carteles en mano quedó atrapado en Cochabamba tras la sorpresiva determinación del Gobierno de dictar cuarentena total desde el 22 de marzo.

Cada uno tiene una historia distinta, como diferente es el rumbo que no pudieron tomar. Hay enfermos que necesitan medicación. Hay padres de familia de bebés lactantes cuyas madres no se pueden movilizar en otra parte del país. Algunos se mantienen en alojamientos, pero la situación se complica porque la restricción debido a la pandemia del coronavirus se ha extendido hasta el 15 de abril. Muchas personas han vendido ropas y zapatos para pagar un plato de almuerzo. Dicen que su situación es insostenible.

Roger Villarroel estalla en llanto al contar su historia y situación. Tenía el pasaje de retorno a Sucre para el domingo 22 de marzo, pero desde día se recrudeció la cuarentena y fueron suspendidos todos los viajes aéreos.

“Vine a Cochabamba por unos trámites. La situación de todos es complicada y penosa. La mía es más por mi condición de salud. Soy diabético y cada día debo tomar un medicamento que cuesta 6 bolivianos. He vendido todo lo que tenía, ropa, zapatillas. Solo llevo lo que tengo en el cuerpo. No tenemos respuesta de nadie. Extraño a mi familia… nos han cerrado todas las puertas. No estpy bien”. 

Roger es paceño, pero radica con su familia en Sucre. Tiene 46 años y una niña de 2 años, es casado. Solicita ayuda urgente, pide un vuelo solidario o un bus o cualquier forma de traslado hacia las ciudades donde viven. La incertidumbre y la falta de ayuda está acabando con él y otras 46 personas que estás atrapadas.

EN LA PLAZA Hoy en la mañana, varias personas de este grupo damnificado llegaron hasta la plaza 14 de Septiembre anoticiadas de que el ministro de Trabajo y delegado presidencial por Cochabamba, Óscar Mercado, estaba en reunión con la gobernadora, Esther Soria,  y otras autoridades municipales y de Salud.

Hernán Rojas, otra de las personas afectadas, contó a OPINIÓN que se expusieron a ser aprehendidas porque conocen las restricciones de movilización en las calles. “Se nos han acercado unos policías y nos dijeron que si no nos íbamos, nos detendrían”. 

“Vimos salir al ministro Mercado, quisimos acercarnos para explicarle nuestra situación, pero se fue rápido”.

Los varados requieren movilizarse a La Paz, Santa Cruz, Sucre, Tarija, Cobija y Oruro. Viven momentos dramáticos.

Se comunican entre ellos por un grupo de Facebook y WhastApp. “Estamos muchas personas varadas en otras ciudades que no radicamos habitualmente, necesitamos volver a nuestras casas para cumplir a cabalidad la cuarentena, solicitamos habiliten vuelos solidarios por favor, que sean POR ÚNICA VEZ , pero informen que será la única oportunidad de volver a sus hogares, no lo hagan en silencio, como lo hicieron anoche, el avión del TAB voló vacío de Cochabamba a Santa Cruz”, señala un mensaje.

Renán llegó a Cochabamba para participar en la investigación de un caso de femicidio de una familiar. La reconstrucción debió realizarse el viernes, pero fue trasladado al sábado en la tarde, pero ese día, 21 de marzo, ya se dictó la medida y desde el siguiente (22 de marzo) se empezó a aplicar.

“Nos sorprendieron y ya no pudimos reaccionar. Les suplico vuelos HUMANITARIOS a todas las ciudades capitales, en mi caso yo vivo en Santa Cruz y allá esta mi esposa con mis 4 niños, todos son menores, un bebé de 2 meses, un niño de 3 años, otro niño de 5 años y el mayor de 10 años. Mi esposa no puede salir de comprar con los niños, debo volver a mi casa para ayudar a mi esposa y cuidar a mis niños.  Los 2 niños menores aún usan pañales y toman leche, se les acabó y no tengo cómo hacerles llegar dinero ya que mi esposa no puede salir a realizar compras porqué el bebé es lactante y no hay con quien dejarles y además del riesgo de contagio en el lactante”, cuenta Renán.